Nueva mañana de colapso en los accesos al Gran Bilbao por la huelga del metal

Rontegi y La Avanzada han registrado largas colas después de que los manifestantes trataran de cortar la N-637 en ambos sentidos

SERGIO LLAMAS Y XABIER GARMENDIA

La huelga de los trabajadores del metal vizcaíno ha llevado esta mañana el caos circulatorio a los accesos a Barakaldo. Tras el colapso ayer en las entradas a Bilbao con retenciones kilométricas, los problemas se han repetido hoy en las proximidades de la segunda localidad más grande de Bizkaia. La manifestación, que ha congregado a unas 300 personas, ha cortado desde las 7.00 horas hasta las 9.25 el acceso por Ansio, en las inmediaciones del BEC. El cierre ha dejado importantes atascos en el puente de Rontegi que se han extendido hasta La Avanzada, aunque se ha ido recuperando la normalidad de forma paulatina. Los propios trabajadores han irrumpido al filo de las 8.00 horas en la carretera N-637 para tratar de cortar la circulación en ambos sentidos. Agentes de la Ertzaintza se han encargado de disolver apenas cinco minutos después esa concentración, que no estaba autorizada, tal y como confirman fuentes de la Policía autonómica.

El Ayuntamiento de Barakaldo ha movilizado a todos los efectivos disponibles de la Policía Local, «sin descuidar las labores cotidianas». Los responsables municipales se congratulan de que los avisos previos a la ciudadanía y el dispositivo desplegado «hayan funcionado» pese a que se han registrado pequeñas retenciones en la N-634 a la altura de Retuerto, por donde se ha desviado el tráfico.

Los trabajadores del metal han comenzado hacia las 7.30 un itinerario que ha durado algo más de dos horas y que les ha llevado a las principales calles de Barakaldo. La marcha ha empezado en la rotonda del BEC y sigue por Resurrección María de Azkue, La Florida, Landaburu y Landeta. Finalmente, han vuelto a la rotonda del recinto ferial para terminar en la calle Buen Pastor. Los manifestantes han avanzado a paso lento por la localidad fabril. Junto a los juzgados, han recibido el aplauso unánime de varios taxistas. «Nosotros también hemos estado de huelga hace poco y sabemos lo que supone que la gente se cabree. Les apoyamos totalmente», decía Ivan Paisán Marcos, uno de ellos.

El lento avance de la marcha por las calles de Barakaldo ha provocado también atascos en el propio núcleo urbano. Atrapados en sus vehículos, algunos conductores improvisaban acaloradas discusiones. «Hay que apoyarles, están defendiendo sus derechos», decía Mikel Gurutzeta, en cuyo trabajo se aplica el convenio del metal, aunque no el vizcaíno, sino el guipuzcoano. Por el contrario, Antonio Serrano se mostraba visiblemente enfadado por las consecuencias: «Este atasco me va a costar 12.000 euros. Tengo unas perforadoras paradas en Galindo».

Los cortes de tráfico han afectado a varias líneas de transporte público. Carlos Álvarez, conductor de Bizkaibus, vaticinaba «una mañana larga y complicada» para los autobuses del servicio foral. A su entrada por Ansio, ha tenido que cancelar el trayecto, lo que ha provocado la indignación de un pasajero que volvía de trabajar. Imanol Expósito e Iker Raso, dos estudiantes de la UPV, se han armado de paciencia para poder desplazarse hasta el campus de Leioa. «Hoy solo tenía una clase y ya llego tarde. A ver si por lo menos llego al final...», se lamentaba Iker.

Polideportivos

Pero la jornada en Barakaldo se está viendo igualmente alterada en otros ámbitos. Y es que los polideportivos municipales -Lasesarre y Gorostiza- de la ciudad permanecerán cerrados. El motivo es que el personal de mantenimiento de las instalaciones se rige por el mismo convenio que el sector del metal y ante la convocatoria de huelga realizada para hoy, se ha optado por cerrar los equipamientos deportivos, «ya que no podrá prestarse el servicio de manera normalizada», explican desde el equipo de gobierno local.

En concreto, el polideportivo de Lasesarre estará cerrado durante toda la jornada y el de Gorostiza está abierto por la mañana, pero se cerrará por la tarde.