Sánchez esconde sus cartas a la espera de los comicios del 26-M

Carmen Calvo celebra el trifunfo del Psoe con una icónica camiseta, durante la noche electoral. / Efe

El PSOE, aun así, descarta el pacto con Ciudadanos, da largas a Podemos e insiste en gobernar en solitario

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

«Ahora no toca hablar de pactos, ahora nos toca celebrar». El comentario de uno de los miembros de la ejecutiva del Pedro Sánchez no está exento de sarcasmo, e incluso de algo de cinismo, pero refleja la actitud con la que los socialistas afrontan el escenario abierto tras las elecciones. «Vamos a ir con tranquilidad, administrando los tiempos convenientemente y pensando, sobre todo, en dotar a este país de la estabilidad necesaria y poner punto final a unos años de incertidumbre e inestabilidad», resumió el secretario de Organización del partido, José Luis Ábalos.

La victoria lograda por el PSOE en las generales, después de once años de derrotas encadenadas, fue contundente si se compara con el descalabro del PP o con su propio resultado en las elecciones de 2016, pero los 123 escaños obtenidos no bastan para dar por hecho que podrá cumplir el objetivo marcado durante la campaña y que este lunes reiteraron varios dirigentes socialistas, entre otros, la vicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo. «Vamos a gobernar en solitario, seguramente», dijo a su llegada a la ejecutiva socialista que este lunes se reunió en la sede de la formación en la calle Ferraz de Madrid para analizar el nuevo marco político.

En el partido algunas voces admiten que ir por libre buscando apoyos concretos a cada ocasión puede suponer un desgaste excesivo y que lo deseable sería alcanzar como mínimo un pacto de legislatura sobre un programa relativamente amplio que permita salvar los Presupuestos o al menos llegar a su negociación con una posición relativamente cómoda y garantice cierta estabilidad. Sin embargo, la mayoría conviene en que aún es pronto para mostrar las cartas y señalar socios. Sobre todo, porque ni siquiera se ha producido el recuento de los votos en el exterior ni se han resuelto impugnaciones, que podrían producir pequeños pero significativos cambios.

«Cuadro de gobernabilidad»

El baile de un par de escaños puede implicar que, en un momento dado, los socialistas ni siquiera precisen de la abstención de Esquerra, que ahora parece imprescindible aunque sea por los pelos, para superar la investidura. Pero a la necesidad de tener claras cuáles son las cuentas que realmente hay que hacer se añade otro factor determinante, que es la proximidad de las elecciones municipales y autonómicas del 26 de mayo. Los socialistas quieren esperar a ver cómo se resuelven para tomar decisiones. Lo dejó caer también Ábalos. «Esos comicios van a cerrar el cuadro de gobernabilidad en España».

No hay en estos momentos mucha duda de que Podemos será el socio prioritario. Ciudadanos, que hace tres años firmó un pacto de investidura insuficiente con el PSOE, ha abandonado su posición de formación centrista bisagra ahora que podría garantizar un Ejecutivo estable respaldado por 180 diputados (cuatro por encima de la mayoría absoluta) y ya ha dejado claro que se mantendrá firme en su promesa de no pactar con los socialistas. Ábalos llegó a decir este lunes que sería «patético» en esas condiciones mendigarle un acuerdo y añadió: «Sabemos lo que piensan nuestros militantes (que el domingo gritaban a las puertas de Ferraz «con Rivera, no») y lo que quieren nuestro electorado, y no les vamos a decepcionar».

Lo que no está claro es cuál será el grado de colaboración con Podemos y si finalmente el PSOE podrá evitar la coalición de Gobierno que ya planteó el domingo por teléfono Pablo Iglesias a Sánchez. La presidenta del partido, Cristina Narbona, aseguró en RNE que «no cabe descartar ninguna posibilidad», pero fuentes de la formación dan por sentado que Iglesias no está en condiciones de exigir una cuota en el Ejecutivo . Argumentan que no se puede volver a permitir que se le haga responsable de una repetición de elecciones.

Algo similar dicen fuentes de la dirección sobre Esquerra, con quien Ábalos aseguró que no pretende negociar nada. En todo caso, el 21 de mayo se constituyen las Cortes y habrá que elegir al presidente y a los miembros de la Mesa del Congreso, lo que dará una buena pista de las posibles alianzas futuras.

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