«La infancia del hoy y del mañana»

«La infancia del hoy y del mañana»
JAVIER URRAAcadémico de número de Psicología de España

El primer reto es nacer. Sea quien gobierne este país en las próximas décadas, habrá de esforzarse por transmitir ilusión, esperanza en el futuro de los jóvenes, en el laboral, en el de adquisición de la vivienda, en el de la autonomía económica.

Habremos de apostar por la curiosidad, la creatividad, y la capacidad crítica, como herramientas que los niños han de manejar desde corta edad, más allá de las tablet y los smartphones. Es cierto que estamos en un mundo global, que la medicina de precisión es una realidad, que muchas profesiones como la de los taxistas desaparecerán pronto con los coches autónomos. Pero lo cierto y verdad es que lo esencial no cambia, que el ser humano se pregunta por qué y para qué nació, y si mereció la pena.

Las nuevas tecnologías son un instrumento, pero no el objeto ni el objetivo, ni la razón de ser de ese ser humano que además de robots gustará siempre del guiño, de la sonrisa, de la ironía, de la lágrima, también del otro.

El verdadero reto está en enriquecer el lenguaje, y de su mano el pensamiento, de dotar de capacidad para relativizar los problemas, para afrontarlos con humor. Una humanidad creciente y al tiempo longeva, un mundo que no da para más, nos hará viajar, descubrir, y eso supondrá un cambio no solo espacial, sino temporal, de análisis de realidad, muy distinto al ombliguismo que nos acosa.

Son los retos, son los dilemas, los que harán que esta especie siga evolucionando hacia el más allá desde sus propios interrogantes, miedos, sombras, ternuras. Eduquemos a los niños en ser niños.

Pido a los políticos que hagan tanto o más que lo que dicen. Que doten de medios a los ámbitos de protección, y a los de reforma de menores.

Que concluyan con convicción que los niños no son de nadie, no tienen banderas, ni ideologías, son de su presente, son de un futuro que casi no alcanzamos a atisbar.

Y por último, bien está prometer en las campañas electorales en favor de los jubilados, pero ¿cuánto tiempo se dedica a hablar de aspectos esenciales para los niños? Esta es mi pregunta, esta es la reflexión que comparto con usted, que comparto contigo, que comparto con ese niño que ha de nacer.