LA DESPENSA

La mermelada, más allá de los desayunos

Aunque suele ser muy utilizado en desayunos, es un ingrediente muy útil para diferentes elaboraciones. /
Aunque suele ser muy utilizado en desayunos, es un ingrediente muy útil para diferentes elaboraciones.

La mermelada es un ingrediente muy versátil, aunque se nos venga a la mente solo el desayuno

Cuando pensamos en tomar mermelada, pensamos en el desayuno, en las tostadas recién hechas y en el café. No obstante, la cocina es un campo muy variable, que nos permite utilizar algunos ingredientes de forma diferente a la habitual.

En el caso de la mermelada, podemos utilizarlo para muchas recetas, como rellenar bizcochos, cubrir tartas de queso o para hacer un desayuno especial. Pero más allá de acompañar a la primera comida del día, existen posibilidades que normalmente no se asocian a la mermelada.

En aperitivos, desde el clásico foie con mermelada de tomate, hasta la tabla de quesos con mermelada de cebolla caramelizada o de puerros. Con platos principales, casa estupendamente con las carnes (hamburguesas, solomillos, chuletas o lomo, a los que añade un toque de jugosidad extra). En repostería, más allá de los desayunos, se incluye en multitud de recetas. Descubramos más sobre su utilidad.

La mermelada como complemento

Un cuenco con mermelada es perfecto para acompañar recetas crujientes, como fritos de pollo rebozado, croquetas u otros platos similares. Para los aperitivos, lo más aconsejable es la mermelada de tomate, la de higo o la de ciruela y kiwi, que contrastan muy bien con sabores salados.

La mermelada es un plus para hacer los batidos más refrescantes. La mermelada de frambuesas o arándanos combinada con dos o tres bolas de helado de nata o vainilla y un vaso de leche fría da como resultado un batido de sabor intenso a frutas del bosque.

También es muy buena compañía para carnes y pescados. Preparar una salsa ligera es muy sencillo usando mermelada. Algunas opciones con este ingrediente son la mermelada de cebolla a la naranja, la de tomate, la de higos y vino dulce o la de peras al vino y azafrán. En especial, destaca su idoneidad para salsear carne de cerdo y otras carnes blancas que no tienen mucho sabor.

Si queremos preparar helados caseros con sabores intensos, basta con preparar una base de helado y añadir unas cucharadas de mermelada. Para evitar que se formen cristales y quede bien cremoso, lo metemos en la heladera para mantecar o lo congelamos removiendo cada 20 minutos.

Otro uso muy interesante es utilizarla como aliño en ensaladas en las que intervengan los frutos secos o el queso de cabra

Si ponemos mermelada en un bol con aceite de oliva y dos cucharadas de vinagre de manzana o frambuesa, removemos y cuando esté todo homogéneo lo añadimos a la ensalada, obtendremos un aliño sorprendente y distinto.

Estas son algunas de las utilidades culinarias que se le dan a la mermelada, pero no son las únicas. Existen innumerables recetas y combinaciones con este ingrediente que desconocemos y cuyo resultado agradaría a todo el que disfrute probando nuevos sabores.