«Si queremos talento internacional necesitamos escuelas para sus hijos»

Confebask resalta que el nuevo modelo de relaciones laborales vasco servirá para que los jóvenes profesionales apuesten por Euskadi

Julio Díaz de Alda
JULIO DÍAZ DE ALDA

La 'Fabrika' de Adegi fue la guinda de una mañana en la que distintos actores repasaron la realidad de la Nueva Cultura de Empresa y su impacto en la vida laboral vasca. En una jornada inaugurada por la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno Vasco, Arantxa Tapia, y en la que -con el catedrático de la UPV Juanjo Álvarez como maestro de ceremonias- Jon Bilbao (director del departamento de Relaciones Laborales de Confebask) o Esteban Vicente (profesor de la Universidad de Deusto) aportaron distintas visiones sobre uno de los grandes retos (el mayor, según las propias empresas) que enfrenta el tejido productivo vasco: la captación y retención de talento.

A lo largo del curso, quedó claro que Euskadi y sus empresas han de mover ficha para incrementar su atractivo a ese talento cada día más escaso y necesario. Y que las administraciones y organismos públicos han de poner su granito de arena para elevar ese atractivo.

Una de las ponencias más celebradas fue la de Ignacio Muñoz, CEO de Angulas Aguinaga.

El ejecutivo donostiarra -que no perdió la oportunidad para, de algún modo, pinchar el globo de la incertidumbre despertada en Euskadi sobre el aterrizaje de los fondos de inversión, toda vez que la firma está participada por Portobello, que estos días ha comprado dos empresas guipuzcoanas- dio cuenta de cómo su compañía trabaja la Nueva Cultura de Empresa. Tras insistir en que hay que pelear por atraer a los mejores, y recordar que «el 99,9% de las personas no viven en Gipuzkoa, con lo que si queremos a Messi habrá que ir a por Messi», puso sobre el tapete un aspecto poco manido en este asunto del talento pero absolutamente esencial.

«Si queremos ser atractivos y que esos profesionales vengan a nuestras empresas, necesitamos escuelas para sus hijos», sentenció, en un mensaje que a veces resulta incómodo según el receptor pero que no deja de ser de perogrullo.

Jon Bilbao explicó el nuevo modelo de relaciones laborales de Confebask (una «decisión unilateral» de la patronal, resaltó) como «una respuesta al cambio que supone la cuarta revolución industrial». Según afirmó, esa filosofía -«consecuencia de lo planteado en primera instancia por Adegi», dijo- pueder servir para retener y fidelizar ese talento que necesita Euskadi.