Silvia Ribelles
La investigadora se ha ocupado de la catalogación de películas grabadas hace 90 años que ahora salen a la luz y se pueden ver desde mañana en la web de DV
Silvia Ribelles (Oviedo, 1969) reconoce que se emocionó la primera vez que vio aquellas imágenes. «Me quedé fascinada porque en muchos casos fui la primera ... persona en verlas desde hace 90 años», afirma la historiadora del Packard Humanities Institute de California. Su trabajo de catalogación ha permitido sacar a la luz, tras ser digitalizadas, cerca de 300 películas grabadas por los reporteros del magnate Randolph Hearst durante la Guerra Civil española, muchas de ellas de Gipuzkoa e inéditas hasta ahora. DV ofrece desde mañana en su web una selección de esas imágenes, coincidiendo con los 50 años de la muerte de Franco.
– ¿Recuerda el momento en el que tuvo contacto con esas imágenes?
– Vine al Packard Institute buscando imágenes para un libro que estaba terminando, cuando todavía no estaba todo el material digitalizado. Y me quedé absolutamente fascinada con la calidad y con lo que aparecía en el metraje. El dueño de la fundación me ofreció trabajar para él, para ver las imágenes, contextualizarlas, explicar quién eran los personajes que aparecían ahí...
– Entiendo que en muchos casos fue usted quien las vio por primera vez desde hace años.
– Sí. Hubo algunas cintas que la Universidad de California, la dueña del material, las había pasado a VHS, pero había otras que no estaban pasadas de los 35 milímetros al VHS o digitalizadas. Y claro, aquello fue apoteósico. Y, en fin, pues sí, la verdad es que fui en algunos casos la primera persona que las vio, sí. Son imágenes que impactan, tan buenas que nos acercan a aquellas personas, a unos hechos que ocurrieron hace 90 años y nos hacen sentirlos y vivirlos como con más intensidad.
– ¿Qué se ve en esas imágenes?
– Aparecen personajes conocidos como Franco, el general Pozas, la Pasionaria, Indalecio Prieto... Pero después está el metraje, digamos, del soldado de a pie, de esas escenas grabadas en las trincheras mientras comían o descansaban o escribían, en la retaguardia, en las ciudades, en hospitales, y tienen un interés, no sé, ya no solamente histórico, sino también sociológico, de ver cómo vestía la gente, la diferencia entre la vida en la ciudad y en el campo...
«Son imágenes que impactan, tan buenas que no solo tienen interés histórico, sino también sociológico»
– ¿Hay muchas imágenes de Gipuzkoa y de Euskadi?
– Sí, sí, hay mucho metraje de Gipuzkoa al principio de la guerra, cuando las columnas que habían salido de Pamplona iban a socorrer a los insurgentes que estaban en San Sebastián y a tomar la ciudad de Irun, por su importancia estratégica en la frontera. Hay unas escenas absolutamente alucinantes de la toma de Irun, prácticamente se puede seguir minuto a minuto. También se ve cómo huyó la gente hacia las playas de Hendaia, cargados con sus maletas, con Hondarribia al fondo. Otros que pasan por el puente Avenida cargados con cestos, con máquinas de coser, con barriles, escapando de esas bombas que están ya cayendo en Irun. Era un sálvese quien pueda.
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– ¿Qué más se puede ver?
– También hay escenas de Tolosa, de Oiartzun, de Andoain, de Elgeta, de Lasarte-Oria, alguna de San Sebastián... Además, son emocionantes las escenas de la salida del 'Habana', que fue el buque que fue a Southampton cargado con 4.000 niños vascos. Ver a esas familias destrozadas, llorando, despidiéndose de los niños... se me pone la piel de gallina todavía contándolo, porque son unas imágenes que tienen una fuerza emocional muy grande. Vuestros lectores van a ver imágenes inéditas, auténticos tesoros.
«Hay muchas escenas de la toma de Irun y la huida de la gente por la muga, pero también de Tolosa, Elgeta, Oiartzun, Donostia...»
– 50 años de la muerte de Franco. ¿Qué importancia tiene que se conozcan estas imágenes?
– Lo resumo en que hay vídeos del 10 de julio de Pamplona, de gente disfrutando de los sanfermines y una semana después estalla la guerra. Se les veía contentos pero estaban muy polarizados. La polarización es muy peligrosa. Tenemos que buscar lugares comunes para que aquello no se vuelva a repetir.
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