Petronor reconoce que este año será más flojo tras alcanzar un récord histórico de ventas en 2018

El directivo de Petronor José Gregorio Luque y su presidente, Emiliano López Atxurra. / J ALEMANY/
El directivo de Petronor José Gregorio Luque y su presidente, Emiliano López Atxurra. / J ALEMANY

Su presidente asegura que la refinería tiene futuro porque los hidrocarburos seguirán teniendo una presencia protagonista pese a la actual crisis del diésel

ANA BARANDIARAN

Petronor ya avisa de que este año no va a ser posible repetir el récord histórico de ventas que alcanzó en 2018, cuando llegó a los 11,9 millones de toneladas. El motivo es que este ejercicio va a estar marcado por las paradas técnicas, una ya realizada en el primer trimestre y la otra prevista para julio.

Su presidente, Emiliano López Atxurra, ha explicado que las puestas a punto son necesarias para que la refinería de Muskiz sea «una máquina perfecta» en los próximos años y ha asegurado que va a seguir siendo «un actor significativo» en 2030 y 2040 pese a la crisis del diésel. «La neutralidad tecnológica se va a acabar imponiendo y los hidrocarburos se mantendrán en la cesta con una presencia protagonista», ha afirmado.

López Atxurra ha aprovechado la exposición de los resultados en 2018 para presentar oficialmente al nuevo consejero delegado de la empresa, José Gregorio Luque,hasta ahora responsable de Innovación y Digitalización de Repsol. «Ha dejado su posición relevante en el grupo para consolidar Petronor hacia el futuro. Eso demuestra que todavía hay personas que se mueven por el interés general y no por el propio», ha destacado.

Los dos han advertido de que este año va a ser un ejercicio «difícil», sin grandes alegrías, algo que va notar especialmente la Hacienda de Bizkaia, dado que Petronor es su principal contribuyente. La actividad de la refinería generó una aportación fiscal a las arcas forales de 826 millones de euros, lo que supone el 10,6% de la recaudación neta del territorio. A esta cantidad, motivada principalmente por IVA e impuestos especiales, habría que añadir los tributos generados de forma inducida por sus entregas a CLH, la empresa encargada de la distribución mayorista de hidrocarburos.

Paradas para las mejoras

La Hacienda de Bizkaia ya sufrió un buen golpe en 2015, cuando Petronor realizó una parada en la unidad de Conversión muy similar a la de este año. En esta ocasión la interrupción de la actividad se ha producido durante dos meses, desde mediados de enero hasta mediados de marzo, con una inversión de 52 millones para las mejoras. Pronto se conocerán los detalles de la parada de verano.

El año pasado no hubo medidas de este tipo así que se alcanzó ese récord de ventas de 11,9 millones de toneladas, cifra histórica que coincide con la celebración del 50 aniversario de la refinería. De esta cantidad, un 36% se destinó a la exportación. Como es lógico, también se llegó a la cota más alta en destilación, ya que se procesaron 78,7 millones de barriles de petróleo, equivalentes a 11,6 millones de toneladas.

Pero, como ya adelantó este periódico, el incremento de facturación del 25% hasta los 6.728 millones de euros no estuvo acompañado de un tirón semejante en los resultados. Al contrario, el beneficio se quedó en 176,3 millones de euros, dos por debajo de los 178 millones alcanzados en 2017. La razón de este desfase está en las oscilaciones del precio del petróleo, que cayó en el último trimestre desde los 85 dólares a los 50.

Repute de los precios del crudo

El brutal descenso obligó a revisar a la baja la valoración de las existencias. Los responsables de Repsol no fueron demasiado concretos sobre cómo podría afectar el repunte actual de la cotización del crudo por el bloqueo de EE UU a Irán. Por un lado encarece las importaciones pero, por otro, tiene un efecto positivo en la valoraciones de existencias.

En lo que sí han mostrado gran seguridad es en el futuro de la refinería, a pesar de la crisis del diésel. López Atxurra ha asegurado que los hidrocarburos se van a mantener en la cesta con una papel protagonista a pesar de la llegada de otras alternativas como los coches eléctricos o los de gas. Y, en este contexto, ha afirmado, hay futuro para la planta de Muskiz, que está invirtiendo para ser la más competitiva de la fachada atlántica europea. «Vamos a seguir siendo un actor significativo en 2030 y 2040. Lo tenemos claro nosotros y también Repsol, nuestro accionista», ha vaticinado.

No obstante, ha añadido, eso no quita para que la propia petrolera esté entrando con fuerza en el negocio de la electricidad. De hecho, Petronor también va a colaborar con su matriz en el campo de la generación distribuida y de las electrolineras. «Pero hay que comer todos los días y tributar todos los días» ha concluido. Y eso, ha defendido, lo da el negocio tradicional del refino.