Ni tan tecnológicos ni tan emprendedores

Ni tan tecnológicos ni tan emprendedores

Nos queda camino por delante para estar entre los mejores

Fernando Segura
FERNANDO SEGURA

Los datos son tozudos. En Euskadi no somos los reyes del Mambo ni en tecnología ni en espíritu emprendedor. Año tras año, el informe Innobasque de Innovación 2018 y el Global Entrepreneurship Monitor (GEM) retratan a un País Vasco que no concuerda con la complaciente versión 'oficial', empeñada en situarnos a la 'cabeza' o en ser 'pioneros' de casi todo. 

Este año la casualidad ha querido que el documento de Innobasque y el GEM se hayan dado a conocer casi en las mismas fechas. El primero fue presentado el 13 de junio en el Kursaal, en el marco del Global Innovation Day. El informe constata que en 2016 se produjo un cambio de tendencia en la inversión de las pymes en I+D, con un crecimiento del 1,4%, el primer resultado positivo desde 2012. Sin embargo, el mismo estudio indica que queda mucho camino por andar en el gasto en I+D respecto al PIB. El hecho de que estemos en una situación de recuperación económica no ha evitado que siga existiendo un acusado diferencial entre Euskadi y la UE. En el País Vasco, el gasto empresarial en I+D ha sido del 1,03%, frente al 1,32% de media europea.

Ahora bien, colocando en la balanza los pros y las contras, Euskadi sale bien parada en el ranking de regiones europeas. La Comisión realiza un estudio comparativo sobre el grado de innovación en 220 regiones, clasificándolas en cuatro grupos. Euskadi se encuentra en el segundo, el de «alta innovación», codeándose con Baja Sajonia, Gales o Baja Austria. Es la única región del Estado y prácticamente del sur de Europa situada en esta posición.

Sin embargo, todavía no ha entrado en el grupo de las 'líderes'. En este olimpo se encuentran Baden-Wurtemberg, Renania-Palatinado, Hesse o varias zonas de Suecia.

El informe GEM es más preocupante, porque indica que el espíritu emprendedor vasco está de capa caída. Siempre ha sido un lugar común que Euskadi ha destacado como cantera de empresarios, pero parece que el banquillo va a tener problemas de renovación. GEM constata que la actividad emprendedora en Euskadi mejora, pero continúa por debajo de la media de España y Europa. «La dinámica emprendedora del País Vasco es inferior a la que debería mostrar en función de su nivel económico», indica el estudio. Cataluña, Madrid, Castilla la Mancha, Andalucía, Extremadura, Castilla y León, Cantabria y Baleares tienen índices de emprendimiento en fase inicial superior a Euskadi.

Pero no conviene ser pesimistas, aunque solo sea porque no sirve para nada. También hay señales positivas. Este año BIC Gipuzkoa, la incubadora de empresas del Gobierno Vasco y de la Diputación, ha celebrado su 25 aniversario. En este periodo ha apoyado 732 proyectos, con el resultado de 359 firmas creadas y 108 diversificadas. La incubadora se ha consolidado como un centro de referencia para aquellos que quieren fundar start-up de alto contenido tecnológico.

El año pasado atendieron 250 iniciativas en los tres BIC del territorio (San Sebastián, Eibar y Arrasate), de las que 65 fueron aprobadas, un 20% más que en 2016. Asimismo, se apoyó la creación de 35 start-ups, lo que supone un incremento del 29%.

En el lado positivo también cabe apuntar la cita Emprende que DV organizó junto a Adegi en Tabakalera el mes pasado, con una notable participación de jóvenes interesados en iniciar negocios y con un elenco de ponentes de primera fila.

En resumen, no conviene bajar la guardia porque si bien es cierto que nosotros corremos, los demás también lo hacen y, de momento, a los que van en cabeza no les alcanzamos.

Incorporación a la Industria 4.0

El Gobierno Vasco a través de la SPRI ha ampliado hasta el 6 de septiembre el plazo de solicitud de ayudas para el programa Basque Industry 4.0, abierto en mayo. Esta iniciativa tiene como objetivo acelerar la transferencia al mercado de los resultados de los proyectos de I+D. Basque Industry 4.0 está dotado con 2,5 millones de euros y el objetivo es apoyar 25 propuestas. El límite de la subvención por iniciativa apoyada será de 150.000 euros por proyecto individual y un máximo de 300.000 euros para el conjunto de las empresas incluidas en un proyecto de cooperación.

Los programas deben estar relacionados con áreas como la ciberseguridad, cloud computing, big data, robótica, realidad aumentada, visión artificial, sensórica o diseño, y fabricación aditiva en materiales metálicos. También se apoyarán proyectos de utilización por parte de las empresas de las infraestructuras del Basque Digital Innovation Hub, concretamente las correspondientes a robótica flexible, fabricación aditiva y ciberseguridad industrial.

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