La recuperación del 'escudo fiscal' tendrá un coste de 30 millones para Gipuzkoa

La Hacienda foral prevé, sin embargo, que solo se recaudarán 5 millones menos por Patrimonio

Alexis Algaba
ALEXIS ALGABA SAN SEBASTIÁN.

La Hacienda foral de Gipuzkoa ha cifrado en 30,6 millones de euros el coste fiscal en 2019 de la implementación del límite conjunto de tributación del Impuesto de Patrimonio y el IRPF. O lo que es lo mismo, la recuperación del denominado 'escudo fiscal'.

La Diputación de Gipuzkoa recuperó esta figura en la última reforma pactada entre PNV, PSE y PP el pasado ejercicio, en busca de la armonización del gravamen de Patrimonio con el resto de territorios, ya que con la llegada de Bildu al Palacio Foral y su diseño del Impuesto sobre Riqueza y Grandes Fortunas quedó diferenciado del resto. De esta forma, a partir de este curso -se saldará el tributo en la campaña 2018 que tendrá lugar en abril del próximo ejercicio- la cuota íntegra de Patrimonio junto con la de la Renta no podrá superar el 65% de la base imponible general y del ahorro del IRPF.

Ese 'escudo' supondrá un gasto fiscal que la Diputación de Gipuzkoa cifra en 30,6 millones de euros en los presupuestos del próximo ejercicio. «Se ha convertido en el impuesto que tiene un gasto fiscal superior a lo que se ingresa por el mismo», advertía ayer Xabier Olano, portavoz de EH Bildu, durante la presentación del proyecto de cuentas que los diputados realizaron en las Juntas guipuzcoanas. Y es que según la memoria, el presupuesto de gastos fiscales para este tributo ascenderá en 2019 hasta los 88,1 millones de euros, mientras que se espera que la recaudación por Patrimonio alcance lo 69 millones de euros.

La Diputación continúa defendiendo que la reforma giró en el sentido de armonizar el gravamen con el resto de territorios. El responsable foral de Hacienda y Finanzas, Jabier Larrañaga volvió a reiterar que «en la OCDE solo dos países mantienen este tributo» y explicó que no hay que fijarse tanto en el gasto fiscal como en lo que se espera recaudar, ya que «los ingresos totales apenas van a descender en cinco millones de euros según la previsión». En ese sentido defienden el establecimiento de una nueva tabla de tipos, compuesta por ocho tramos, que van desde el 0,20% hasta el 2,50%, una escala más progresiva que la precedente y que gravará en mayor medida a varios miles de patrimonios.

En la última campaña, han sido 7.748 los contribuyentes guipuzcoanos que han declarado por el Impuesto sobre Riqueza y Grandes Fortunas, con una base liquidable de 9.766 millones de euros. Apenas el 2,2% de esos tributantes (170 personas) declaró una base superior a los siete millones de euros.

Al conjunto de contribuyentes del IRGF se le aplicó un tipo medio del 0,76%, de forma que la cuota total a ingresar por la Hacienda foral ascendió a 74,6 millones de euros, la cifra más alta recaudada por dicho gravamen por Gipuzkoa. El primer año de implementación del tributo por Bildu se recaudaron 59 millones, por lo que el fisco foral defiende que «con la reforma se registrará una recaudación mayor a la sumada por el tributo de Bildu».

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