La precariedad laboral desbanca al paro como primer problema de Euskadi

Viandantes cruzan un paso de peatones en la capital vizcaína./EFE
Viandantes cruzan un paso de peatones en la capital vizcaína. / EFE

La mayoría de los encuestados en el Deustobarómetro (66 por ciento) percibe que no se ha salido de la crisis, aunque los indicadores macroeconómicos indiquen lo contrario

AGENCIAS

Las malas condiciones laborales han desbancado por primera vez al paro como principal problema de Euskadi, según los resultados del Deustobarómetro, una encuesta de periodicidad semestral elaborada por la Universidad de Deusto y cuyos resultados de invierno de 2018 se han difundido hoy.

Tras la precariedad laboral, citada por el 34 por ciento de los consultados, se sitúa el paro (32 %); las pensiones (24 %) y la inmigración (23 %).

Respecto a este último apartado, la preocupación de los vascos por los problemas relacionados con la inmigración ha crecido respecto a los datos del verano, aunque no se detecta «xenofobia», ya que la mayoría de la población sigue siendo partidaria de la educación y sanidad universal para los inmigrantes, según ha destacado María Silvestre, una de las responsables del estudio.

Sólo un 4 por ciento de los vascos que trabajan creen que tienen capacidad de negociar mejoras laborales

Silvestre ha resaltado también la «grandísima resignación» de la ciudadanía ante la situación económica actual, ya que la mayoría (66 por ciento) percibe que no se ha salido de la crisis, aunque los indicadores macroeconómicos indiquen lo contrario, y el 75 por ciento cree que dentro de un año seguirá igual.

Principales problemas del País Vasco

El mercado de trabajo
34 % de los encuestados
El paro
32 %
Las pensiones
24 %
La inmigración
23 %

De hecho, cerca de un 29 por ciento ha afirmado que ha reducido los gastos en alimentación en los últimos seis meses -un 23 por ciento ha reducido el consumo de carne o pescado- y ese porcentaje llega al 54 por ciento en lo relativo a gastos de ocio y tiempo libre.

Cerca de la mitad (47 %) también se ha «resignado» a que sus hijos «no vivirán mejor» que ellos, pese a que su nivel de estudios será superior, una situación que «no se había visto nunca hasta ahora», según ha remarcado Silvestre.

Como «dato dramático» de este escenario socioeconómico, sólo un 4 por ciento de los vascos que trabajan creen que tienen capacidad de negociar mejoras laborales, pese a que la economía está repuntando.

Unido a esa precariedad e inestabilidad laboral se presenta la baja natalidad en Euskadi (1,3 hijos de media, cuando el relevo generacional se garantiza con 2 hijos) ya que el 73,5 por ciento relaciona la ausencia de descendencia con la falta de empleo estable y con las escasas medidas de conciliación familiar.

Sobre las ayudas a la conciliación, el dato segregado por sexos indica que para el 49 por ciento de las mujeres favorecerían la decisión de tener hijos, mientras que en el caso de los hombres, dicha cifra se reduce al 32 por ciento.

Preguntados por la pobreza infantil -parte variable de preguntas que se ha introducido en esta encuesta en concreto- el 60 por ciento percibe que es un problema que existe en Euskadi y un 46 por ciento considera, además, que la pobreza se hereda de padres a hijos. El 86 por ciento apoya que se convierta en una prioridad en la política vasca.

El 72 por ciento opina que las instituciones deberían garantizar que los centros concertados admitieran a un mayor número de alumnos de familias con pocos recursos.

Independencia de Euskadi

Respecto a las políticas públicas, la calidad de la democracia española suspende con un 3,6, y la vasca aprueba con un 5,6. El 85 por ciento percibe corrupción en el Gobierno español y el 43 por ciento en el Gobierno Vasco.

Sobre la intención de voto en un hipotético referéndum sobre la independencia de Euskadi, el 36,6 por ciento votaría en contra; el 26,1 a favor; el 10,5 no votaría, y el 26,8 ha optado por el no sabe o no contesta.

El 84 por ciento está en contra del uso de la violencia para alcanzar fines políticos y el 47 por ciento no se siente libre para expresar sus opiniones políticas en cualquier situación.

El 34 por ciento es partidario de que los presos de ETA cumplan íntegramente sus condenas, pero con un acercamiento a su lugar de residencia y el 11,3 % apuesta porque el Gobierno conceda una amnistía a los presos arrepentidos sin delitos de sangre.

El 30 por ciento no sabe o no ha contestado a esta pregunta, y el resto de opciones bajan al 7,8 % (amnistía para presos sin delitos de sangre); 6 % (amnistía para todos) y 3,9 % (amnistía para presos arrepentidos).

El trabajo de campo de este estudios se llevó a cabo entre el 22 de noviembre y el 3 de diciembre a través de una encuesta por internet a una muestra representativa de 1.000 personas de 18 a 64 años.

if/rc

 

Fotos

Vídeos