LA DESPENSA

El verano, la estación para la sardina

La sardina es el pescado más demandado en verano./
La sardina es el pescado más demandado en verano.

Las famosas Sardinadas marcan el inicio del verano, y se celebran a lo largo del mismo

Tal vez la imagen más típica de sardinas en verano sea a la parrilla o al espeto, frente al mar, y asadas en su propio jugo. No en vano es uno de los pescados más demandados en nuestro país y en especial en la Costa del Sol, por las 'espetadas'.

Las sardinas son una de las protagonistas de la gastronomía veraniega nacional. Los espetos sureños, las parrilladas del norte o la unión con pan, para que conserve la grasilla que destaca su sabor, característica de Galicia, forman parte de la propia estación estival.

Además de poder degustarlas en esos formatos, se pueden probar también en escabeche, maceradas o en conserva. En cualquier caso, es en verano cuando tienen mayor sabor y aroma.

Sobre todo en espeto, la sardina está muy ligada al Turismo Marinero y a la pesca artesanal. En el sur, se acompañan con visitas guiadas a los puertos, muelles, faros y barrios de pescadores. El espeto de sardinas consiste en clavar en una caña unas seis sardinas y cocinarlas a la brasa. En Málaga, se hacen en barcas en la orilla de las playas.

Rico, abundante y saludable

Este pescado azul es primo del boquerón y el arenque, muy recomendado para niños, deportistas, embarazadas y todo aquel que quiera estar en forma y con buena salud (tan solo 135 calorías en 100 gramos).

Esto se debe a que es una muy buena fuente de omega-3, que ayuda a disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos. Muy rica también en proteínas (17,2g por cada 100), contiene vitaminas A, B, D y E, y minerales como hierro, potasio, zinc o fósforo, que mejoran la actividad muscular, la energía, el sistema nervioso y la inmunidad del cuerpo.

Es un pescado abundante y fácil de pescar

Su captura abarca todo el litoral Atlántico y Mediterráneo, pero destaca la gallega por su riqueza. Como decíamos, es un pescado azul muy versátil en su preparación (fritas, a la plancha, en espeto, en escabeche, en conserva…).

La sardina es abundante y fácil de pescar, por lo que hace que la sardina se adapte a todos los bolsillos. Si escaseara, sería sin duda capricho de gourmets, que aun así en ocasiones lo es. Aunque se pueda encontrar todo el año, las mejores se comen en julio y agosto, que es cuando su carne está más prieta y sabrosa.