LA DESPENSA

Los 6 alimentos más curiosos del mundo

En Camboya es muy habitual consumir tarántulas fritas./
En Camboya es muy habitual consumir tarántulas fritas.

En diferentes lugares del planeta los paladares más atrevidos pueden degustar platos realmente exóticos e inimaginables

Un número significativo de personas de todo el mundo se desplazan de un lado a otro para probar las diferentes costumbres y rarezas gastronómicas locales. Para todos ellos existen algunos platos verdaderamente suculentos y curiosos, que solo prueban los paladares más atrevidos. Muchos viajeros gastronómicos habrán dicho aquello de «tengo un hambre que me comería lo que fuera». El mundo está lleno de platos y comidas raras que os presentamos a continuación.

1. Tarántulas fritas/crujientes

La que para muchos representa uno de los animales más repulsivos y escalofriantes del mundo, otros la consideran una auténtica delicia gastronómica. Se consume en Camboya, y es una de las mayores delicias locales. Según cuentan aquellos que la han degustado, tiene una mezcla de sabor entre pollo y bacalao. Se consume con sus ocho extremidades.

2. Jugo de ojo de oveja

En Mongolia, la cura tradicional para la resaca es un vaso lleno de zumo de tomate, vinagre y ojos de ovejas. Están lleno de vitaminas y los que lo prueban tienen opiniones realmente opuestas: o lo adoran o les provoca un rechazo absoluto. En cualquier caso, un alimento cuanto menos curioso.

3. 'Brocheta' de caballitos de mar, estrellas de mar y escorpiones

Uno de los platos que requiere de más valentía para ser probado. En China es muy habitual servir la comida en un palo, y esto incluye a los caballitos de mar y las estrellas. Especialmente hay que tener cuidado con los escorpiones. Su sabor agrada enormemente a los que lo han catado.

4. Lagarto seco

Los lagartos son crujientes, crocantes, pero no tienen mucho sabor. En Hong Kong son un snack callejero muy popular, y se usan a menudo en las sopas también. Alguna vez, y este uso es más conocido, se aplica en reposo en alcohol, dando lugar a los licores de lagarto. Se cree que tienen propiedades medicinales como cura para los resfriados, que ayuda a perder peso o a recuperar la energía, por ejemplo.

5. Vino de ratón

También en China se consume un vino fermentado junto con una familia de ratones. Cuentan que no tiene demasiado olor y que sabe bastante mal, pero los chinos lo toman como si fuera un tónico para curar problemas de hígado, piel y asma.

6. Queso con gusanos

En los países europeos, igualmente, podemos probar platos realmente escalofriantes. Es el caso del queso con gusanos, típico en Cerdeña. A los que les guste el queso que huele fuerte, como el Gorgonzola, Casu Marza es un queso de leche de oveja blando y descompuesto que sirve de casa para las larvas de la mosca del queso. Si pedimos este plato, los insectos todavía se mueven, y pueden saltar hasta 15 centímetros antes de comerlos.