730 trabajadores han accedido en tres años en Gipuzkoa a la propiedad de 146 empresas

Varios trabajadores de Industrias Ormola. /LOBO ALTUNA
Varios trabajadores de Industrias Ormola. / LOBO ALTUNA

Los incentivos fiscales aprobados en 2016 por la Diputación facilitan la transmisión y evitan el desarraigo

Fernando Segura
FERNANDO SEGURAsan sebastián

La actividad económica es global y no se pueden poner puertas al campo, pero tampoco se trata de dejar el terreno libre para que enreden en nuestro terreno. Así lo pensó la Diputación de Gipuzkoa en diciembre de 2016, cuando aprobó la norma foral que incentiva la participación de los trabajadores en la propiedad de las empresas. Es una forma de evitar que capital foráneo se haga con el control de las mismas, un hecho que se puede producir cuando los socios fundadores carecen de relevo o cuando vienen mal dadas y, por ejemplo, un 'fondo buitre' se hace con las acciones y, en numerosas ocasiones, plantea un ERE.

En ambos casos, quienes mejor conocen los intríngulis de las empresas son los empleados y, en consecuencia, resultan los más indicados para garantizar la continuidad. La entrada en la propiedad supone, sin duda, un grado más de compromiso con el futuro de la compañía. Así lo han entendido los 730 trabajadores que desde 2016 han accedido al accionariado de 146 compañías. Una decisión valiente porque no es fácil pasar de recibir una nómina a sentarse en el consejo de administración y mojarse tomando decisiones estratégicas.

A tenor de los datos aportados ayer por la portavoz foral, Eider Mendoza, la progresión al alza indica que se ha acertado con la iniciativa. En 2016 fueron 147 trabajadores (106 hombres y 41 mujeres) los que entraron en la propiedad de 40 empresas; en 2017, 212 empleados (162 hombres y 50 mujeres) en 48 compañías; y en 2018, 371 personas (280 hombres y 91 mujeres) en 58 firmas del territorio.

Estos trabajadores han accedido a los incentivos forales. Las medidas principales que recoge la norma foral son la deducción del 15% en el IRPF sobre las cantidades invertidas en el caso de los hombres y del 20% para las mujeres. Se aplica durante cuatro años, con unos topes anuales de 1.500 euros para los primeros y de 2.000 para las segundas.

Las claves

15% de deducción
el IRPF se aplica a los trabajadores masculinos que acceden a la propiedad y de un 20% a las mujeres que dan el paso.
58 empresas guipuzcoanas
vieron el año pasado como los empleados entraban a formar parte de la propiedad. En 2017 fueron 48.
Norma foral
Fue aprobada por la Diputación en diciembre de 2016 para propiciar el arraigo de las compañías en el territorio.
Ayudas
Además de las medidas fiscales, la Diputación aporta más de un millón de euros para difundir la iniciativa.
Vendedor
Al propietario que vende las acciones a los trabajadores se le aplica una exención del 100% sobre la ganancia patrimonial.

La portavoz justificó la diferencia en el tratamiento fiscal entre hombres y mujeres a la necesidad de «impulsar explícitamente y de forma prioritaria la participación de las mujeres. Hasta la fecha, todavía solo una de cada cuatro trabajadoras que se valen de estos incentivos son mujeres, por lo que el efecto de la medida es todavía limitado. Sin embargo, creemos que va en la buena dirección para conseguir ese cambio de cultura necesario en el mundo de la empresa», aseguró.

También hay requerimientos. Los beneficiarios deberán haber trabajado en la empresa en cuestión por lo menos tres de los cinco años anteriores y, además, han de mantener las acciones en su poder durante un mínimo de cinco ejercicios.

El vendedor, por su parte, ve exenta al cien por cien la ganancia patrimonial que haya podido obtener, en contraposición a si hubiera transmitido su compañía a un tercero, fórmula que le obligaría a tributar de manera normal.

Mendoza calificó la iniciativa de «muy positiva». La portavoz foral añadió que más del 99% de nuestras empresas son pymes que, «en algún momento de su historia afrontan procesos de relevo. Nuestra norma foral actúa incentivando a la plantilla de la propia compañía para que dé el paso, ya que es el colectivo inversor más comprometido con la empresa y el territorio».

Mendoza recordó que la apuesta que la Diputación viene realizando por fortalecer la participación en la empresa cuenta con cuatro ejes de actuación principales: fiscalidad, promoción económica, financiación e innovación, este último punto en el marco de Etorkizuna Eraikiz.

En esa línea, defendió que la institución foral tiene numerosos motivos para apostar por la participación, entre ellos la atracción de inversores comprometidos con la empresa y el territorio, amarrar los centros de decisión y evitar deslocalizaciones, reforzar la cohesión interna y evitar la fuga de talentos.

Centros de decisión

Mendoza incidió en la cuestión del arraigo. No es para menos. La compra de empresas vascas por capital foráneo está siendo una constante que ha llevado a los sindicatos a denunciar que estas operaciones ponen en peligro los centros de decisión y los puestos de trabajo.

La realidad es que Euskadi vende más empresas de las que compra. Esta es la conclusión a la que llega la Autoridad Vasca de la Competencia tras analizar las operaciones autorizadas por la CNMC entre enero de 2014 y junio del presente año. De un total de 482 compraventas realizas en el Estado, en 44 han participado firmas vascas (9,13%). Si colocamos el foco en estas últimas, el informe revela que en esos cinco años y medio 24 compañías con sede en Euskadi han sido adquiridas por firmas o fondos de inversión foráneos, frente a 15 compras realizadas por empresas de nuestra comunidad.

No obstante, las últimas operaciones han sido protagonizadas por empresas vascas que han salido de compras. En concreto, Ikusi adquirió la semana pasada la madrileña Aryse y Cie Automotive se ha hecho con tres compañías, dos en México y una en Italia.