Las redes sociales imponen a la campaña su ritmo de seguimiento 'al minuto'

Las redes sociales imponen a la campaña su ritmo de seguimiento 'al minuto'

Los políticos son conscientes de que su eficacia en el acercamiento al votante es proporcional a la capacidad que tienen de amplificar errores

EFESAN SEBASTIÁN

Tras su primera irrupción seria en los comicios autonómicos vascos de 2009 y una vez generalizado su uso, las redes sociales han impuesto su ritmo de seguimiento "al minuto" en la campaña electoral, aunque los políticos son conscientes de que su eficacia en el acercamiento al votante es proporcional a la capacidad que tienen de amplificar errores.

Mucho ha cambiado el panorama desde la que se considera la "primera campaña en red" en Euskadi, que aupó al socialista Patxi López a la Lehendakaritza, cuando solo habían pasado dos años desde el nacimiento de Twitter y Facebook estaba en fase de asentamiento.

En la campaña para las comicios forales y municipales del próximo día 24 todos los candidatos a diputado general y a las alcaldías de las principales ciudades tienen perfil en Twitter o Facebook y, según aseguran los partidos, en la mayoría de los casos son ellos mismos quienes las gestionan.

En cuentas personales, destaca el alcalde de Vitoria Javier Maroto (PP), el candidato vasco con más seguidores en Twitter (9.600) y también el más activo (8.000 "twits").

El candidato socialista a diputado general de Gipuzkoa, Denis Itxaso, cuenta con más de 3.000 seguidores y 4.600 "twits", y a su contrincante por el PNV a este cargo, Markel Olano, con 2.980 y 6.328 "twits".

Al aspirante por el este último partido a la Alcaldía de la capital alavesa, Gorka Urtaran, le siguen 2.200 personas, mientras el candidato a primer edil de San Sebastián por Ciudadanos, Nicolás de Miguel, cuenta con 1.694 seguidores y el socialista Alfonso Gil, que opta por el consistorio bilbaíno, con 1.300.

"Ahora todo el mundo puede llevar a sus candidatos y sus propuestas dentro del bolsillo, en su móvil, lo que ha supuesto una modificación radical a la hora de planificar las campañas", asegura a EFE César Calderón, director de Redlines, dedicada a la asesoría política, quien recuerda que "un seguidor no supone un voto".

Los actos se pueden seguir "al minuto" por lo que "no se debe organizar un solo evento diario", como ocurría cuando los tiempos los marcaban los boletines de radio o los informativos de televisión, sino que deben ser "dos o tres" por jornada, asegura.

Las redes obligan además a un "magnífico ejercicio de concreción" para muchos políticos acostumbrados a "divagar", considera Calderón, que se muestra convencido de que las elecciones "no se ganan en internet pero sí se pueden perder si se cometen muchos errores".

Esta opinión es compartida por el equipo de redes del PSE, que reconoce que las meteduras de pata son menos frecuentes en campaña y porque hay profesionales que asesoran y, de hecho, "en ésta no ha habido ninguna polémica importante".

Como en otros ámbitos, también se percibe una "brecha generacional" entre representantes políticos a quienes les cuesta entrar en las redes y otros que lo hacen de forma natural.

Sin embargo, desde el equipo del PSE aseguran que mientras en 2009 se requería incluso una labor "evangelizadora" para que los políticos utilizaran las redes, ahora "hasta hay que poner freno en algunas ocasiones".

En todo caso, la gran ventaja de las redes reside en la "rapidez para llegar a la gente, sin intermediarios" y la posibilidad que aportan para escuchar directamente a los posibles votantes.

Aunque no es la fundamental, también cuenta que consiguen una "difusión brutal" con un coste moderado, muy inferior al de un spot de televisión.

La faceta de la conversación es también señalada como uno de los puntos fuertes de las nuevas tecnologías desde el equipo de comunicación del PP.

La utilidad de las redes ha quedado demostrada a la hora de dar a conocer nuevos nombres, como la candidata a la Alcaldía de San Sebastián por el PP, Miren Albistur, una desconocida para el público que ha conseguido 1.000 seguidores en tres meses.

También EH Bildu es consciente de las potencialidades de las redes y, según admiten sus responsables de comunicación, "parte de su éxito" en Gipuzkoa se debió a las nuevas tecnologías.

Con 45.000 seguidores en la cuenta general, la coalición soberanista señala que para ellos las redes sociales son "más importantes" porque, afirman, "no tienen apoyo de los medios de comunicación" pero consideran que es siempre un medio complementario a los anales tradicionales.

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