Con un superávit comercial en máximos, China amenaza con severas represalias

El 'desequilibrio' del gigante asiático con EE UU marcó en 2017 un récord de 275.800 millones de dólares

AFP PEKÍN.

China amenaza con duras represalias a las veleidades proteccionistas del presidente estadounidense mientras su comercio exterior sigue exhibiendo una insolente salud, con exportaciones en alza y un superávit colosal frente a Estados Unidos. China adoptará «seguramente» una «respuesta apropiada y necesaria» a las medidas comerciales de Estados Unidos, advirtió ayer su ministro de Exteriores, Wang Yi. «En una época de globalización, quienes recurren a la guerra comercial eligen el mal remedio, y dañan a los demás penalizándose a sí mismos», declaró Wang en una rueda de prensa.

China, de lejos el primer productor mundial de acero y aluminio, encabezó un grupo de 18 miembros de la Organización mundial del Comercio (OMC) para protestar contra la iniciativa de Washington. En una reunión de la OMC, el representante chino aludió al riesgo de un «problema sistémico» para la propia organización, crítica a la que se sumaron la UE, Japón y Canadá.

Es cierto que China suministra una ínfima parte de las importaciones estadounidenses de acero y aluminio, y se vería afectada de forma marginal por esas medidas. Pero el gigante chino teme que se desencadene un efecto cascada, pues Washington multiplica las investigaciones y derechos antidumping contra Pekín en varios ámbitos, desde las lavadoras a los paneles solares. Trump por su parte ha criticado el enorme desequilibrio en el comercio bilateral, y el miércoles en un 'tuit' desveló que Washington ha pedido a China que reduzca en «mil millones de dólares» su «masivo» superávit comercial.

Según datos aduaneros del gigante asiático, el superávit de China con Estados Unidos se redujo levemente en febrero hasta los 21.000 millones de dólares, frente a los 21.900 millones de enero y los 25.600 de diciembre. Sin embargo sigue en dimensiones considerables: es más del doble que en febrero de 2017 y en los dos primeros meses de este año supera en un 35% las cifras del mismo período del pasado año.

En el conjunto de 2017 el excedente llegó a la cifra récord de 275.800 millones de dólares, según las aduanas chinas -375.200 millones según Washington-. Así, los 1.000 millones sugeridos por Trump son apenas una gota de agua.

Más allá del acero y el aluminio, una escalada de las tensiones podría afectar los intercambios bilaterales, advierte Betty Wang, analista de ANZ. «Una acción estadounidense en el ámbito de la propiedad intelectual complicaría la situación, y es posible que Pekín tome entonces represalias contra la agricultura norteamericana», asegura. Lo que está en juego es muy importante: China compró el año pasado por 14.000 millones de dólares de soja estadounidense.

Las exportaciones del gigante asiático se han disparado en febrero un 44,5% respecto al mismo mes de 2017, según las fuentes aduaneras. Elloobedece a la fuerte demanda de los principales socios comerciales de China, como Estados Unidos, la UE y Japón. En cambio se ha frenado el crecimiento de las importaciones chinas (un 6,3%, tras el 36,8% de enero). Consecuencia lógica: el superávit de febrero fue de 33.700 millones, contra 20.500 millones en enero.

Pero Julian Evans-Pritchard, analista del gabinete Capital Economics, advierte contra datos que pueden ser falseados por los días festivos de Año Nuevo. «En su conjunto, el superávit comercial de China con el resto del mundo se moderó el año pasado, gracias al creciente apetito chino por las materias primas. Pero el excedente con Estados Unidos sí se ha disparado», asegura.