LA DESPENSA

Los 5 alimentos más sencillos para cultivar en casa

La zanahoria se puede cultivar en cualquier temporada del año, salvo en los meses más gélidos./
La zanahoria se puede cultivar en cualquier temporada del año, salvo en los meses más gélidos.

Por diversos motivos, el cultivo de las plantas de huerto ha crecido en las familias de zonas urbanas

Tal y como indica la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO en sus siglas inglesas), «los huertos domésticos se están convirtiendo en una fuente cada vez más importante de alimentos e ingresos para las familias de las zonas urbanas y periurbanas». Y es que cultivar las hortalizas en casa propia puede ayudarnos a controlar la alimentación, a comer más sano y sostenible y a gastar menos dinero, pero también a satisfacer la necesidad de acercar la naturaleza a nuestra vida. A continuación, repasamos las plantas de huerto más sencillas de cultivar:

El ajo, con un diente

El ajo es poco exigente en cuestiones de agua y nutrientes, y no acostumbra a presentar problemas de plagas. Para cultivarlo, es tan sencillo como enterrar un diente de ajo colocando su punta hacia lo alto. Podemos plantar varios muy juntos, ya que el ajo requiere poco espacio. Se puede cultivar en cualquier temporada del año, aunque se recomienda que no se haga en los meses más cálidos del año. Para cosecharlo, debemos fijarnos en sus hojas, cuando aún estén verdes podremos recolectarlo como ajo tierno. Por el contrario, si queremos una cabeza completa de ajos, debemos esperar a que sus hojas se sequen.

La zanahoria, en recipientes profundos

El cultivo de la zanahoria no precisa de germinación en semillero, podemos sembrarla directamente sobre el terreno. Para ello, necesitaremos recipientes profundos, para que la raíz se desarrolle de forma óptima. No podemos olvidar que, una vez la planta haya brotado, debemos seleccionar las mejores y eliminar el resto, para favorecer el desarrollo de las raíces. Podemos cultivarla en cualquier temporada del año, salvo en los meses más gélidos. Si la acompañamos con la cebolla, ésta ayudará a ahuyentar la mosca de la zanahoria, su plaga más destacada.

El tomate, en un lugar con luz

El tomate es uno de los alimentos más fáciles de cultivar, y suele ser habitual entre quienes se inician en la aventura de crear un huerto casero. Los expertos recomiendan cultivarlo en un lugar con luz abundante y regarlo en pequeñas cantidades, un par de veces por semana. Los que han probado a hacerlo, afirman que la diferencia del sabor de un tomate cultivado en casa y del que compramos en los supermercados es enorme. Es importante plantarlo profundamente, ya que desarrolla raíces largas y abundantes. Las hojas próximas al suelo son propensas a enfermedades, así que deben ser eliminadas con regularidad.

La espinaca, poco sol

Las espinacas se pueden cultivar en pequeños huertos, separadas por unos 30 centímetros de distancia entre sí, o esparciendo las semillas en maceteros. Agradece los suelos ricos y húmedos, aunque, siempre que tenga suficiente materia orgánica, crece en cualquier tipo de suelo. Necesita poco calor y sol y es muy durable, puede sobrevivir al invierno y consumirse en primavera.

La cebolla, previa a plantas exigentes en nutrientes

Junto con el ajo, la cebolla es una variedad que se acomoda fácilmente al cultivo en recipientes, ya que sus raíces no son excesivamente profundas. Tampoco es exigente en cuestiones de agua o nutrientes, y no es frecuente que padezca problemas de plagas. Se puede cultivar a lo largo de todo el año, si bien es cierto que hay variedades de estío, la cebolla seca, y también de invierno, la cebolla tierna. Tanto la cebolla como el ajo son una buena opción previa para otras plantas que sean exigentes en nutrientes, debido a que las micorrizas de sus raíces enriquecen el sustrato.