Diez ingredientes de Asia de los que ya no puedes prescindir

Los ingredientes asiáticos han llegado para quedarse. /
Los ingredientes asiáticos han llegado para quedarse.

Del bok choy al edamame pasando por las perlas de tapioca. Guía para sorprender a tus invitados con todo el sabor de Oriente.

ALESSIA CISTERNINO

Asia es un tesoro culinario. En los últimos años, los restaurantes de comida china, japonesa o del Sudeste asiático se han convertido en una alternativa ideal para ir a cenar. Ahora ha llegado el momento de dar un paso más allá.

Hoy te explicamos cuáles son los alimentos y condimentos asiáticos más especiales y exclusivos para revolucionar tu despensa y dar un toque inesperado a tu próxima velada.

Soba Los fideos más versátiles

Vienen de China y son muy populares en Japón. Los fideos llamados soba tiene una peculiaridad: están elaborados con harina de trigo sarraceno (en diferentes porcentajes). Toda una proeza, ya que se trata de una harina difícil de trabajar.

La soba es larga y bastante fina (al contrario del udon, que es un tipo de fideo grueso). Puede servirse fría, mojándola en una salsa o un caldo. O más bien caliente, sumergida en un caldo como un ramen, uno de los platos asiáticos más de moda.

Salsa de azukis Todo el sabor de las judías dulces

¿Qué hacen unas judías en un pastel? La pasta de azukis es uno de los condimentos asiáticos más extravagantes, por lo menos en este lado del mundo.

Se trata de una pasta dulce obtenida añadiendo azúcar o miel a las judías azukis hervidas. Los azukis son una variedad de judía roja originaria de Asia oriental. Su peculiaridad es que tienen un sabor más bien dulce y un intenso color rojo.

Originaria de China, la pasta de azukis se ha convertido en un ingrediente insustituible en las cocinas japonesa y coreana, como relleno de pasteles, como los dorayakis, baos y albóndigas. También se la conoce como anko y la hay cremosa o con judías enteras. Se encuentra fácilmente en tiendas de productos e ingredientes asiáticos.

Miso Todos los colores de un condimento indispensable

Como base para sopas, como aderezo para un sinfín de platos, para marinar, para encurtir. El miso es uno de los pilares de la cocina japonesa. Se trata de una pasta de semillas de soja fermentadas gracias al acción del hongo koji.

La mezcla, a base de soja hervida y triturada, cereales y sal, se deja fermentar durante mucho tiempo, adquiriendo un color y sabor cada vez más intensos. El shiro o miso blanco es aquel que cuenta con un año de fermentación, el aka o miso rojo, con dos años y el kuro o miso negro, con tres años.

Miso significa algo así como «fuente de sabor» y el kome, el miso a base de soja y arroz, durante muchos siglos fue un manjar exclusivo de aristócratas y samuráis.

Perlas de tapioca Burbujas masticables

Son el ingrediente imprescindible para hacer bubble tea o boba. De hecho, son las burbujas masticables de esta bebida de moda.

Las perlas de tapioca se obtienen gelatinizando la tapioca, almidón procedente de la mandioca, una planta tropical. A diferencia de otros almidones, la tapioca no tiene sabor y aroma, algo que la convierte en una buena aliada en la cocina si lo que quieres es, puramente, textura.

Aparte del bubble tea, las perlas de tapioca se utilizan para absorber humedad y sabor, en puddings y pasteles. A partir de ahora, no podrás prescindir de ellas.

Panko Pura textura

El panko es un pan rallado japonés que poco a poco se va abriendo camino en las cocinas occidentales. Sin ir más lejos, la actual mejor croqueta de España, elaborada en el restaurante Tobiko, en Toledo, tiene la peculiaridad de estar rebozada en panko.

A diferencia del pan rallado al que estamos acostumbrados, el panko está formado por copos gruesos e impalpable que aportan una textura más crujiente y ligera a un sinfín de elaboraciones.

Bok choy La «supercol» china

Seguro que habrás oído este nombre ya más de una vez. El bok choy es un vegetal de hoja verde de origen centroasiático. Aunque su aspecto recuerde más una acelga que una col, sí pertenece a la familia de la col, la Brassica.

Como buena crucífera que es, el bok choy presume de un elevado contenido en fitoquímicos, minerales, vitaminas y fibra. También está muy bien posicionado, con un valor de 865, según el índice ANDI que mide, en una escala de 1 a 1.000, la densidad de nutrientes de un alimento (es decir, cuántos nutrientes contiene por gramo).

Se puede comer crudo, en zumos verdes, por ejemplo, en la sartén o cocido en sopas.

Rambután Una fruta exclusiva

Es parecido al lichi –de hecho, pertenece a la misma familia– y es originario de Malasia. El rambután es una fruta rica en vitamina C y muy difundida en todo el sureste asiático. Tiene un aspecto peculiar. Si por dentro su pulpa es casi transparente y dulce, por fuera está cubierta por largas espinas curvas y rojas.

Se puede comer en almíbar o más bien fresca y pelada. Podría ser el toque exótico que estabas buscando para tu ensalada de fruta. Y el más exclusivo, pues un kilo de esta fruta ronda los 20 euros.

Galanga Hay vida más allá del jengibre

Si el jengibre te parece ya demasiado visto, prueba con la galanga. Respecto al jengibre, la galanga es dura, picante, con notas a pino, clavo y eucalipto más que a limón. Este «defecto» se suele compensar acompañando la galanga con citronela, por ejemplo, que es otro ingrediente asiático que deberías tener siempre listo en tu cocina.

Puedes adquirir galanga en polvo en Spicy Yuli, una de las tiendas más bonitas de la capital donde realizar compras gourmet. Por cierto, la galanga tiene fama de afrodisíaco.

Edamame El aperitivo perfecto

Edamame (mao dou en chino) son las semillas de soja todavía no maduras. Lucen un sabor más dulce y delicado, un brillante color verde y una textura fresca y crujiente. Hervida y con sal en escamas, el edamame es el aperitivo perfecto para sorprender a tus invitados con algo diferente.

Se suelen vender congeladas, crudas o previamente hervidas.

Anís estrellado El aroma de China

Es la especia china por excelencia. El anís estrellado es la semilla y la vaina de las semillas de un árbol originario del suroeste de China.

Los frutos son marrones y duros y presumen de un peculiar aspecto de estrella con ocho puntas (donde se encuentran las semillas). En polvo o entero, el anís estrellado es un ingrediente imprescindible de la mezcla de las cinco especias chinas.

También se utiliza para dar sabor a la carne, en especial la de cerdo, o para aderezar infusiones, sopas y estofados. Pruébalo también en dulces, postres y cremas o para dar un giro original a la fruta.