Rivera emplea la victoria en Andalucía como acicate para atraer a los indecisos

El líder de Ciudadanos presenta el decálogo de medidas que pondrá en marcha si es elegido presidente

M. E. ALONSO MADRID.

Que Albert Rivera haya iniciado su tercer intento de entrar en la Moncloa desde Andalucía no es baladí. En estas tierras el líder de Ciudadanos se siente como jugando en casa. Su Parlamento fue de los primeros que pisó la formación liberal tras dar su salto a la arena nacional en 2015. También fue el primer Gobierno en el que los liberales consiguieron entrar de la mano del PP y con el sostén de Vox tras conseguir duplicar sus escaños en las autonómicas de diciembre. Ahora Rivera confía en repetir la hazaña andaluza pero con su partido encabezando el Ejecutivo que salga de las urnas el 28 de abril. «Quiero ver un Gobierno de Ciudadanos en trece días», remarcó ayer el político catalán.

Los liberales se decantaron por la capital hispalense, donde «empezó el cambio» tras desalojar al PSOE del Palacio de San Telmo después de 37 años, para desgranar las líneas maestras de su programa electoral con las que Rivera y su círculo trataran de convencer al 40% de votantes -según el CIS- que están sopesando aún el color de su futura papeleta.

Un decálogo de medidas con las que Ciudadanos busca diferenciarse de las propuestas y las políticas desarrolladas por los distintos gobiernos del PP y del PSOE y erigirse al mismo tiempo como la tercera vía preparada para asumir las riendas del Ejecutivo. «Solo escucho -aseveró el líder naranja- a Sánchez hablar de rebajarlas un euro y a Casado de reducirlas, pero no hablan del futuro de las pensiones del mañana».

Entre las propuestas más significativas se encuentra la equiparación en la prestación por desempleo de los autónomos con la de los trabajadores por cuenta ajena. «Sufren lo peor del empresario, pero también del trabajador. ¡Eso no puede ser!», denunció Rivera, que se comprometió a implantar esta medida si sale elegido presidente durante sus cien primeros días en la Moncloa. Las otras nueve propuestas se centran en la igualdad, tolerancia cero con la corrupción, la defensa de todas las familias, la revolución de la educación, tarjeta sanitaria única, bajada de impuestos, el fin de los contratos basura, el blindaje de las pensiones y el liderazgo de España.