El Puerto de Pasaia resiste la desaceleración industrial en pleno pulso político por su traspaso
La dársena guipuzcoana encadena un año de contrastes: suben los graneles pero caen la mercancía general y los automóviles, en un contexto marcado por la disputa institucional
El Puerto de Pasaia avanza hacia el cierre de año con un comportamiento más sólido del que podría sugerir el enfriamiento de buena parte de ... la industria europea y, por ende, vasca y guipuzcoana. Aunque el movimiento total de mercancías cae un discreto 1,1%, hasta 2,79 millones de toneladas, el dato supone, en realidad, una suerte de resistencia frente a un entorno económico que lleva meses dando señales de debilidad. Los datos publicados este martes revelan una dársena que, pese a la caída, mantiene un volumen de actividad razonablemente estable, sostenido sobre todo por la evolución de los graneles sólidos.
Este último grupo de mercancías —vinculado a productos agroalimentarios, pasta de papel y acero— crece un 14,9%, hasta 830.886 toneladas. El contrapunto llega en la mercancía general, el pilar del puerto. La dársena acumula 1,92 millones de toneladas, un 7% menos que el año pasado. A ello se suma un año complejo para los tráficos vinculados a la automoción. El ro-ro, medido en toneladas, desciende un 10,5%, hasta 435.296 toneladas, y octubre confirma la tendencia con un retroceso todavía mayor. El tráfico de automóviles en régimen de mercancía tampoco ofrece alivio: cae un 13,9%, hasta 173.581 unidades.
Pese a estos descensos, el resto de indicadores se mantiene en niveles estables. La pesca crece un 5,9% y el avituallamiento a buques sube un 16%, reflejo del incremento de la escala de embarcaciones que utilizan el puerto para repostar o aprovisionarse. Como es habitual, la dársena no registra granel líquido.
Los últimos datos aterrizan en un momento de cierta tensión institucional por su futura gobernanza. El Gobierno central mantiene que Pasaia debe seguir siendo considerado puerto de interés general, y apoya su postura en un informe de Puertos del Estado que subraya que la dársena cumple los cinco requisitos legales para mantener esa condición: actividad internacional, influencia interterritorial, papel estratégico, volumen significativo de tráfico y función sistémica en el entramado portuario estatal.
Debate abierto
Lakua, en cambio, ha activado su propio movimiento jurídico. Un dictamen externo, encargado por el Gobierno Vasco, sostiene que una eventual desclasificación no limitaría el tráfico internacional de Pasaia siempre que se cumpla la normativa europea, y defiende que un traspaso permitiría una gestión más alineada con los objetivos industriales de Euskadi y una gobernanza «más eficiente».
El debate ha abierto, además, una grieta en el propio Gobierno foral, con posturas divergentes entre PNV y PSE. Los primeros ven en el traspaso una oportunidad para impulsar la actividad industrial asociada al puerto; los segundos advierten de que perder la catalogación como infraestructura de interés general podría poner en riesgo su competitividad futura.
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