El 'resfriado' de la locomotora europea suma otra amenaza a la industria vasca

Las exportaciones a Alemania, segundo mercado en importancia, acumulan ya una caída del 2,6% en los cinco primeros meses del año

ANA BARANDIARANSAN SEBASTIÁN

La contracción de la economía alemana supone un grave riesgo para Euskadi. No en vano, se trata del segundo mercado más relevante para las exportaciones vascas, con un peso del 15% sobre el total, solo superado por Francia. Pero la amenaza que entraña el parón de la locomotora europea tiene mucho mayor alcance. Al fin y al cabo, es un claro reflejo del efecto en cadena que tiene la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Debido a su dependencia de las exportaciones, Alemania ha sido uno de los primeros eslabones en caer pero arrastrará a otros, como la propia industria vasca. Su situación, además, se suma a la posibilidad de un Brexit salvaje y a la crisis política de Italia.

Ya hace meses que la primera economía de la UE presentaba síntomas de debilidad, lo que ha repercutido en las exportaciones vascas al país. Así, entre enero y mayo las ventas de Euskadi a Alemania descendieron un 2,6% hasta los 1.651 millones de euros mientras que, por ejemplo, las dirigidas a Francia crecieron un 10% y las destinadas a Reino Unido aumentaron un 33%.

La automoción es el sector con mayor peso en las relaciones comerciales entre el País Vasco y Alemania y justo esta industria está sufriendo un parón por la incertidumbre en torno al diésel y la entrada en vigor de la nueva normativa de emisiones. El mejor ejemplo de ello es Mercedes, la principal multinacional alemana asentada en Euskadi, con 5.000 empleados en Vitoria, un peso del 5% en el PIB vasco y responsable del 15% de las exportaciones. La factoría de Vitoria se ha visto obligada a recortar sus previsiones de producción en tres ocasiones ya, mientras dirección y comité negocian ajustes de jornada, con el ERE en el horizonte.

Cerca de un 34% de los vehículos fabricados en la planta de Vitoria se venden en la 'madre patria', lo que explica en gran medida el retroceso de las exportaciones en lo que va de año. Según datos del Icex, las ventas de automóviles, con un peso de casi 38% en la cifra total, se contrajeron un 1,4%. No obstante, la caída se está moderando respecto a 2018, cuando fue especialmente intensa.

Pero los retrocesos en las exportaciones no se circunscriben a la automoción. También afectan a los productos de fundición de acero, aluminio y máquina herramienta. Y es que toda la industria alemana está muy tocada. Según datos publicados también ayer por el Eurostat, la producción industrial germana descendió un 6,2% en junio respecto al mismo mes del año anterior.

La industria vasca ya está acusando el golpe. La cifra de negocio cayó un 0,7% hasta junio, según los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística. No obstante, los pedidos crecieron un 3,4%.