Los asistentes al mitin de Rivera en Errenteria salen escoltados por la Ertzaintza

Albert Rivera dice en Errenteria que si gobierna Ciudadanos hará una reforma de la Ley de Víctimas del Terrorismo para sancionar penal y administrativamente a los ayuntamientos «que promuevan homenajes a los terroristas»

Fernando Segura
FERNANDO SEGURA

El centenar de personas que ha acudido al mitin de Albert Rivera en Errenteria ha tenido que abondar la plaza de los Fueros escoltados por la Ertzaintza. Previamente, Albert Rivera, líder de Ciudadanos, así como Maite Pagazaurtundua y Fernando Savater, que también participaron en el acto, abandonaron el lugar en el interior de vehículos policiales sin distintivos.

El mitin arrancaba a las 12.30, en una plaza Viteri fuertemente custodiada por efectivos policiales. En su entorno, cientos de personas enarbolando ikurriñas, esteladas, banderas republicanas y carteles en favor de los presos insultaron a los asistentes sin tregua durante la hora que duraba el acto, todo ello acompañado de golpes en cacerolas y cencerros desde algunos balcones. Los edificios de la plaza mostraban enormes lazos amarillos que colgaban de las fachadas.

Tras finalizar el mitin se vivieron momentos de tensión. Los asistentes tuvieron que esperar dentro del recinto vallado de la plaza hasta que la Ertzaintza estableció un pasillo de seguridad y realizó cargas para despejar la calle, abarrotada además por una manifestación en favor de la República. El centenar de simpatizantes de Ciudadanos realizó el recorrido de 500 metros hasta los autobuses que los habían llevado a Errenteria entre gritos de 'fascistas' 'asesinos' e 'iros a España, entre otros. Además dos agentes de la Ertzaintza han sufrido contusiones y han tenido que ser atendidos en un centro sanitario como consecuencia de los forcejeos.

En el mitin, Albert Rivera anunció que si preside el Gobierno reformará la ley electoral para que «los 200.000 vascos que tuvieron que salir de Euskadi por el terrorismo puedan votar aquí» y también propondrá «un cambio que no gustará ni al PNV ni a Bildu, porque impulsaré que los partidos que no logren el 3% de los votos no estén en el Congreso». También señaló que si gobierna Ciudadanos harán una reforma de la Ley de Víctimas del Terrorismo para sancionar penal y administrativamente« a los ayuntamientos y otras instituciones que promuevan homenajes a los terroristas».

Maite Pagazaurtundua, por su parte, se encaró con quienes les insultaban y les espetó: «No sois antifascistas, sois matones abertzales».

Las intervenciones de Rivera y de Pagazaurtundua fueron interrumpidas en numerosas ocasiones por los simpatizantes con gritos de «¡Libertad! Libertad!», mientras desde los balcones arreciaban los golpes a los cencerros y cacerolas. A ellos se dirigió Rivera diciéndoles: «Contra la España de las caceroladas, ideas. Contra la imposición, libertad». A lo que añadió Savater en su intervención: «Los que rebuznan tendrán que acostumbrarse a que no nos vamos a ir».

La zona del mitin estuvo rodeada por cientos de manifestantes y un fuerte dispositivo policial que impidió a estos que accedieran a dicho espacio. Pero la confrontación comenzó incluso antes de que llegara Rivera a la localidad guipuzcoana, en las redes sociales, cuando el líder de Ciudadanos respondía en su cuenta oficial de Twitter a un tuit previo del secretario general de Sortu, Arkaitz Rodríguez, en el que aseguraba que, aunque Ciudadanos «no era bienvenido» en Errenteria, no le iban a dar «la foto que busca», ni «alas a su falaz discurso victimista».

Estas palabras tenían respuesta en el líder de Cs. «No sufra, señor Rodríguez: Nosotros no pegamos tiros ni ejercemos la violencia como sus compañeros etarras», señalaba Rivera. Asimismo, el líder de Ciudadanos le decía a Sortu que perdiera «toda esperanza porque «jamás» les pedirán «permiso para ejercer nuestras libertades en cualquier pueblo de este gran país que es España«.

Arkaitz Rodríguez respondía a este tuit, pidiendo a Rivera que «no sufriera» y añadía que, aunque «el fascista se vista de seda, fascista se queda». «Por cierto, pierda toda esperanza: ni pudisteis, ni podéis, ni podréis» concluía su mensaje.

Así las cosas, momentos antes de la hora prevista de inicio del acto, las 12 del mediodía, varios centenares de personas se congregaban en la plaza y recibían con gritos como «fuera fascistas» a los militantes de Ciudadanos que llegaban escoltados por la Ertzaintza.

A lo largo de todo el mitin han sido continuos los gritos en contra de Ciudadanos y de su líder Albert Rivera y, en algún caso, también dirigidos a los medios de comunicación. Además, han aprovechado para reclamar el acercamiento de presos de ETA.

Los insultos también venían de los vecinos de los edificios situados en la plaza, donde se habían colocado lazos amarillos gigantes, además de ikurriñas y esteladas, y que han llevado a cabo durante todo el mitin caceroladas para evitar que se escuchara a Rivera, contra el que han dirigido continuos insultos. Además, desde uno de los balcones se ha lanzado un huevo sin que llegara a impactar en nadie.

Varios centenares de militantes de Ciudadanos, con banderas del partido, de España y de Europa, así como los medios de comunicación han sido ubicados en una zona vallada, donde se celebraba el mitin, y rodeándoles a unos 200 metros, se encontraban cientos de personas que increpaban a los congregados con continuos gritos reclamando «que se vayan» o «fascistas», entre otros insultos, que también llegaban desde las viviendas de la plaza, donde los vecinos están haciendo caceroladas.