Los sindicatos amenazan con un «otoño caliente» y el PSOE respalda una huelga

Miles de personas se preparan para participar en la manifestación de ayer en Madrid. / ZIPI
Miles de personas se preparan para participar en la manifestación de ayer en Madrid. / ZIPI

UGT y CC OO, que piden subida de salarios ya, movilizan a medio millón de personas, menos que el 8-M y los pensionistas

J. A. BRAVO MADRID.

La capacidad de movilización de los dos grandes sindicatos españoles parece haber mermado tras la crisis, aunque ellos se sienten incluso más fuertes. Tanto que ayer, tras reunir a medio millón de personas en todo el país por el Primero de Mayo -ni siquiera la mitad del movimiento feminista en los paros del 8-M o que las marchas de pensionistas del 17 de marzo-, auguraron al Gobierno y las principales patronales un «otoño caliente» si antes no se alcanzan acuerdos en los distintos frentes sociales abiertos.

Y no estuvieron solos a la hora de marcar el paso de las protestas. El PSOE se sumó respaldando la convocatoria de una posible huelga general, una opción que UGT y CC OO no han puesto aún oficialmente sobre la mesa aunque no la descartan en su estrategia a medio plazo.

Como era previsible, la principal marcha reivindicativa del Día Internacional de los Trabajadores en el Estado tuvo lugar en Madrid. Allí las centrales calculan que reunieron a 50.000 personas por las principales calles del centro de la capital, bajo el lema 'Tiempo de ganar: Igualdad, mejor empleo, mayores salarios y pensiones dignas'. Un eslogan largo, si bien necesario para englobar los mútiples objetivos que se planteaban para este año.

No obstante, esta vez el feminismo cobró una importancia especial después de que algunos movimientos criticaran que el pasado 8 de marzo CC OO y UGT no secundaran una huelga general que iba más allá de la equiparación salarial y laboral. De hecho, la secretaria de Mujeres de Comisiones Obreras Madrid, Pilar Morales, y la responsable regional de Igualdad de UGT, Ana Sánchez de la Coba, intervinieron de forma destacada en los discursos finales.

Morales tuvo un mensaje especial para las víctimas de la violencia machista porque «las han asesinado» y «ya no pueden manifestarse». Durante toda la marcha también se corearon con cierta frecuencia lemas contra la «infame sentencia» por abuso sexual de 'La Manada' y defendiendo el «No es uno», que convirtieron casi en minoritarias las consignas habituales defendiendo a la clase obrera.

Las centrales reclaman un acuerdo de Estado por las pensiones que vaya más allá del Pacto de Toledo

Ana Sánchez, por su parte, incidió en que quieren «mujeres que nos representen en los puestos de responsabilidad».

Afectados por expedientes de regulación en empresas, trabajadores del Teatro de la Zarzuela -que temen su «privatización» tras integrarse en menos de dos años en el Real- e incluso un grupo de civiles reclamando «mejores condiciones» para los militares también cobraron su pequeña cota de protagonismo en la manifestación de Madrid. Lo principal, sin embargo, volvieron a ser los salarios y las pensiones.

«Un hito» para más protestas

Este 1º de Mayo ha sido «un hito», aseveró el secretario general de CC OO, Unai Sordo, y si no se produce «un reparto» de los beneficios empresariales que ha traído la recuperación económica y que «la clase trabajadora no ha notado aún», irá acompañado de nuevas movilizaciones -días atrás ya avisó de que «la opción del no acuerdo salarial no es pacífica»-.

Él mismo habló ayer de llegar incluso a un «otoño caliente», una idea luego repetida por dirigentes regionales de su sindicato y de UGT -algunos llegaron a hablar de «guerra y guerra, caña y caña»- en las más de 70 marchas celebradas en todo el país.

En una línea similar, Pepe Álvarez, líder de la central socialista, apuntó que «este año no nos vamos a levantar de la mesa sin más». «Habrá movilizaciones crecientes», remarcó. Y en ellas contarán probablemente con el apoyo de, al menos, Podemos y PSOE. Para el secretario de Organización de este último partido, José Luis Ábalos, los sindicatos «tienen razones» para una huelga al ser «excluidos» de los pactos sociales.

Sordo y Álvarez instaron a «recuperar el pacto de Estado por las pensiones» para «garantizar que son suficientes ahora y dentro de tres décadas». Y es que, dijeron, el Gobierno solo «ha metido en el congelador» la reforma de 2013.