España, a la cabeza de Europa en porcentaje de autónomos por necesidad

España, a la cabeza de Europa en porcentaje de autónomos por necesidad

El Banco de España pide clarificar el estatus de los trabajadores de las nuevas formas de empleo como los 'riders'

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

España cuenta con un alto porcentaje de autónomos, superior a la media europea, pero una buena parte de estos trabajadores, más de uno de cada cuatro, lo son por necesidad, según denuncia el Banco de España en un artículo analítico publicado hoy en el que describe las principales características de los trabajadores no asalariados en el país, un colectivo que incluye a los empleadores que tienen su propio negocio y contratan personal y también a los trabajadores independientes que no tienen empleados a su cargo, los comúnmente denominados autónomos.

España sigue teniendo un porcentaje más elevado que la media europea de empleo no asalariado, pese a que en poco más de medio siglo su peso se ha reducido en casi 30 puntos porcentuales, pasando de representar el 44% de los ocupados en 1964 al 16% actual. Aún así, sigue estando dos puntos por encima de Europa, aunque en 1995 la brecha se elevaba hasta 7 puntos, algo que se explica por «la paulatina caída» del número de autónomos, cuya tasa se situó en el 10,9% en 2017, lejos del 16,5% que registró en 1995 pero aún así un punto por encima de la media europea, según constata este informe.

Sin embargo, un 26% de los asalariados en España –lo que significa uno de cada cuatro– declaran haber iniciado el negocio al no disponer de otras opciones, lo que supone seis puntos más que la media europea y el cuarto país que más trabajadores por cuenta propia tiene no por elección propia y vocación, sino «por falta de alternativas». Solo Letonia, Portugal y Austria cuentan con un nivel más elevado. Este porcentaje se eleva hasta el 30% en el caso de las personas con un nivel de estudios más bajo y se dispara entre los jóvenes, hasta el punto de que seis de cada diez se hacen autónomos por obligación, algo que está ligado al elevado paro juvenil que existe entre los menores de 25 años en España y que afecta a uno de cada tres, el doble que en Europa.

Pocos autónomos cualificados

Además, en este colectivo de emprendedores están «sobrerrepresentados» los hombres, los mayores de 50 años, las personas con un nivel de estudios bajo y aquellos que ejercen su actividad en sectores tradicionales, como la agricultura, el comercio, el transporte y la hostelería, mientras que se da «una menor proporción» en las profesiones liberales de los servicios, en general asociadas a un mayor nivel de cualificación, según explica el artículo.

El supervisor advierte además de que la figura del empleo no asalariado o por cuenta propia «no siempre es sinónimo de trabajo independiente, asociado al estatus de emprendedor», tal y como se constata en el hecho de que algunos trabajadores por cuenta propia, especialmente aquellos que dependen de un solo cliente (los denominados TRADE), se encuentran en una situación muy próxima a la de un asalariado en términos de dependencia económica y de falta de autonomía en el desarrollo de su trabajo, pero no disponen, sin embargo, de la protección social que, en general, tienen los asalariados –por eso hay quien habla de 'falsos autónomos'–. Por ello, el Banco de España pide «clarificar» el estatus de los trabajadores que se encuentran en la frontera entre los asalariados y los no asalariados, dado que están apareciendo nuevas formas de empleo en las que con frecuencia resulta difícil determinar quién es el empleador y quién el asalariado, como podría ser el caso de los 'riders'.

«La emergencia de este fenómeno ha suscitado gran interés por su posible impacto en las relaciones laborales tradicionales y por las implicaciones para el diseño de políticas sociales, aunque su identificación no es sencilla», admite el supervisor, que precisa que este fenómeno no está tan extendido en España como en Europa y afecta principalmente a jóvenes y mujeres.