Pedro Sánchez comienza las consultas de Gobierno con una reunión de trámite con Casado

Pedro Sánchez. /Reuters
Pedro Sánchez. / Reuters

El líder del PP propondra pactar una bajada de impuestos y mano dura con Cataluña, justo lo contrario de lo que propone el PSOE

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

Comienza el baile de reuniones para formar gobierno. Pedro Sánchez inicia este lunes una primera ronda de contactos con un encuentro de trámite con Pablo Casado. Lo mismo que ocurrirá el martes por la mañana con Albert Rivera. Solo el encuentro con Pablo Iglesias presenta un mínimo de expectación, si bien parece también poco probable que el líder socialista deshoje la margarita sobre un posible acuerdo con Unidas Podemos antes de los comicios del 26 de mayo.

La de este lunes será la segunda vez que Casado visite la Moncloa desde que se hizo las riendas del PP el pasado julio. De aquella primera cita veraniega no salió ningún entendimiento, y, según ha avanzado el presidente de los conservadores, en esta ocasión acudirá a reunirse con Sánchez con las mismas propuestas que entonces, por lo que es de esperar idéntico resultado.

Casado propondrá al jefe del Ejecutivo pactar reformas económicas que contemplen una bajada de impuestos y mano dura con el independentismo, justo lo contrario de lo que prometió el PSOE en campaña y le llevó a la victoria electoral. Sánchez ya prepara una subida impositiva y tiende la mano a la Generalitat para resguardar la relación institucional, aunque parece poco probable que vaya a dar nuevos pasos para el deshielo hasta un cambio de Gobierno en Cataluña, en el que, según los resultados de las generales, la vía pragmática de Esquerra llevaría la voz cantante en detrimento del frentismo de Carles Puigdemont y Quim Torra.

El líder del PP añadió los días pasados que se presentará en la Moncloa como el jefe de la oposición, el mismo puesto que se arroga Rivera tras crecer hasta 25 escaños el 28-A. Quien se mostrará más duro con Sánchez para remarcar su perfil contra el Gobierno socialista es aún una incógnita.

La posición cerrada de conservadores y liberales no inquieta al PSOE. «Habrá que ver aquellos que en otras circunstancias presionaron al PSOE para que dejara gobernar, si son capaces de predicar con el ejemplo», señaló José Luis Ábalos el pasado viernes se mostrar el más mínimo atisbo de esperanza por un posible cambio de actitud en PP y Ciudadanos. Tampoco es que le haga falta a los socialistas, que pueden jugar con la aritmética para sacar adelante la investidura.

Enfado de Iglesias y Abascal

El turno para Unidas Podemos llegará la tarde del martes. No le ha gustado nada a Iglesias ser relegado al tercer lugar en la ronda de consultas, algo que fijó el PSOE en virtud al número de escaños obtenido por cada partido el 28-A. El líder podemista ofreció ya un Gobierno de coalición a Sánchez la misma noche electoral, pero hasta ahora los socialistas se han limitado a señalar que su prioridad es gobernar en solitario. Iglesias también apuntó que esperará a conocer el contenido de las conversaciones del jefe del Ejecutivo con Casado y Rivera para valorar si Sánchez está realmente dispuesto a cerrar un acuerdo de legislatura que le permitiría gobernar con el respaldo de 165 diputados en la Cámara baja.

Quien no ha sido invitado a Moncloa es Santiago Abascal, con el que el líder del PSOE considera que no tiene nada que consultar ni negociar. Este vacío se ha tomado en Vox como un desplante. «Excluir a una fuerza política como Vox, con 24 diputados, que representa a más de 2.600.000 españoles es no haber entendido nada y despreciar lo que significa la soberanía nacional y la democracia», denunció el secretario general de la formación, Javier Ortega Smith, tras conocer su exclusión de las consultas.