«Me quedaré sí o sí donde las urnas dicten que tengo que estar»

Juan Karlos Izagirre posa en el jardín de la plaza Gipuzkoa, frente a la Diputación foral./USOZ
Juan Karlos Izagirre posa en el jardín de la plaza Gipuzkoa, frente a la Diputación foral. / USOZ

Izagirre, que se retiró de la primera línea política tras perder la Alcaldía de Donostia en 2015, afirma que «no voy contra el PNV ni contra nadie, voy a favor del pueblo»

Axel Guerra
AXEL GUERRA

Juan Karlos Izagirre está dispuesto a colgar la bata de médico y cambiar su consulta del ambulatorio de Errenteria por establecerse en el despacho de diputado general. Afirma que Gipuzkoa está «más o menos saludable», pero cree que necesita un tratamiento para mejorar en «equilibrio territorial y de las personas» Para lograrlo, apuesta porque EH Bildu sea la primera fuerza del territorio tras las elecciones del domingo .

Su DNI

Datos personales:
Nació el 1 de junio de 1963 en Igeldo, donde vive actualmente.
Trayectoria política:
Fue alcalde de Donostia entre 2011 y 2015. Tras no ser reelegido en el cargo, se apartó de la primera línea política pero siguió trabajando en cuestiones organizativas de EH Bildu.
Estudios:
Es licenciado en Medicina por la UPV/EHU. Hasta ahora ha ejercido su profesión de médico en el ambulatorio de Errenteria.

-¿Se hace política en las consultas médicas?

-Hay que separar, pero ejercer la medicina y tener un cargo público tienen muchas cosas en común. En ambos hay que empatizar con la gente, escuchar e intentar cuidarla.

-¿Sus pacientes le trasladan algún tipo de demanda política?

-En ocasiones salen comentarios, pero más que de peticiones concretas, se tratan de ánimos para hacer las cosas bien y de otra manera.

-¿Cuál es su diagnóstico sobre Gipuzkoa?

-Está más o menos saludable, pero puede mejorar muchísimo en algunos aspectos. Una palabra que me gusta mucho es equilibrio, en nuestro caso, territorial y de las personas, y que se traduce en políticas sociales, políticas fiscales, condiciones laborales dignas y, sobre todo, la igualdad de la mujer.

-¿Qué tratamiento aplicaría?

-Por seguir con el símil, puedes no tener una enfermedad grave, pero se puede hacer una medicina preventiva. Sobre todo, hace falta que los guipuzcoanos y las guipuzcoanas se sientan más partícipes en las decisiones de las instituciones.

-Después de perder la Alcaldía de Donostia dio un paso a un lado. ¿Le decepcionó la política?

-Este tiempo he seguido trabajando en EH Bildu. La política institucional puede decepcionar por cómo se hace, muy de espaldas a la ciudadanía, que no se siente implicada en las decisiones. Además, se ha convertido en un show que no le beneficia. Pero también se hace política día a día con decisiones como sobre qué comprar, cómo desplazarnos...

-¿Por qué regresa?

-Que yo ahora esté en la primera fila es algo circunstancial. En un momento determinado así lo decidieron las bases de EH Bildu y sé que dentro de unos años estará en su consulta, en su barrio o en el Sahara. Lo importante cuando das este paso es sentir que estás apoyado y de eso voy sobrado.

-¿En casa están de acuerdo con la opción que ha tomado?

-Fue una decisión que, más o menos, tomé hace un año. Cuando emprendes en un camino como este, en el que vas a estar expuesto públicamente, es algo que siempre tienes que valorar y compartir con los que tienes más cerca.

-¿Qué aprendió en su desempeño como alcalde de Donostia?

-Fue una de las vivencias más bonitas que he tenido. El Juan Karlos Izagirre de ahora es el de 2011, pero con mucha más experiencia.

-La participación ciudadana fue una de sus marcas como alcalde. ¿Se puede trasladar a la Diputación?

-Y a todas las instituciones. Es verdad que cuanto más cerca estás de la ciudadanía más factible es.

-¿Sobre qué tema le gustaría hacer una consulta?

-Las consultas son una herramienta para que las utilicen las instituciones pero, sobre todo, es la ciudadanía la que tiene que hacer uso de ella. Me imagino más una consulta que nos soliciten de algún pueblo o comarca, por ejemplo, que la que propongamos nosotros. Nuestra manera de hacer política va a ser más escuchar qué demandas hay y luego actuar.

-¿Qué posición van a mantener sobre la política de residuos?

-Tenemos claro que nos gustaría seguir estrictamente los criterios y las jerarquías que se marcan desde Europa. Haciéndolo bien tendríamos una fracción resto muy pequeñita que se podría solventar sin las grandes infraestructuras que ahora están previstas, y más si es con una contaminante.

-Y usted, ¿qué recicla?

-Todo. En casa hasta hacemos compostaje. En este aspecto Gipuzkoa puede estar orgullosa de que las cosas se están haciendo bien, aunque hay algunos grandes núcleos que tienen mucho por hacer. En los veinte últimos años ha habido un avance de aúpa.

-En caso de gobernar ¿paralizarán la incineradora?

-Posiblemente requeriría una consulta. A lo que nos comprometemos es a que las consultas sean válidas si previamente se ha informado correctamente y se han hecho debates fructíferos, no distorsionados.

-¿Quién corre más peligro, alguien que vive cerca de la incineradora o quien fuma un paquete de tabaco diario?

-Igual que todo el mundo reconoce que fumar es nocivo para la salud y es una opción personal, a día de hoy se debería por lo menos aplicar el principio de prudencia y no llevar adelante una infraestructura que puede ser dañina para la salud. Como médico puedo decir que hay datos suficientemente reconocidos para decir que daño hace.

