LA DESPENSA

Normas de cortesía y buenos modales en la mesa

Resulta importante saber utilizar los cubiertos de forma adecuada. /
Resulta importante saber utilizar los cubiertos de forma adecuada.

Tanto en sociedad como en su casa, las normas de cortesía y buenos modales en la mesa son una práctica que nadie debe olvidar

Los buenos modales y la educación, desde el momento en que nos sentamos en la mesa, se adquieren y se asimilan en casa. Y una vez estamos en sociedad, empieza su demostración. Hábitos tan sencillos y que parecen tan lógicos como saber seguir el ritmo de la comida, ser lo más sociable posible con los compañeros de mesa o no hablar con la boca llena son ignorados por muchos comensales, lo cual otros consideran una falta grave de modales en la mesa.

Este buen comportamiento empieza por ser puntuales a la hora de la comida. Es un detalle que incomoda a muchos compañeros de mesa, escrupulosos con la puntualidad, que tienen que esperar para comer. Y es que empezar a comer sin todos los citados presentes también es una mala práctica. Por supuesto, es fundamental acudir con las manos y la cara limpias.

El uso correcto de los cubiertos, especialmente, determina la imagen que damos en la mesa

A la hora de comer, evidentemente, hay que evitar a toda costa hablar con la boca llena o beber hasta que hayamos tragado el bocado. O no hacer ruido al comer. Aunque uno de los quebraderos de cabeza de muchos comensales con buenos modales es el uso correcto de los cubiertos de aquellos que no lo demuestran. Agarrarlos de forma correcta, no utilizar cubiertos propios para servirse de recipientes comunes, la norma general de que son los alimentos los que van a la boca y no al revés y otras costumbres son primordiales a la hora de comer en sociedad.

Otras prácticas esenciales

Se están abandonando algunos hábitos como solicitar permiso para levantarse de la mesa, agradecer al que atiende la mesa o prepara la comida, o incluso el ademán de pedir con educación, optando por los imperativos «pásame o dame». Una vez tenemos en cuenta todo lo anterior, es importante destacar la acción de comer con calma y despacio, masticando a un ritmo adecuado y sin hacer ruido. Evitaremos soplar si la sopa o el café está caliente, esperando a que se enfríe, o pasar platos, saleros o agua a lo largo de la mesa, pidiéndoselo a alguien y agradeciéndoselo. Los diversos usos de los cubiertos específicos, la servilleta y la colocación de los codos (fuera de la mesa mientras se come) marcarán igualmente nuestro saber estar en la mesa.