La hucha de las pensiones terminará el año con apenas 5.000 millones

La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio./Archivo
La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio. / Archivo

El Gobierno confirma que sacará otros 3.000 millones del fondo de reserva y también agotará el crédito para pagar la extra de diciembre

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

El Gobierno tendrá que recurrir un año más a la 'hucha de las pensiones' para poder pagar la extra de diciembre, tal y como ha venido haciendo desde el año 2012, cuando el sistema entró en déficit al ingresar menos de lo que tenía que pagar. Así lo reconoció la ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, en una entrevista concedida a 'El País', confirmando la información que ya adelantó hace más de un mes este periódico: que el Ejecutivo sacaría otros 3.000 millones del fondo de reserva a final de año, con lo que se quedará tiritando con apenas 5.000 millones, por lo que marcará otro nuevo mínimo.

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«Espero y deseo que, como las cotizaciones van bien, no tenga que sacar más de 3.000 millones, para poder dejar 5.000», explicó la ministra, pese a que el actual Ejecutivo siempre se ha mostrado contrario a utilizar estos recursos y criticó en numerosas ocasiones al PP por hacerlo. «Yo no voy a poder dar un giro copernicano al transatlántico que es la Seguridad Social, pero el Gobierno anterior ha estado mirando para otro lado», se justificó Valerio, cargando claramente contra los populares, a los que acusó de «gastar» los 67.000 millones con que contaba el fondo cuando llegó al poder y dejarlo con poco más de 8.000 millones, y entonces solicitar un préstamo al Tesoro de 10.000 millones para no dejarlo a cero.

La ministra confirmó también lo que es una obviedad: que además de estos 3.000 millones tendrá que agotar el crédito que el Estado concedió a la Seguridad Social para poder hacer frente al pago de las pensiones y que está recogido en los Presupuestos de 2018. Así, utilizarán los 6.330 millones que les quedan de dicho préstamo, que ascendía a 13.830 millones pero de los que 7.500 millones se gastaron en la extra de junio, para poder pagar los más de 18.400 millones que hay que abonar en diciembre.

En rentabilidad negativa

Aun así, se tratará de la menor cifra que se extraiga del Fondo de Reserva desde que comenzó a utilizarse para el pago de las pensiones, hace ya siete años. La primera vez sucedió en 2012, cuando se sacaron casi 4.000 millones, cifra que prácticamente se duplicó en 2013 (11.648 millones). El máximo que se retiró se alcanzó en 2016, más de 20.000 millones, mientras que en 2017 se dispusieron 7.100 millones gracias a que se contempló un crédito de más de 10.000 millones.

Pero, además de los millones que se extraen, el fondo de reserva pierde dinero por su rentabilidad negativa; concretamente, en apenas unos meses ha disminuido en 23,81 millones por unos rendimientos negativos entre el 0,4% y el 0,1%. Así, si en diciembre de 2017 la denominada 'hucha de las pensiones' contaba con 8.085,37 millones de euros (a precio de mercado), en la actualidad esta cantidad se ha rebajado hasta los 8.061,56 millones.

¿Un nuevo crédito en 2019?

Lo que se evidencia también es que ningún Gobierno quiere pasar a la historia por ser el que dejó a cero la 'hucha de las pensiones' y por eso si hiciera falta seguirán tirando de créditos o de otras fórmulas para que esto no suceda. Así lo confirmaron a este periódico fuentes del Ministerio, que no descartaron un nuevo crédito para 2019 pese a que en los Presupuestos enviados a Bruselas no se contempla. Y es que las cotizaciones tampoco serán suficientes para pagar las pensiones si no se hace una reforma que saque del sistema gastos que no sean contributivos -algo por lo que aboga la ministra y la mayor parte de partidos-, por lo que para abonar las prestaciones en 2019 habrá que recurrir a otras vías, como un nuevo crédito, pero también podría ser que se haga mediante una transferencia directa o con nuevos impuestos, como el de las transacciones financieras, que irá íntegro a subragar las prestaciones, según contempla el Gobierno.

Además, a principios del próximo año tendrán que afrontar otro gasto 'extra': la paga con los atrasos derivada de la revalorización en función del IPC real, puesto que las pensiones subieron un 1,6% este año pero es más que probable que la inflación en noviembre -que es la que normalmente se toma de referencia- supere ese incremento (en octubre terminó en el 2,3%). Así, el Gobierno contempla abonarles una 'paguilla' (como la define la ministra) que podrían recibir en febrero, según confirmaron a este periódico.

 

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