El PNV remarca la «fuerza» de cada voto para poner fin «al ciclo de Bildu»

Egibar, Mendoza, Olano, Urkullu, Goia y Tejeria, ayer en un paseo por San Sebastián. /
Egibar, Mendoza, Olano, Urkullu, Goia y Tejeria, ayer en un paseo por San Sebastián.

Olano y Goia salen «a competir con intención de ganar y gobernar Gipuzkoa y Donostia desde la colaboración y el acuerdo»

AMAIA CHICO SAN SEBASTIÁN.

«No votar» mañana supone «perpetuar el modelo de Bildu» y no favorecer el «cambio de gobierno» que, según el PNV, la mayoría de la sociedad guipuzcoana y donostiarra está reclamando. Los jeltzales se esforzaron en su último mensaje de campaña por remarcar «la gran fuerza» de cada voto para movilizar al electorado, al suyo y al que esperan atraer en el último momento, en pos de un objetivo para el que se presentan como «única alternativa»: desbancar a la coalición abertzale de la Diputación de Gipuzkoa y del Ayuntamiento de San Sebastián.

Markel Olano y Eneko Goia, los candidatos a cada una de las instituciones, se rodearon un día más por Iñigo Urkullu -que durante esta campaña ha participado en más actos que en la suya propia-, y por Joseba Egibar, para convencer a los ciudadanos aún indecisos, ese grupo indeterminado de votantes que en opinión del PNV podrían inclinar la balanza y condicionar el resultado de las urnas. «La participación es clave», remarcaron por eso los dos aspirantes, en el último acto en Donostia antes de cerrar la caravana, como es tradicional, en La Casilla de Bilbao.

Olano se sirvió de su propuesta número 15 -la que promueve la convivencia ciudadana- para identificar con ella su modo de «hacer política» en contraposición con «los ataques que hemos recibido esta campaña por parte de la izquierda aber-tzale» -dijo-, o «la imposición, enfrentamiento y tratar como enemigo al adversario político» que a su entender han practicado en los últimos años. «Vamos a gestionar Gipuzkoa escuchando a la gente, con la mano tendida a la sociedad, y buscando consensos para gobernar y afrontar los retos del territorio», aseveró Olano.

En la misma línea, Goia remarcó su apuesta por una San Sebastián «abierta y plural donde quepan todos» y se comprometió a ir atendiendo los post-it que los donostiarras han pegado estos días en el Ideiagunea con sus propuestas, como la de un repartidor que ayer reclamaba «más zonas de carga y descarga». El aspirante a la Alcaldía indicó por eso que el cierre de la campaña «no es el final de nada», sino que marca el inicio de otra etapa, la que a partir de mañana espera que le abra las puertas del Gobierno municipal.

El presidente en Gipuzkoa, Joseba Egibar, aseguró que ambos salen «a competir con la intención de ganar y gobernar para encarar y resolver» los problemas «económicos, de creación de empleo y desarrollo político de nuestro pueblo». Y confió en que los ciudadanos «nos van a situar en esa responsabilidad» porque con «la gran fuerza» de su voto, mañana en las urnas, «van a determinar que el ciclo de poder de Bildu se ha terminado».

Reducir la abstención

El lehendakari se sumó a ese llamamiento a acudir a los colegios electorales con el fin de reducir los índices de abstención de casi el 40% que se registraron en 2011. Urkullu pidió para Olano y Goia el «voto del cambio» que hace dos años y medio le aupó a él como lehendakari, y se dirigió sobre todo a quienes durante esta legislatura «han visto que no comparten la forma de gobernar de Bildu» y quieren apostar por otra, «segura, en la buena dirección y basada en el acuerdo y la colaboración».

Urkullu aplaudió la campaña «propositiva y de juego limpio» llevada a cabo por los suyos, y confió en que obtenga la recompensa de los electores tanto en el consistorio donostiarra como en la Diputación foral. «Tenemos un país con retos comunes que exigen un trabajo compartido, que sería más fácil desde una coordinación entre las instituciones», constató, esperando que Euskadi, Gipuzkoa y Donostia estén gobernadas por el PNV.

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