El PNV incluye en su programa de las europeas una «directiva de claridad» para convocar consultas

La propuesta, que también ha sido reclamada por el lehendakari, busca dar cauce a los referendos «legales y pactados» para las «naciones sin Estado»

M. V. SAN SEBASTIÁN.

El programa electoral del PNV para las elecciones europeas del 26 de mayo incorpora la propuesta de una «directiva de claridad» para que las «naciones sin Estado» de la Unión Europea puedan realizar consultas o referendos de autodeterminación de una forma legal y pactada. Esta iniciativa fue planteada por primera por el lehendakari, Iñigo Urkullu, a finales de 2017 y en los dos últimos años la ha transmitido a diferentes organismos europeos, como la Comisión Europea.

La directiva de claridad del lehendakari, que está incluida en el apartado sobre el modelo federal de la UE en el programa del PNV, pide un mecanismo pactado de resolución para que las regiones cuyas instituciones hayan mostrado la voluntad de «redefinir y decidir su estatus de relación con el Estado miembro al que pertenecen» puedan hacer una consulta a su ciudadanía de manera legal y pactada. También incluye un proceso «simplificado» que garantice la permanencia en la UE del «nuevo Estado» surgido de una secesión que haya seguido ese procedimiento. En referencia al caso de Escocia, recoge que una nación pueda seguir en la UE cuando es el Estado miembro al que pertenece el que la abandona.

La eurodiputada del PNV Izaskun Bilbao presentó ayer las líneas maestras del programa jeltzale para las europeas en una rueda de prensa en Sabin Etxea. Bilbao, que en estas elecciones será cabeza de lista de la Coalición para una Europa Solidaria (CEUS) y aspira a revalidar su escaño en la Eurocámara, explicó que el PNV también reclama que se reconozcan y protejan los derechos de las minorías europeas con una «definición clara», una legislación vinculante para los Estados y la creación de un «comisario para la diversidad».

Especial protección pide para las lenguas de esas minorías, con medidas como su reconocimiento como lengua vehicular en la educación en su zona y su uso al menos en los plenos de las instituciones europeas. El programa del PNV también sostiene que las «tensiones territoriales» que hay en algunos Estados de la UE son un «problema europeo».