Cocer un huevo también tiene su truco
A continuación, ofrecemos algunos consejos para evitar que la cáscara se pegue al huevo y se rompa al pelarlo
Ane Bergara
Jueves, 20 de noviembre 2025, 08:37
Cocer un huevo puede ser una de las tareas más sencillas que se pueden llevar a cabo en cocina. Meterlo en agua, ponerla a hervir y esperar. Es un plan que no admite demasiadas fisuras. Pero como todo en la vida, también puede salir mal. ¿A quién no le incomoda que la cáscara se quede pegada al huevo y al pelarlo se queden trozos enteros? ¿O que se haga añicos la cáscara y haya que pelarlo casi de milímetro en milímetro? Y es que pelar huevos, como cualquier técnica culinaria mucho más compleja, también tiene su truco. A continuación, le ofrecemos algunos consejos para lograr que su huevo salga perfecto.
Echa sal al agua
Añadir algo al agua, ya sea sal o incluso bicarbonato sódico, siempre ayuda a que la membrana interior se separe mejor de la clara y no se la lleve por delante a la hora de quitar la cáscara. Esto se debe a que la sal o el bicarbonato elevan el pH del agua, lo cual ayuda precisamente a que la membrana se separe.
Que los huevos no sean muy frescos
Los huevos frescos, recién puestos, tienen la membrana más pegada a la cáscara, lo que representa un problema a la hora de pelarlos y lo dificulta. Lo ideal es que los huevos tengan entre una semana y diez días para que sea más sencillo separarlos.
No echarlos con el agua fría
Lo ideal es echar los huevos cuando el agua ya esté hirviendo. Además, el punto de cocción perfecto de un huevo se encuentra entre los 9 y los 11 minutos, con lo que si pasamos de ese tiempo podemos sobrecocerlos. Se puede reconocer un huevo que ha sido cocido durante demasiado tiempo porque presenta un anillo verdoso en la yema. Indicativo claro de que la próxima vez tienes que dejarlos menos tiempo en el fuego.
Enfríalos rápido
Nada más terminar la cocción, pásalos rápidamente a un recipiente con agua fría para detener la cocción lo más rápido posible. Déjalos allí al menos diez minutos. El motivo de llevar a cabo esta maniobra es que el cambio brusco de temperatura permite que la clara se contraiga ligeramente, separándose de ese modo de la cáscara.
Pequeños trucos para pelarlos
Pelar un huevo cocido también tiene su arte. Una recomendación muy útil es golpear suavemente todo el huevo contra una superficie y rodarlo entre las manos, de tal manera que se agriete por completo la cáscara. También es aconsejable empezar a pelarlo por el extremo ancho, donde suele haber aire e incluso pelarlos bajo un chorro de agua fría que ayude a despegar los trozos de cáscara que se queden adheridos.