Las jornadas perdidas por huelgas en Gipuzkoa alcanzan máximos de los últimos trece años
Hasta julio los días no trabajados llegan a los 51.382, el doble que el año anterior, impulsados por las huelgas de Educación no universitaria
Uno de los aspectos más llamativos de la conflictividad laboral son las huelgas y su afección a la actividad, hasta el punto de que Euskadi ... se sitúa a la cabeza de todo el Estado. Una situación que no se revierte, ya que en los primeros siete meses de este año las jornadas perdidas por este motivo en Gipuzkoa se han duplicado respecto al ejercicio anterior y, lo que es más llamativo, han alcanzado las cifras más elevadas de, al menos, los últimos treces años.
Según los datos oficiales que ofrece el Consejo de Relaciones Laborales Vasco (CRL) y el Departamento de Economía y Trabajo del Ejecutivo de Pradales, en los siete primeros meses de este año se han perdido en nuestro territorio un total de 51.382 jornadas de trabajo por huelgas, lo que supone un incremento del 99,79% respecto al año anterior; o, dicho de otra manera, que se han duplicado.
Pero incluso si se compara con los años precedentes, se trata de una cifra muy elevada ya que supera en siete meses a las registradas en los ejercicios completos de los últimos trece años. Desde 2010, último en el que se ofrecen datos, solo se ha superado esa cifra de todo el año en 2012, con 60.723 jornadas perdidas, y en 2010, con 83.198 días no trabajados.
Una evolución negativa que también se ha producido en Araba, incluso con más intensidad, ya que en los siete primeros meses de este año se han perdido en el territorio vecino 30.594 jornadas por huelgas, lo que supone un incremento interanual del 454%, es decir, que se ha más que quintuplicado. Por contra, en Bizkaia, los días no trabajados se han reducido un 8,34%, hasta los 54.707. Esto lleva a que en Euskadi, las jornadas perdidas alcancen hasta julio las 136.683, un 50,33% más que el año anterior.
Los días no trabajados en Gipuzkoa por huelgas hasta julio se han duplicado respecto al año anterior
¿Pero qué es lo que ha provocado este aumento tan fuerte de las jornadas perdidas en Gipuzkoa y también en Araba? La razón estriba en las huelgas convocadas en el ámbito público y, en concreto, en la Enseñanza no Universitaria.
Y es que si nos fijamos en las huelgas que se han producido en nuestro territorio, ha habido 60 hasta julio, lo que supone un aumento del 5,26%, con 13.025 participantes, es decir, un incremento del 63,22%. De esas 60 huelgas, 47 han sido en el ámbito privado pero tan solo han afectado a 3.532 trabajadores, mientras que trece han sido en el sector público, pero con una incidencia mayor en la plantilla que las ha secundado, ya que han sido seguidas por 9.493 empleados.
Esto hace que las jornadas perdidas hayan sido en el primer caso de 7.712, mientras que en el ámbito público han alcanzado las 43.670, seis veces más que en las empresas privadas. Y es que de las 60 huelgas siete han sido por convenios sectoriales y 53 derivados de las negociaciones y conflictos en las empresas, pero con menor afección en el número de trabajadores.
Si nos ceñimos a esas siete huelgas sectoriales en Gipuzkoa, tres se produjeron en la Enseñanza Pública no Universitaria, que son las que más impacto han producido tanto en número de trabajadores como de jornadas perdidas. El resto, se han producido en la negociación del convenio Textil de Gipuzkoa, con dos huelgas en mayo, y en el Comercio de Piel y Calzado del territorio, con otras dos también en el quinto mes del año.
Se registraron 19 jornadas de huelga entre enero y abril que supusieron 43.670 días sin trabajar
Pero volviendo al ámbito público, que es donde más se ha visualizado la conflictividad laboral en modo de huelgas, esa pérdida de jornadas se debe a la ofensiva sindical lanzada por LAB, Steilas, ELA y CC OO, que convocaron en un primer momento doce jornadas de huelga entre enero y febrero, y otras cinco en marzo y abril.
Fueron las primeras huelgas en el ámbito público de la era Pradales, pero venían de atrás, ya que en 2023 y 2024 se habían convocado de forma conjunta en toda la red educativa pública y en todo el ámbito público y, tras ofrecer seis meses de 'tregua' al nuevo lehendakari, volvieron a la ofensiva al «constatar» las centrales que la «forma de actuar del nuevo Departamento era la misma que la del anterior».
Ofensiva sindical
Unas huelgas convocadas en los colectivos de docentes, Haurreskolak y personal de limpieza y cocinas por la mejora de sus condiciones laborales. Los paros se llevaron a cabo de forma escalonada. Así, los docentes estaban llamados los días 22 y 23 de enero y 26 y 27 de febrero. Por su parte, el personal de las Haurreskolak estaban citados para 28 y 29 de enero y el 12 y 13 de febrero, y el personal de Limpieza y Cocinas, el 30 y 31 de enero y el 19 y el 20 de febrero.
A esta primera andanada se le sumó otra de cinco días el 25, 26 y 27 de marzo y el 1 y 2 de abril.
Los sindicatos destacaban que los convenios colectivos llevaban caducados desde 2009 en el caso de Limpieza y Cocinas, y desde 2010 en el de los profesores, con una pérdida en ambos casos del poder adquisitivo de más del 20%, argumentaban. Aunque en el caso de los docentes también reclamaban aligerar las cargas de trabajo, reducir las tareas burocráticas, más recursos para atender al alumnado con necesidades educativas especiales, rebajar el número de estudiantes por aula, consolidar y garantizar el empleo, mejorar las condiciones para la jubilación y garantizar la salud laboral, el euskera y la coeducación.
Unos paros en el ámbito público que finalizaron con acuerdos aunque con diferentes apoyos sindicales.
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