-Si gobierna, ¿Igeldo sería independiente? ¿Lo será?

-No lo sé. Si llega una demanda al respecto, como de cualquier otra parte, habrá que atenderla. Primero escucharíamos, luego informaríamos y, al final, lo más democrático sería preguntar. Lo que nadie prevé es que la Diputación inicie ningún tipo de expediente. Hay muchas cosas en Gipuzkoa por ir mejorando y esta ahora mismo no está encima de la mesa.

-¿Qué motivos ve para votar como diputado general a alguien que perdió la Alcaldía de San Sebastián?

-Respondo con otra pregunta. ¿Qué motivos tienes para votar a quien ganó las elecciones de 2011? Ahora está aquí Juan Karlos Izagirre, pero el motivo para votar a EH Bildu es que Gipuzkoa podría estar mejor y la ciudadanía se podría sentir partícipe de las decisiones que se toman si hubiera un partido como el nuestro en la centralidad guipuzcoana y fuera la primera fuerza.

-¿Está preparado para no ser la opción con mayor apoyo?

-Nosotros salimos a ganar y cuando no lo hacemos vamos a aprender. Pase lo que pase, seguimos creciendo. Tengo mi propia encuesta y la sensación es muy buena por cómo veo que responde la gente. Creo que se está entendiendo nuestro proyecto y vamos a ser la primera fuerza.

-Si no lo es, ¿seguirá en la oposición? Cuando perdió la Alcaldía dio un paso a un lado...

-En su día se valoró que era más oportuno trabajar en segunda o tercera fila. Ahora el compromiso es permanecer sí o sí donde las urnas dictaminen que me toque estar.

-¿Dónde y cómo van a recortar votos para desbancar al PNV?

-En cada pueblo y en cada barrio. Vamos a recuperar alcaldías y mancomunidades. En cualquier caso, no me gustan términos como desplazar o desbancar. Mi objetivo final, metafóricamente, es que gobierne el pueblo.

-¿A qué se refiere?

-Yo no desbanco al PNV. Está ahí y tiene que seguir estando porque es parte de Gipuzkoa. Nosotros apostamos por otra manera de gobernar en la que participe el pueblo, en la que estará el PNV porque tiene parte, pero en la que otros también tenemos que estar. EH Bildu asegura que el pueblo gobierne porque es su objetivo final, sin imponer nada. No voy contra el PNV ni contra nadie, voy a favor del pueblo. No tengo enemigos, quiero que todo el mundo tenga la parte que le corresponde y que la cuidadanía note que participa en las instituciones.

-El tono de la campaña ha sido elevado y EH Bildu ha sido el centro de las críticas del PNV...

-La política a veces tiene un discurso muy agresivo y hay que desplazarlo. El estilo del PNV no es el nuestro. Ellos han apostado por pescar en caladeros que no son los naturales suyos. Ellos sabrán. Luego tendrán que ser consecuentes.

-¿Con qué partidos estaría dispuesto a llegar a un pacto de Gobierno si no logra la mayoría?

-Ser la primera fuerza de Gipuzkoa sería un voto de confianza para buscar esa centralidad tan necesaria. El pacto PNV-PSE no es el que quiere la gente. Nosotros hablamos de pactos amplios que van más allá de los partidos. Hemos pactado con todo el mundo, no ya en Europa y en el Estado, sino en el día a día.

-¿Qué resultado firmaría?

-Vamos a recuperar muchos ayuntamientos y a ser la primera fuerza.

-¿Sería un fracaso si ocurre qué?

-Un mal resultado es imposible porque EH Bildu se ha fortalecido, incluso antes del 28-A, y su trabajo dará sus frutos antes o después.

-¿Cuál sería su primera tarea en la Diputación?

-Reunir a todos los nuevos alcaldes de Gipuzkoa, sean del color que sean, y explicarles que hacer política territorial equilibrada va a suponer trabajar con ellos codo con codo.

Sus propuestas

Hacer frente a la precariedad
Aseguraremos un contrato mínimo de 1.200€ para los trabajadores y las trabajadoras de las empresas que accedan a la contratación pública.
Equilibrio territorial.
Crearemos un fondo de 40 millones de euros, diez por cada año de legislatura, para proyectos estratégicos de las distintas comarcas.
Desarrollo tecnológico.
Destinaremos 16 millones de euros para promover este aspecto de las empresas pequeñas y microempresas.
Políticas sociales.
Quintuplicaremos los recursos en política de igualdad e introduciremos la perspectiva feminista en todos los departamentos de la Diputación.
Comercio.
Impulsaremos la moratoria para las grandes superficies para garantizar un comercio local saludable.
Transporte público.
Además de acabar con los recortes de la Diputación, tomaremos nuevas medidas: transbordos gratis, nuevos tramos de descuento y gratuidad a partir de 50 viajes al mes.
Un té con su «segunda familia», la sahariana,en la wilaya de Auserd

Una de las pasiones de Juan Karlos Izagirre es viajar. Particularmente, siempre le ha interesado conocer la África francófona. Desde comienzos de siglo cada año viaja al Sáhara, en concreto a Auserd, al suroeste de Argelia, donde se ubica una wilaya de los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf. En más de una ocasión ha empleado sus vacaciones para colaborar allí como médico y, después de tantos años, cada vez que les visita se reencuentra con lo que él denomina «mi segunda familia. Con ellos me siento como si estuviera en casa».

Pendiente de viajar a Auserd este año, ni si quiera sus obligaciones durante su época como alcalde de San Sebastián (2011-2015) le impidieron desplazarse a una zona que le ayuda a mantener los pies en la tierra y relativizar los problemas. «Me asombra la capacidad que tienen de resistir y, a pesar de vivir en penuria, la capacidad que tienen de abrirse a la gente y de sonreír».