El voto útil de la izquierda da un vuelco

PNV y PSE capitalizan su política pactista mientras el PP entra en un territorio peligroso para su supervivencia

Alberto Surio
ALBERTO SURIO

Pedro Sánchez conquista en Euskadi el disputado voto útil. La encuesta que hoy publica DV lleva al Partido Socialista a ocupar, con el 27% de porcentaje de intención electoral, la segunda posición, después del PNV, que consigue el 31% y recupera su primacía en las generales. Los resultados implican un considerable vuelco respecto a las dos últimas elecciones generales, que en el País Vasco ganó con claridad Unidos Podemos.

El desplome de la formación morada, que pierde en la práctica la mitad de su electorado, se traduce en voto útil hacia Pedro Sánchez, que también podría recoger sufragios que en otros comicios respalden al PNV e, incluso, podría recibir hasta papeletas de algunos votantes de la izquierda independentista. El PSE -que fue cuarta formación en Euskadi en las últimas generales- capitalizaría de forma relevante el actual escenario electoral de incertidumbre y rentabilizaría de forma inequívoca el temor a un triunfo de las opciones de centro-derecha.

El cuadro político vasco, a tenor de este sondeo, castiga con dureza al Partido Popular, que ve incluso en el aire el escaño de Javier Maroto en beneficio de los socialistas.

El PNV es uno de los nítidos ganadores del 28-A, a tenor de los datos de la encuesta, y parece que logra amortiguar en parte un trasvase relevante de voto útil hacia los socialistas, aunque es posible que pierda sufragios en ese flanco fronterizo. Recupera la primacía que había perdido en las últimas generales en favor de Unidos Podemos. Logra una intención de voto del 31%, que asienta sobre todo en su hegemonía en Bizkaia (33%) y Gipuzkoa (30%), con un porcentaje medio cuatro puntos por delante del PSE. Pero los jeltzales no son los únicos que pueden cantar victoria. La dinámica de polarización de la campaña electoral permite a Sánchez obtener unos muy buenos resultados, según la radiografía de la encuesta, que puede contribuir a impulsar las candidaturas socialistas en las elecciones forales y municipales. Porque, aunque se trate de comicios muy diferentes, con niveles de participación y de implicación emocional distintos, el PNV y el PSE van a librar dentro de ocho días una notable batalla en el marco de una relación de fuerzas bastante más equilibrada de lo que parecía solo hace unos meses.

El sondeo retrata la victoria del PSE en Álava, donde incluso acaricia un segundo escaño en este y expresa un llamativo despegue del voto a Sánchez en Gipuzkoa, que distancia con claridad al PSE como segunda fuerza política frente a EH Bildu. En resumen, un aval y un espaldarazo al socialismo vasco que, además, refuerza su política de pactos con el PNV. Fieles a su tradición histórica, nacionalistas y socialistas volverían a asentar con fuerza su doble condición de rivales y a la vez aliados. Como acuñó en su día Íñigo Errejón, la «competencia virtuosa».

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