Arrimadas, insultada en Vic por un grupo de independentistas

Arrimadas, en el centro, ayer en la plaza Major de Vic./EFE
Arrimadas, en el centro, ayer en la plaza Major de Vic. / EFE

Ciudadanos Euskadi arremete contra Ortuzar por criticar el acto de Rivera en Errenteria que acabó con incidentes

Axel Guerra
AXEL GUERRASAN SEBASTIÁN.

Diputados de Cs en el Parlament, encabezados por su líder y cabeza de lista por Barcelona al Congreso, Inés Arrimadas, fueron increpados ayer en la plaza Major de Vic. «Mala puta», «Puta España», «Fuera fascistas» o «Visca Terra Lliure», fueron algunos de los gritos que profirieron medio centenar de personas. «¿Os imagináis la dictadura ideológica que significa el separatismo en tantos municipios de España?», preguntó Arrimadas a los medios y añadió: «Ya está bien de tener a fascistas que nos atacan, esto se va a acabar en cuanto Albert Rivera sea presidente».

Según Arrimadas, «este país no se merece estar dirigido por aquellos fascistas que agreden e insultan y que quieren echar de determinados pueblos a los constitucionalistas». La candidata condenó que el separatismo quiera «imponer su relato y su ideología en Cataluña» y no «deje expresarse a la gente».

El incidente se produjo cuando todavía no se han apagado los ecos de los insultos que sufrieron los asistentes al acto político de Ciudadanos en Errenteria el pasado domingo. El portavoz de la formación liberal en Euskadi, Luis Gordillo, tachó ayer de «indecentes» los comentarios del presidente del EBB, Andoni Ortuzar, según los cuales los asistentes al mitin «se fueron de rositas» mientras los enfrentamientos se produjeron entre «vascos», ertzainas y manifestantes. «La indecencia de Ortuzar no tiene límites», señaló Gordillo.

En un comunicado remitido a los medios de comunicación, el número uno de la lista por Bizkaia a la Cámara baja del partido que preside Albert Rivera denuncia que «tras los insultos, amenazas, escupitajos y lanzamientos» que tuvieron que soportar los asistentes al evento en la villa papelera, «aún tenemos que aguantar que el PNV nos niegue nuestra condición de vascos y diga que nos fuimos de rositas tras los minutos de angustia que vivieron muchos compañeros hasta que consiguieron salir del acto».

Ataque a la sede de Vitoria

Además, Gordillo censuró el ataque con pintura a la sede de su partido en Vitoria y por el que la formación liberal presentó denuncia ante la Ertzaintza. «Ni los que el domingo nos acosaron, ni los que hoy -por ayer- han atacado nuestra sede, ni declaraciones como las del señor Ortuzar, van a conseguir callarnos», aseguró.

Para el líder de Ciudadanos en Euskadi, «resulta repugnante oír cómo Ortuzar niega derechos básicos a todos los vascos», ya que «el PNV está encantado de que una parte de la ciudadanía sea agredida por unos violentos» porque «es parte de su proyecto que divide, que se basa en exiliar a personas que piensan diferente y respalda la primacía de unos sobre otros».