Las empleadas de la limpieza de Gipuzkoa cobran un 28% menos que los hombres que trabajan en la red viaria

Representantes sindicales del sector de limpieza de edificios, durante la rueda de prensa/Lobo Altuna
Representantes sindicales del sector de limpieza de edificios, durante la rueda de prensa / Lobo Altuna

Los sindicatos señalan que se trata de un sector feminizado en el que las mujeres «sufren» una notable brecha salarial con respecto a los varones de la limpieza viaria

MILENA MATAILO Y AGENCIAS

Las labores de limpieza en los edificios y locales de Gipuzkoa las realizan un total de 6.702 personas, de las que 5.155 son mujeres, el 77%, y 1.547 hombres, un 23%. Los datos reflejan que se trata de un sector «feminizado» que se ocupa de limpiar sobre todo portales, oficinas, bares, tiendas y otros pequeños negocios privados, pero que sufre «precariedad laboral» y «brecha salarial». Así lo han denunciado este miércoles los sindicatos ELA, LAB, ESK, CC OO y UGT en una rueda de prensa conjunta en San Sebastián. Además, volvieron a insistir en la precariedad del sueldo de las limpiadoras frente al de sus compañeros de la red viaria quienes, según los sindicatos, desarrollan tareas de limpieza muy similares, pero ellos ganan un 28% más.

Según explicaron Amaia Pintado (ELA), Haizea Solagurenbeaskoa (LAB) y Félix Irizar (ESK), en Gipuzkoa hay actualmente 1.442 (de las 6.702) que trabajan bajo las condiciones de 15 convenios de empresa, principalmente de gran tamaño, que en distinta medida ya «han dado pasos adelante en la equiparación» salarial, como las que desempeñan su labor en inmuebles de la Diputación, ayuntamientos como Donostia, Zarautz, Errenteria e Irun, Osakidetza y en sedes judiciales y comisarías, estas últimas tras lograr a finales de junio un acuerdo después de 280 días de huelga.

Las cerca de 5.300 restantes, han afirmado los sindicalistas, están sujetas al convenio sectorial, que «no ha dado ningún paso hacia la equiparación y cuya situación es la más precaria». Se trata de empleadas de empresas pequeñas y medianas contratadas para hacer la limpieza en algunos ayuntamientos y sedes de entidades públicas -es el caso de unas 240-, pero principalmente para el ámbito privado, como comunidades de vecinos, oficinas y todo tipo de negocios.

Este colectivo, ha dicho la representante de ELA, «sufrió muchos recortes» durante la crisis y tiene actualmente un salario bruto estipulado por convenio sectorial de unos 17.500 euros anuales para la jornada completa, que sin embargo frecuentemente es parcial, con pocas horas semanales y continuos cambios de horario. Por eso, han exigido acabar con «la brecha salarial» que padecen estas 5.300 empleadas «respecto al colectivo masculinizado de la limpieza viaria de Gipuzkoa», cuyos operarios, unos 1.000, «ganan un 28 % más» por tareas similares y una vez descontado el plus por trabajar en la calle, según han calculado.

«Un muro»

La negociación para renovar su convenio de aplicación a partir de 2019 comenzó a principios de año y los cinco sindicatos presentes en la mesa han dicho que se han encontrado «un muro» en la patronal Aspel, la Asociación Profesional de Empresas de Limpieza, que agrupa a empresas de toda España.

«No reconoce la brecha salarial» y plantea un incremento salarial del 1,5 % para este año, propuesta «totalmente alejada de conseguir una igualdad salarial y de recuperar el poder adquisitivo perdido», han denunciado.

Los miembros de ELA, LAB, CCOO, UGT y ESK han subrayado que ellos han mostrado su «disposición a negociar los plazos» para conseguir la equiparación progresivamente, porque son conscientes de que «no se podrá» acabar con la brecha del 28 % «ni en cuatro años», pero exigen que «se empiece hablar de ello» y se adopten compromisos para «ir recortándola».

Por el momento no tienen previstas movilizaciones, porque es un sector «muy disperso» en multitud de centros de trabajo, pero están decididos a «socializar este problema» para que instituciones, empresas y ciudadanos «tomen conciencia» del mismo y empiecen a atajarlo.