Los proveedores vascos denuncian que Siemens Gamesa les «asfixia»

Los proveedores vascos denuncian que Siemens Gamesa les «asfixia»

Advierten de que están al «límite» porque la eólica les exige bajadas de precios de hasta un 20% y les amenaza con sustituirles por suministradores chinos

FERNANDO SEGURASAN SEBASTIÁN.

Los proveedores vascos de Siemens Gamesa están que trinan. El cambio en la cúpula directiva de la eólica, efectuada el pasado martes, coincide con un momento de máxima tensión con los fabricantes de componentes, provocada por las bajadas de precios -hasta de un 20%- que les exige la compañía. Algunos han confesado a este periódico que valoran plantarse, porque no están dispuestos a trabajar por debajo de costes. «No vamos a perder dinero. Si tenemos que dejar de suministrar a Siemens Gamesa, lo haremos», aseguran.

En Euskadi radican 700 proveedores de la multinacional, a la que venden por valor de 420 millones de euros anuales. Este maná ha sido clave para que numerosas empresas vascas capearan la crisis y se abrieran a un sector pujante. La energía eólica, tanto terrestre como marítima, se extiende por todo el mundo y las fábricas de Euskadi se han situado como proveedoras de piezas esenciales de las turbinas.

Sin embargo, el negocio atraviesa turbulencias que están afectando negativamente a la cadena de suministro. Por un lado, las eólicas compiten a cara de perro entre ellas, porque necesitan ganar concursos que se licitan mediante el sistema de subasta. Es decir, el trofeo se lo lleva la que presenta el presupuesto más bajo. Además, la energía fotovoltaica está ganando terreno a la eólica, porque ha conseguido abaratar enormemente sus costes.

El cambio en la cúpula directiva coincide con un momento de tensión con los suministradores RELEVO

El consejo del martes ratificó el objetivo de «refozar los esfuerzos de reducción de costes» MÁS RECORTES

Estos factores presionan sobre las eólicas que, a su vez, aprietan a sus proveedores. Siemens Gamesa, la compañía de referencia para la industria vasca de componentes, dejó bien claro el pasado martes, cuando se produjo el relevo en la cúpula, que este será un elemento esencial en la nueva etapa. El cambio en el 'staff' directivo supuso la salida de Rosa García como presidenta, siendo sustituida por Miguel Ángel López.

En la nota emitida tras el Consejo de Administración señaló que se creará el puesto de director general de Operaciones con el objetivo de, entre otras cuestiones, «reforzar los esfuerzos de reducción de costes». El comunicado añade que en la nueva fase «nos centraremos en maximizar las economías de escala y crear las bases para una rentabilidad sostenible».

El mensaje, meridianamente claro, no ha sorprendido a los proveedores. «Está claro que seguirán apretando, porque lo vienen haciendo con especial intensidad desde hace dos años. Nosotros -explica un directivo de de una firma del Goierri- llevamos veinte años trabajando con Gamesa. Cada año se negociaba una bajada del 3% o 4%, pero ahora no se cortan y exigen un 20%». Añade que se está generando una enorme «tensión» con los proveedores. «Algunos ya han dicho que no pasan por el aro. Les han presentado sus precios y no bajan. Si tienen que dejar de ser proveedores, lo asumirán».

Este directivo explica que su compañía realiza el máximo esfuerzo para adecuarse a las exigencias de la multinacional. «Estamos comprando materiales y utilizando mano de obra en China, Europa del Este, India... y aún así nos exigen bajadas del 20%. Si siguen así, nos quedaremos sin margen de ganancia y dejaremos de trabajar para ellos».

Proveedores chinos

Otro directivo, en este caso de una compañía del Alto Deba, no duda en denunciar que Siemens Gamesa «nos está asfixiando» y añade un dato preocupante. «En la última negociación nos presentaron las ofertas que les habían realizado proveedores chinos. Es verdad que en la fase final retiraron esas ofertas, porque ya habían conseguido que tú llegaras con precios rebajados, hasta un 15%, para poder competir con ellos. El daño ya estaba hecho». Añade que China puede acabar quedándose con gran parte del pastel. «Es cierto que sus productos todavía generan cierta inseguridad, pero también lo es que cinco fabricantes de turbinas chinos están en el 'top ten' del sector. A día de hoy, la calidad y el servicio no se puede comparar con la que ofrecemos vascos o alemanes, pero el hecho es que ya están ahí».

El directivo del Alto Deba advierte de que «cada vez estamos más cerca del precipicio. Si siguen con este hambre insaciable de bajar precios, es probable que nos retiremos. Esta situación no puede mantenerse. Cuando dejen de contar con las empresas europeas, echarán mano de los chinos y, cuando empiezas deslocalizando proveedores, acabas deslocalizando las plantas de producción».

Cabría pensar que los proveedores, a cambio de aceptar las bajadas de tarifas, logran en compensación ventajas en cuanto al volumen del pedido o a una mayor duración de los acuerdos. «Nada de nada. Solo negocian para un año. En el sector de automoción -señala el directivo guipuzcoano- también aprietan precios, pero se firman contratos para tres o cuatro años. Hemos planteado a Siemens Gamesa acuerdos de este tipo, pero se cierran en banda. Sin contratos plurianuales es muy difícil invertir». En cuanto al volumen de las compras, señala que en un principio «ponen sobre la mesa las necesidades conjuntas de Siemens y Gamesa, pero en la práctica cada una se ha quedado con sus proveedores, en este sentido no ha habido una integración».

El dato

700
proveedores vascos tienen contratos con Siemens Gamesa, a la que venden componentes por un valor de 420 millones de euros. De ellos, 116 fueron ingresados por las 300 compañías de Gipuzkoa que suministran componentes a la eólica. La multinacional prevé reducir sus costes de forma drástica, afectando a las compras.

Un tercer testimonio, en este caso un empresario del Duranguesado, corrobora en su totalidad las declaraciones de los directivos guipuzcoanos. «En nuestro caso las reducciones de precio no han llegado al 20%, pero sí son de dos dígitos. Siguen siendo muy agresivos y la cadena de suministros se está resintiendo muchísimo».

No obstante, matiza que esta actitud no es privativa de Siemens Gamesa. «Otras compañías, como Vestas, actúan de la misma manera. Por otra parte, también te encuentras con clientes más respetuosos y que entienden que el proveedor es un 'partner'. Estos últimos -subraya este empresario- te ayudan a bajar precios mediante contratos a dos o tres años, incrementando el volumen de ventas o poniendo profesionales a tu disposición para mejorar los procesos. Siemens Gamesa, sin embargo, en las negociaciones sigue mirando el precio como un valor a corto plazo. Si siguen así, se quedarán sin proveedores».

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