Debate electoral sobre San Sebastián: Los socios en Donostia defienden su gestión ante las críticas opositoras

Los cinco candidatos a la alcaldía de San Sebastián han debatido sobre sus ideas para el futuro de la ciudad

Jorge Sainz
JORGE SAINZ

Las espadas siguen en alto en la batalla electoral por San Sebastián tras el debate de ayer de candidatos. Eneko Goia (PNV) y Ernesto Gasco (PSE-EE) defendieron, cada uno con su perfil, la gestión del gobierno municipal que comparten, constantemente criticada por Reyes Carrere (EH Bildu) y Aitzole Araneta (Elkarrekin Podemos). Borja Sémper (PP) fue a su aire, por encima de «debates del pasado», y se centró en sus propuestas de futuro. Vivienda y turismo, dos de las grandes preocupaciones de la ciudadanía donostiarra, tensaron a los candidatos en el programa emitido anoche por Teledonosti y por la web diariovasco.com. El intercambio de datos fue intenso, con Goia y, sobre todo, Gasco, agarrándose a cifras oficiales para replicar los reproches de la oposición. El socialista trató de diferenciarse de Goia reclamando un alcalde con «más liderazgo», mientras el actual primer edil se puso la chaqueta de gestor. Carrere se centró mucho en los barrios y Araneta en la participación. Sémper incidió en la necesidad de dar «otro aire» a la capital donostiarra.

El debate, moderado por la periodista de este periódico Itziar Altuna, fue pese a todo cordial y no movió en exceso las posiciones y sensaciones de la campaña, ya en su recta final. La vivienda fue uno de los asuntos en los que chocaron los candidatos, con Goia reclamando un nuevo impulso de promociones y desarrollos urbanísticos (Infierno, Illarra, Martutene, Antzieta...) pero también trabajando en la «ciudad construida». Gasco bajó a los números y se arrogó el «liderazgo» de la construcción de las 2.600 nuevas viviendas de esta legislatura, a través de la gestión del área de Urbanismo que lideran los socialistas. Y se comprometió con cuatro mil nuevas más, tanto en alquiler o compra, como en VPO.

Las promesas de Goia y Gasco no se las creyó la candidata de EH Bildu. Carrere les afeó que siempre hablan de proyectos «a años vista», pero denunció que en esta legislatura «se ha reducido el parque de vivienda» en beneficio de pisos turísticos y hoteles, por lo que reclamó más pisos públicos. Sémper centró el problema en el «precio» y planteó cambiar de políticas, con alternativas como Illunbe o la ladera sur de Altza. Araneta, por último, pidió cumplir la Ley Vasca de Vivienda para no basarse en la «especulación» y aplicar el canon a las viviendas vacías, donde encontró el apoyo de EH Bildu.

Goia buscó el cuerpo a cuerpo con EH Bildu, al que afeó su gestión de los pisos turísticos en la legislatura de Juan Karlos Izagirre. El socialista Gasco se sumó al ataque a Carrere, acusando a Bildu de «no haber clausurado ningún piso turístico» mientras el actual gobierno ha cerrado «671». La cabeza de cartel independentista contraatacó defendiendo que fue su formación la primera en aplicar la nueva ordenanza logrando 50 sentencias a su favor y controlando los pisos turísticos.

«Demagogia»

Sémper quiso buscar la centralidad y acusó a todos de «obsesionarse con el pasado y tirarse los trastos a la cabeza», e insistió en buscar alternativas para evitar que los jóvenes tengan que irse, «destinándoles a ellos y a los mayores todas las parcelas dotacionales como medida choque». «Y gratis para el ayuntamiento, ¿no? ¿No cuesta dinero hacer eso? Es fácil hacer demagogia», respondió Goia. «Le demostraré que se puede hacer para evitar que se expulse de San Sebastián a los chicos y chicas», insistió Sémper.

Los hoteles y pisos turísticos siguieron siendo objeto de discordia en el bloque sobre el modelo de turismo para la capital. Gasco apostó fuerte por arañar a Elkarrekin Podemos por el flanco de la izquierda y se pertrechó en papeles y gráficos que mostró a cámara, con datos de una «ingeniería alemana» que analiza los 52 destinos más importantes: «Dice que Venecia o Barcelona están saturadas pero que Donostia sigue siendo un destino de calidad y sostenible». Un dardo a Araneta, que advierte de que San Sebastián puede acabar como la ciudad italiana de los canales. La candidata entró al trapo y pidió «preguntar a los vecinos, no a unos ingenieros que no se sabe dónde están».

