LA DESPENSA

El cebón, la carne que gana con los años

La carne de cebón llama la atención por su grasa intermuscular. /
La carne de cebón llama la atención por su grasa intermuscular.

Al igual que con el vino, los años benefician a la carne, ganando nutrientes con el paso del tiempo

La principal diferencia entre la carne de ternera y la de cebón es la edad. Mientras que la ternera tiene entre 8 y 12 meses de edad, los cebones son machos castrados de hasta 48 meses. Su carne, que estaba poco valorada, se ha convertido en una de las más sabrosas y gustosas para muchos consumidores. Esta carne roja es más prieta que la de la ternera, es decir, el gusto de este tipo de carne es muy intenso y confiere mucha personalidad, por ejemplo, a las hamburguesas. Esto se debe, entre otros muchos factores, a la alimentación de la res, que en el caso del cebón es mucho más variada.

carne de cebón es por su grasa intermuscular. En lugar de tener grasa acumulada, este tipo de carne tiene pequeños cúmulos veteados. No es en absoluto dañina y tiene numerosas propiedades nutritivas. A su vez, esta jugosidad potencia claramente su sabor.

Las hamburguesas de carne de cebón son consistentes, esto hace posible que todos sus sabrosos jugos y propiedades permanezcan intactos desde que se cocina hasta que llega a la mesa. El sabor es uno de sus puntos fuertes, sí, pero también entra por los ojos. Su color rojo intenso le confiere un aspecto muy apetitoso y derrite hasta a los más duros comensales.

Al igual que con el vino, los años actúan en beneficio de la carne de cebón. Ésta gana nutrientes con el paso del tiempo, entre los que destacan los antioxidantes y el hierro, vitales a la hora de combatir la anemia. La carne supone asimismo nuestra principal fuente de proteínas y su alto contenido en fósforo ayuda a la asimilación de los aminoácidos, muy importantes a la hora de combatir enfermedades.

¿Carne de ternera, cebón o buey?

Por supuesto, la elección varía en función de los gustos del paladar de cada consumidor. La carne de cebón tiene un sabor más intenso que la de ternera, y resulta más jugosa. Todas estas cualidades son aún más notables en la carne de buey, que superan los 48 meses, según marca la normativa oficial. No obstante, el auténtico buey casi no existe, así que es muy probable que en algunas ocasiones nos vendan cebón en lugar de buey. En cualquier caso, son carnes deliciosas en cada uno de sus formatos, y están muy presentes en las neveras del consumidor y en las cartas de los restaurantes y establecimientos de comida.

Más artículos sobre carne