¿Cómo te enteraste de la noticia aquel 20-N?
Referentes políticos relatan cómo y dónde conocieron la muerte del dictador y cómo vivieron hace 50 años aquel 20 de noviembre de 1975
Fueron horas decisivas pegados al transistor o a la televisión en blanco y negro. La agencia Europa Press lanzó el primer teletipo con la noticia de la muerte de Franco a las 4.58 de la mañana del 20-N. Referentes de la política de los últimos años recuerdan aquel momento histórico y el tiempo que emergía.
Iñigo Urkullu Exlehendakari
«Estaba interno en Derio oyendo la radio»
Tenía 14 años y estudiaba interno en Derio. Vivíamos interesados en la situación política, lo hacíamos conscientes de la historia y de la realidad histórica, social y cultural de Euskadi y de España. Era madrugada, a primera hora del jueves 20 y habitábamos en una camarilla de unas sesenta personas aproximadamente. Estábamos expectantes y cuando en algún trasistor que guardábamos en la cama escuchamos 'Franco ha muerto' no hizo falta que responsable alguno de la noche nos informara. En el desayuno nos anunciaron que se suspendieron las clases hasta el lunes de la siguiente semana. Fue uno de los mejores desayunos que recuerdo de aquella época.
María José Usandizaga Exportavoz municipal del PP en el Ayuntamiento de Donostia
«Tuve que tranquilizar a mi madre que temía otra guerra»
Me acuerdo mucho más del asesinato de Carrero Blanco. Yo trabajaba ya en la Delegación de Trabajo en la calle Idiáquez. Me acuerdo de dos cosas. Una, que tuve que tranquilizar ese tiempo a mi madre, que tenía miedo a que volviera una Guerra Civil. Y también que el mismo 20-N era el cumpleaños de mi novio, que luego sería mi marido.
Paquita Sauquillo Exabogada laboralista y presidenta del PSOE de Madrid
«No dormí en casa, aquel año fue muy convulso»
Me acuerdo perfectamente de aquel día. No dormí en casa, sino de unos familiares. Teníamos miedo, porque los ultras y los guerrilleros se movían mucho por Madrid. El año había sido muy intenso, yo había participado en la defensa algunos encausados en el sumario que terminó en las sentencias de muerte. Nunca he celebrado la muerte de nadie. Ni siquiera la del dictador Franco, pero es verdad que aquello abría una puerta al cambio. Había una enorme expectativa de vivir por fin en libertad.
Ramón Jáuregui Exdirigente del PSE
«Reunimos al Comité de la Revoluçao»
Entre el 72 y el 75 trabajé en Victorio Luzuriaga y en verano de este último año empecé a trabajar como abogado laboralista en Eibar y en Errenteria en los despachos con Txiki Benegas, Arantxa Ariztondo y Múgica. Recibimos la noticia y lo que sí hicimos fue convocar a algo que llamábamos en plan divertido el Comité de la Revoluçao en el que nos juntábamos los del PSOE. Participaban Txiki, Maturana, Fernando Múgica, Mikel Etxaniz y yo. Lo hacíamos en el despacho del Poto.
Rafa Díez Usabiaga Exsecretario general de LAB
«Trabajaba en Michelin y allí me dijeron 'Patxi ha muerto'»
Trabajaba en Michelin en Lasarte, entonces tenía 19 años y trabajaba de administrativo. Mi horario de entrada era a las ocho de la mañana y normalmente solía escuchar la radio antes de entrar a trabajar. Pero aquel día no escuché la radio. Cuando llegué a la fábrica lo primero que escuché a varios compañeros es que «había muerto Patxi». Sentí una gran alegría.
Iñaki Anasagasti Exportavoz del PNV en el Congreso
«Le encargamos a Arzalluz que sacara un comunicado»
Se veía que estaba ya moribundo y que Franco se iba a morir en cualquier momento. Tuvimos una pequeña reunión aquel día en Bilbao Juan Ajuriaguerra, Xabier Arzalluz, Kepa Sudupe, Sabin Zubiri y yo. Se le encargó a Arzalluz que hiciera una pequeña nota. Nosotros éramos partidarios de la ruptura democrática.
Jesús Eguiguren Exsecretario general del PSE
«Trabajaba en una gasolinera y lo festejé a lo grande»
Recuerdo que entonces, con 19 años, trabajaba en una gasolinera en el barrio de Gros, en concreto en la Avenida de Navarra. Todavía no había empezado a estudiar Derecho pero ya vivía en un piso en el barrio con algunos compañeros de las entonces juventudes socialistas como Odón Elorza y Julio Astudillo. Me enteré en la gasolinera y al terminar el trabajo nos fuimos a celebrarlo tomando potes por los bares de la Parte Vieja. A lo grande.
Iñigo Iruin Abogado
«Me enteré en Londres de la muerte del dictador»
Tenía 22 años. Había iniciado los estudios de Derecho tras concluir los de la ESTE. Me encontraba en Londres pasando unos días de visita a un amigo, y allí me enteré de la muerte. Sabíamos que la noticia podía llegar en cualquier momento. Había una gran incertidumbre sobre el futuro inmediato. Se instalaba una cierta espera, aguardar, pero también la necesidad de involucrarse y arriesgar. Los acontecimientos represivos del año 1975 ya habían obligado a definir los compromisos.
Begoña Amunarriz Exparlamentaria del PNV
«Para mí la muerte fue en septiembre de 1975»
Aún me movía en la clandestinidad, pero para mí la muerte de Franco es, incluso, anterior, es de final de septiembre de 1975, cuando el Consejo de Ministros acuerda dar su unanimidad a la aplicación de la pena de muerte contra los cinco condenados, en comparación con la conmutación de la pena capital ocurrida tras el proceso de Burgos. Quería poner un broche final de coherencia a un sistema basado en el miedo. Miedo que sentían quienes, y conozco casos, habían ocultado durante años la persecución sufrida por parte del régimen.
Mari Carmen Garmendia Exconsejera (PNV)
«Lo celebramos con cava y con tortilla»
Tenía 28 años y era profesora en el Liceo de Santo Tomás de Donostia. Sabíamos que la noticia podía producirse. Solíamos ir todas las mañanas a la cafetería de la Escuela de Ingenieros, que estaba allí al lado del liceo, en el barrio de Ibaeta, a tomar café con leche. Pedimos unas tortillas de patata y unas botellas de cava. Y lo celebramos.
Javier Madrazo Exconsejero de Ezker Batua
«Recuerdo las calles de Rekalde vacías al ir a clase»
Me avisó mi madre al despertarme a las 7.30 de la mañana para ir al instituto. Cursaba entonces sexto de bachillerato y tenía 16 años. Noté inquietud y alegría en su voz. Recuerdo las calles de Rekalde vacías en mi camino a clase. Había varias 'lecheras' ( antidisturbios). Nos dijeron que regresáramos a casa. Había confusión y esperanza. Estábamos pegados a la televisión, siguiendo las noticias con temor de que todo siguiera igual o peor y la expectativa de un cambio con el que mi familia llevaba 40 años soñando.
Carlos Iturgaiz Expresidente del PP vasco
«Mi abuela nos dijo: 'no hay colegio'»
Tenía 10 años, estudiaba EGB en el colegio Santa María de Portugalete. Llamó mi abuela materna al teléfono de casa para decirnos que Franco había muerto y que no había colegio. Me acuerdo de la televisión en blanco y negro y de las imágenes de colas de público en la capilla ardiente de Franco en el Palacio de Oriente.