Carrere, por su parte, alertó contra la «turistificación que pasa como un rodillo sobre los derechos de los vecinos», por lo que pidió medidas que garanticen el bienestar de los donostiarras, como limitar hoteles y pisos turísticos, tomar medidas más allá de la Parte Vieja o evitar «estrambóticos proyectos de hacer una noria de no sé cuántos metros», en alusión al aspirante del PSE-EE. Gasco no se arredró y acusó a la coalición abertzale de incoherencia por «hacer hoteles en suelo público, en plaza Lasala y hasta en Tabakalera». «No estamos en contra de los hoteles, sino por proteger a los vecinos», puntualizó Carrere.

Sémper defendió el turismo de «excelencia» frente al de «parque temático», y trabajará por «darle una vuelta» potenciando el «turismo cultural». Goia resumió el tema en la necesidad de un «turismo sostenible» y una «ciudad atractiva para los que habitan» más que para los que «vienen», y resaltó actuaciones en la Parte Vieja como trasladar el ambulatorio a la Bretxa. «Eso lo hizo EH Bildu, os lo dejó hecho», reivindicó Carrere mientras Goia negaba con la cabeza. El actual alcalde propuso asimismo ampliar el Kursaal para atraer más congresos. Sémper aprovechó para utilizar la carta de los agravios al acusar al Gobierno Vasco del PNV de beneficiar a Bilbao sobre San Sebastián a la hora de traer estos eventos a Euskadi.

El candidato del PP censuró al ejecutivo municipal por «no ejecutar» todo el presupuesto de mantenimiento de calles y Gasco contraatacó con un gráfico con datos del «interventor» municipal. «Eso es un 'cartoncillo'. Lo mío son datos oficiales», dijo el popular. El socialista le afeó que no se pudieron licitar concursos durante un año por la ley de contratos «de Rajoy, de su partido».

El debate evidenció que hay cinco modelos distintos de ciudad. Goia insistió en los desarrollos de vivienda, Carrere vinculó todo a la «inversión social y la igualdad», Sémper citó varios proyectos como el soterramiento de la Concha, con implicación de todas las administraciones, y lo reivindicó como proyecto del PP pese a que Gasco ha hecho bandera de ello. El socialista no habló esta vez de ese tema, sino de la transformación de Carlos I, en Amara, desahogándola del tráfico de entrada. Araneta priorizó que los ciudadanos decidan sobre proyectos «de mucho dinero». «No basta solo con votar cada cuatro años», insistió, aunque de momento, este domingo, habrá que empezar por eso.

Un 'minuto de oro' en el sprint final de la campaña

A dos escasos días del cierre de la campaña, los candidatos por Donostia lanzan sus últimos mensajes para persuadir al votante. El debate de Teledonosti y diariovasco.com ofreció a los cinco aspirantes la posibilidad del ya famoso 'minuto de oro' para tratar de convencer a los indecisos. Eneko Goia (PNV) pidió «confianza en poder hacer que esta ciudad avance cuatro años más». Se comprometió a «defender siempre el interés de la ciudad a través del acuerdo y el consenso entre todos». De hecho, agradeció a sus contrincantes el tono del debate.

Ernesto Gasco (PSE) se postuló como un alcalde «con más liderazgo» porque «San Sebastián puede tener un futuro mejor que lo que tenemos ahora». Se abrió a un ejecutivo local que pacte con Gobierno Vasco, Diputación y Gobierno de España. Y tirando del viejo anuncio, recordó que en los últimos años ha habido tres alcaldes, uno de PNV, otro de EH Bildu y otro del PSE-EE. «Compare y elija, y si eligen el PSE-EE recuperará la Alcaldía».

Reyes Carrere (EH Bildu) evocó sus tiempos de entrenadora y jugadora de éxito del Bera Bera de balonmano y llamó a «soñar a lo grande». «Quiero liderar un proyecto justo, feminista y euskaldun. Hay que soñar a lo grande, invertir en los barrios, los vecinos y asociaciones son el motor de la ciudad».

Donostia es también motivo de «orgullo» para Sémper. Pero pese a la belleza de la ciudad, «hay que pensar a diez-quince años vista. ¿Nuestros hijos van a poder trabajar o vivir en San Sebastián?», se preguntó. Por ello, pidió un Ayuntamiento con una gestión «más alegre» y «que se parezca más al talento que hay en San Sebastián y menos a lo más feo de la política». Aitzole Araneta (Elkarrekin Podemos) dejó claro que «no quieren ser muleta de ningún partido, sino de los donostiarras haciéndoles partícipes de las decisiones con mucho dinero en juego. Apostando por la justicia, la redistribución y un turismo y acceso a la vivienda bien gestionado».

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