La protesta de los pensionistas arrecia en plena campaña para que los partidos no les olviden

La cabeza de la manifestación llega al final del Boulevard, donde concluyó tras recorrer el centro de Donostia./José Mari Lopez
La cabeza de la manifestación llega al final del Boulevard, donde concluyó tras recorrer el centro de Donostia. / José Mari Lopez

Miles de personas toman el centro de Donostia en defensa del sistema público de pensiones

V. AGUIRRE

Están en la calle todas las semanas y ahí van a seguir. La Plataforma de Asociaciones de Mayores de Gipuzkoa (PAMG) lo deja bien claro en el manifiesto elaborado en conjunto con los colectivos hermanos de la comunidad autónoma y de Navarra de cara a las manifestaciones que habían convocado para este sábado en todas la capitales, en el primer fin de semana de campaña electoral, como forma de presión para que las fuerzas políticas asuman sus demandas.

Y esa presencia se ha hecho evidente y rotunda en la protesta que ha recorrido este sábado tarde San Sebastián. Miles de pensionistas han tomado las calles del centro en un ambiente festivo y reivindicativo para que, como en uno de los eslogan más coreados, quede claro que «gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden».

A las cinco en punto de la tarde, con puntualidad británica, ha arrancado la manifestación desde la calle Ijentea, en el lateral del Ayuntamiento donostiarra. La primera pancarta ha sido portada por lo líderes de los diversos colectivos que conforman la PAMG, como José Agustín, Arrieta, de Aguijupens; la donostiarra Maritxu Serrano, o Antton Carrera. Hasta once pancartas máshan salpicado la comitiva evindenciando la presencia de colectivos de Donostia, Lasarte-Oria, el colectivo feminista Oneka, Duintasuna de Errenteria, Hernaniko Jubilatuak, Red de Pensionistas, el Movimiento de Pensionistas de Txingudi -con pañuelos verdes al cuello-, Azpeitia, Arrasate o Pasaia, cuya representación ha cerrado la marcha.

La música, gracias a dos vehículos con megafonía, han acompañado esloganes que han coreado los manifestantes a los que desde los jardines de Alderdi Eder y de otra aceras del recorrido se han ido sumando participantes. «En defensa de las pensiones públicas», «Subida mínima con el IPC», la anterior de «Gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden», consignas contra la brecha de género en estas prestaciones o otras más críticas como «No hay pan para tanto chorizo», se han escuchado a lo largo de la movilización.

No ha faltado tampoco la reivindicación de la pensión mínima de 1.080 euros que se han repetido en pancartas y en los carteles que han portado muchos manifestantes, sobre todo los que se han agrupado numerosos tras la enseña de Duintasuna.

La marcha la han conformado mayoritariamente personas de edad, anque se han podido ver a algunas parejas jóvenes y a algunos hijos que acompañaban a sus padres. Precisamente, los colectivos organizadores reivindican la presencia de gente de todas las edades ya que consideran que el futuro de las pensiones afecta a toda la sociedad.

La cabeza de la marcha ha llegado a los jardines del Boulevard, su punto final, sobre las 17,45 horas tras haber recorrido las calles Hernani, Avenida de la Libertad y Okendo. Cunado la cola de la manifestación aún no ha doblado esa calle.

La sensación entre los organizadores ha sido de satisfacción por la respuesta a la convocatoria. «Calculamos la asistencia en entre 4.000 y 5.000 personas», ha comentado José Agustín Arrieta.

Con los asistentes repartidos alrededor del kiosko se ha procedido a dar lectura al comunicado elaborado para la protesta. Lo han hecho, en euskera y castellano, una representante de la plataforma de Zumarraga y Juantxo Domínguez, respectivamente.

El catálogo de propuestas se resume en cinco puntos básicos «que garanticen unas pensiones públicas dignas para nuestra generación y las venideras». El documento leído exige que se asegure por ley el mantenimiento del poder adquisitivo de los pensionistas, para lo que se reclama que las pensiones se actualicen como mínimo en una cantidad equivalente al IPC y que se derogue el índice de revalorización del 0,25%.

Demandan asimismo que se elimine el denominado 'factor de sostenibilidad' de las pensiones, aprobado por el Gobierno del PP durante el mandato de Mariano Rajoy . Además, se reclama que se establezca una pensión mínima de 1.080 euros mensuales y que se acabe con la brecha salarial de género.

Los pensionistas de Eibar han celebrado por la mañana su propia marcha, que ha estado condicionada por la celebración de la última etapa en la ciudad armera de la Itzulia, por lo que los manifestantes han debido sortear vallas y coches de la organización en su recorrido.

El voto, para quien defienda las pensiones públicas

La manifestación en Donostia ha tenido su reflejo en Bilbao, Vitoria e Iruña. En la capital alavesa ha sido madrugadora, a mediodía, y ha contado con alrededor de un millar de participantes para advertir a los partidos políticos de que, en las elecciones generales del 28 de abril, su voto será para aquel que garantice unas pensiones públicas «dignas». Antes del inicio de la manifestación, el portavoz de Pentsionistak Araba, Jose Antonio Armentia, no se ha pronunciado sobre ningún partido en concreto, aunque ha reconocido que existen unas formaciones «más proclives» a sus demandas y otras que lo son «menos».

«No queremos poner nombre y apellido a quién votar y a quién no votar», pero «vamos a hacer un llamamiento genérico» a no votar a «aquellos partidos que realmente están manifestándose contrarios» a las reivindicaciones del movimiento de pensionistas e, incluso, apuestan por «recortar pensiones», ha señalado por su parte en Bilbao el representante del colectivo Jon Fano. En la capital vizcaína, unas 10.000 personas, según la Policía Municipal, participaron en la marcha.