Ortuzar acusa a Casado de ser «una máquina de destrozar puentes»

Ortuzar ayer en un mitin en Llodio./
Ortuzar ayer en un mitin en Llodio.

El presidente del PNV critica que el líder popular censure a Sánchez por apoyarse en EH Bildu «cuando el PP vasco pacta con ellos en el Parlamento»

Miguel Villameriel
MIGUEL VILLAMERIEL

El presidente del EBB, Andoni Ortuzar, puso este domingo el foco de su mensaje electoral sobre las formas que está empleado el líder del PP, Pablo Casado, para tratar de recuperar el poder para su partido. Le acusó de ser «una máquina de destrozar puentes» por «sobreactuar» con el objetivo de que muchos de sus votantes no se decanten por Vox en estas generales. El líder jeltzale censuró que, «desde que sus hermanos de Vox le llamaron la derechita cobarde», Casado está intentando convencer a su electorado de que son «los auténticos 'primos de Zumosol' de la derechona», con lo que está «destrozando» cualquier posibilidad de entendimiento con otros partidos que sí mantuvo su antecesor, Mariano Rajoy.

Ortuzar, en un acto electoral celebrado en Getxo, también criticó al líder popular por utilizar «el terrorismo y las víctimas» al señalar que quienes acuerden con EH Bildu tendrán las «manos manchadas de sangre», una acusación que Casado ha dirigido sobre todo al candidato socialista, Pedro Sánchez. El presidente del EBB le exigió que deje de «manosear a las víctimas» y de «utilizar groseramente el dolor del terrorismo». Además, denunció «la demagogia y el cinismo» del PP al «recurrir de nuevo al comodín de ETA» para mejorar sus resultados y le pidió que no utilice a las víctimas «para ganar cuatro miserables votos».

Ortuzar mostró su perplejidad porque, mientras Casado critica a Sánchez por apoyarse en EH Bildu para sacar sus decretos sociales y le llegó a acusar de «tener las manos manchadas de sangre», en el Parlamento Vasco «al PP no se le caen los anillos por pactar con los herederos de Batasuna». Apuntó que esta legislatura los populares vascos han «pactado y votado» con EH Bildu cuatro proposiciones no de ley y una cincuentena de enmiendas. El líder del EBB aseguró que el PP vasco «no tiene remilgos en pactar con Otegi» y lo hace «con menos escrúpulos si cabe si su acción pretende obstaculizar y bloquear la acción del Gobierno Vasco». También preguntó a Casado si eso significa que «Alfonso Alonso tiene las manos manchadas de sangre».

Respecto a las declaraciones del candidato del PP avanzando «si él gobierna no transferirá más competencias a las comunidades desleales», Ortuzar se mostró «orgulloso de ser desleal a lo que Casado representa». Además, como ya hizo la víspera por unas declaraciones similares del líder de Vox, Santiago Abascal, recordó que «Franco ya nos tildó de provincias traidoras».

«Triste espectáculo» en Bilbao

Ortuzar también hizo referencia al «triste espectáculo que se formó en Bilbao», en alusión a los incidentes protagonizados el sábado por simpatizantes de Sortu que intentaron boicotear un acto de Vox, y criticó que «los ultras de aquí les hagan la campaña a los ultras de allí». Añadió que «no es bueno ser ultra en ningún sitio» y aseguró que, quien no quiera «ni ultras abertzales ni españoles, debe saber que el voto que les parará a ambos es el voto al PNV».

El cabeza de lista por Bizkaia, Aitor Esteban, también tomó la palabra en Getxo y subrayó que el PSOE y el PP solo desarrollan la «agenda vasca» cuando necesitan «el apoyo del PNV» en Madrid. Afirmó que Pedro Sánchez podría haber hecho «muchas cosas» para Euskadi, pero «tuvo vértigo al marcaje de la derecha».

Agirretxea defiende una gestión directa de la política agraria

El candidato del PNV al Congreso por Gipuzkoa, Joseba Agirretxea, subrayó la «necesidad» de que Euskadi gestione directamente las políticas agrarias ya que, en su opinión, es la «única manera» de proteger al sector primario y a los baserritarras. Agirretexea, que participó en Aia en la celebración del Txakolin Eguna junto con otros candidatos del PNV, calificó al sector agrario de «estratégico» e «imprescindible para un desarrollo armónico y sostenible de la sociedad vasca». Apostó también por hacerlo «atractivo» para los jóvenes porque «no se entendería Euskadi sin su vinculación con el sector primario».