LA DESPENSA

Errores frecuentes a la hora de consumir vino

Para disfrutar del vino en toda su plenitud es aconsejable evitar cometer errores que deterioren su sabor. /
Para disfrutar del vino en toda su plenitud es aconsejable evitar cometer errores que deterioren su sabor.

Una de las costumbres que más critican los enólogos es la de enfriar la copa con un cubito de hielo

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Uno de los mayores placeres gastronómicos es, sin duda, poder degustar un vino de calidad. Eso sí, siempre que se haga en las condiciones adecuadas. En ocasiones, se cometen errores que deterioran su sabor y su textura, por lo que para poder degustar todos los matices que lo caracterizan es imprescindible cuidar todos los detalles. Algunas erratas son obvias, pero otras se han convertido en habituales y es necesario aclararlas para el adecuado consumo de esta exquisitez.

Abrir la botella media hora antes de empezar a beberlo

Es muy habitual escuchar esta recomendación antes de servir la primera copa. No obstante, es un gran error, pues a pesar de que el vino necesita oxigenarse, destaparlo media hora antes no aportará ningún tipo de beneficio debido a la reducida capacidad de la botella. Esto no quiere decir que debamos consumirlo inmediatamente, pero con dejarlo unos minutos será suficiente.

Guardar el vino durante años para ocasiones especiales

Todos los vinos no están preparados para conservarse durante años y, en el caso de que así sea así, las condiciones en las que se mantenga tienen que ser especiales. Entran en juego factores que afectan enormemente a la botella como la luz, la humedad o la temperatura del lugar de almacenamiento. Por lo tanto, puede ser enormemente contraproducente guardar un vino en condiciones inapropiadas o hacerlo con uno que no admite conservación.

Si el vino está caliente, echarle un cubito de hielo

Esta acción es una de las que más inquieta a los expertos en vino. Consideran una atrocidad añadir hielo al vino, pues ésto supone mezclarlo con agua. Es preferible aguantarlo cinco minutos más en la nevera que echarle un cubito de hielo porque normalmente, el vino se bebe calmadamente y el hielo se derrite, estropeando un buen vino.

Creer que un Reserva siempre es mejor que un vino joven

Un Reserva solo indica que ha pasado bastantes meses en la barrica y que tiene unas condiciones que hacen que pueda durar más tiempo. Sin embargo, este no es un aval de calidad. La barrica aporta aromas y sabores que un vino joven no posee, pero estos pueden ofrecer frescura, frutosidad y un toque más moderno. Depende de gustos.

Beber vino independientemente de lo que se coma

Nuestro paladar agradecerá que combinemos una comida con el vino idóneo (lo que se conoce como maridaje). Así, mejorará tanto la comida, como el propio vino. No es una regla que se debe seguir estrictamente porque los gustos culinarios varían según el comensal, pero hay una regla básica: los blancos casan mejor con pescados, mariscos y entrantes ligeros, mientras que los tintos se adaptan mejor a las carnes. Como pista, también sirve que los vinos funcionan bien con los productos de la zona, como es el caso del albariño con marisco gallego.