«Los planes privados no son la solución, hay muchos que no pueden ahorrar»

Galdós aborda el problema de las pensiones desde una óptica doctrinal, ya que apunta que hay decisiones políticas que tienen que estar basadas en muchos números. /M. Fraile
Galdós aborda el problema de las pensiones desde una óptica doctrinal, ya que apunta que hay decisiones políticas que tienen que estar basadas en muchos números. / M. Fraile

Defiende un sistema público que garantice unas pensiones dignas, «porque si no, nos cargamos el Estado de Bienestar»

PILAR ARANGUREN

Elena Galdós Loyola, profesora titular de la UPV/EHU en la Facultad de Relaciones Laborales y Trabajo Social, defiende el carácter solidario del sistema público de pensiones y la garantía de unas pensiones dignas, porque si no, considera que «nos cargamos el Estado de Bienestar, el Estado Social de Derechos».

-¿Le ha sorprendido la fuerza que ha adquirido la protesta de los pensionistas?

-No mucho. Y es que además de sus reclamaciones concretas lo que les ha indignado mucho, y lo sé por cercanía, son las formas. La carta que recibieron informándoles de la subida del 0,25% les ha molestado mucho. Son mucha gente y es un movimiento que va a ejercer presión de cara a las elecciones.

-Parece que empieza a surtir efecto. El Pacto de Toledo ya se aviene a modificar el actual índice de revalorización, que es ese 0,25%. ¿Se pueden elevar las pensiones sin poner en riesgo la viabilidad del sistema?

-Son decisiones políticas en las que no me quiero inmiscuir. Pero hay muchas pensiones que son muy bajas, como ocurre en general con las de viudedad y que son fundamentalmente feminizadas, y a las que ese 0,25% no les soluciona nada.

-¿Habría que repensarse el sistema para que se puedan seguir pagando pensiones públicas en el futuro?

-Soy partidaria de que el sistema público de pensiones siga existiendo y además se tiene que mantener la solidaridad del sistema. La protección social tiene que atender situaciones de necesidad, y las pensiones se nutren con cotizaciones sociales.

-Desde el Gobierno se está animando a que los trabajadores ahorren y suscriban planes de pensiones privados. ¿Es la solución?

-No puede ser la solución cuando hay muchísima gente que no puede ahorrar fruto de unos empleos precarios. Hay jóvenes que apenas cobran 300-400 euros. Hay muchos trabajos precarios, jornadas parciales... En esas circunstancias no se puede pensar en un plan privado de pensiones. Además, los jóvenes acceden cada vez más tarde al mercado laboral, con lo cual van a tener que prolongar mucho su vida laboral para poder acceder a una pensión. Yo les digo a mis alumnos con cierta ironía que van a tener que trabajar toda la vida.

-Las pensiones de viudedad son más bajas y afectan fundamentalmente a las mujeres. Recientemente el portavoz de una asociación de pensionistas destacaba que la brecha de las pensiones es más gorda que la salarial. ¿Deberían subir más estas pensiones?

-La pensión de viudedad en forma contributiva nació en 1955, en un contexto socieconómico totalmente distinto al actual. Estaba pensada en familias biparentales, heterosexuales, con roles jerárquicos diferenciados, donde las mujeres eran dependientes económicamente y el matrimonio indisoluble. La Ley se modificó en 2015; es un texto refundido y adaptado. Pero es una pensión que sigue siendo absolutamente femeninizada, y no hay visos de cambio, y es de las más bajas. Constituye el 52% de la base reguladora, y en algunos casos se puede llegar al 70% si se cumplen unos requisitos, aunque no es lo habitual. Hay una recomendación del Pacto de Toledo de que se eleven hasta el 60%.

-Insiste en que es una pensión feminizada.

-Con datos de 2015-2016, las mujeres acceden a la pensión de viudedad con una media de edad de 77 años frente a los 73 de los hombres. En esa franja de edad había en España cerca de 25.000 hombres que percibían dicha pensión frente a las 300.000 mujeres.

-Hay quien propone sacar del sistema las pensiones de viudedad o incluso eliminarlas cuando coinciden con una de jubilación o con una renta de trabajo.

-Está habiendo mucho debate doctrinal respecto a la pensión de viudedad. Por dos cuestiones. En primer lugar porque es una pensión vitalicia, además femenina, y las mujeres vivimos más; en segundo lugar porque la persona beneficiaria no coincide con el sujeto causante. Ahí está el quid de la cuestión. Nos preguntamos qué función tiene en el siglo XXI una pensión de viudedad, y esto va en consonancia con la sostenibilidad del sistema porque hay que tener en cuenta que una pensión de viuedad es totalmente compatible con rentas de trabajo. No es lo mismo quedarte viudo con 40 años y estar trabajando, o con 70 y ser una persona que ha tenido una dependencia económica total y que en muchos casos son personas que se han dedicado a las tareas reproductivas, a cuidar a los hijos, a los padres y luego al marido.

-(...)

-Son pensiones a las que se accede con bastante facilidad, pero la cuantía parece más asistencial, es más bien escasa. ¿Cómo se sostiene eso teniendo en cuenta que hay muchas viudas y que van a vivir muchos años? El debate está ahi.

-¿Y qué soluciones se plantean desde la dotrina?

-Hay una radical y que no es mayoritaria que propugna que desaparezca como tal y que sea en función de requisitos económicos. Pero por esta vía nos cargamos el sistema porque deja de ser contributiva. Y, además, parece que se quiere perjudicar más a las mujeres, porque en las pensiones de jubilación o de incapacidad permanente no se tiene en cuenta la situación económica al ser contributiva. Por esta vía, la pensión de viudedad perdería ese carácter. Pero hay que tener en cuenta una cosa, la pensión de viudedad quiere sustituir las rentas que entraban en la unidad familiar antes de que falleciera uno de los cónyuges. Pero si la viuda trabaja y se tiene en cuenta la dependencia económica, en la mayoría de los casos los salarios de las mujeres son inferiores, con lo que contaría con menos ingresos. Yo no estoy de acuerdo en esta solución.

-Hay otras propuestas.

-Otra solución sería un aumento de las cotizaciones, aunque dada la precariedad laboral no está bien visto. Yo creo que hay que hacer estudios económicos que vayan encaminados a analizar si una mínima subida de cotización implica una repercusión positiva en la financiacion del sistema. Son cuestiones de análisis económico. Otra posibilidad es introducir el factor de la edad como corrector en la cuantía de la prestacion. No es lo mismo quedarte viuda/o a los 40 que a los 70 años.

-¿Y han alguna opción mayoritaria?

-Una de las soluciones por la que se decanta la doctrina científica, es decir, los estudiosos, y que se da en países nórdicos, sería una mixta, que consistiría en mantener la prestación contributiva de viudedad, pero de forma temporal, y luego una vitalicia asistencial. Esa prestación temporal podría ser de dos años para que esa familia se adapte a las nuevas circunstancias económicas. La asistencial sería de por vida. Pero también tiene sus problemas porque hay quien piensa que con esta pensión vitalicia se desincentiva el acceso al mercado laboral.

-¿Sería partidaria de esta última solución?

-Habría que delimitar muy bien el nivel asistencial, cuáles son los requisitos, de edad o de dependencia económica. En cualquier caso, no se podría eliminar el carácter contributivo, porque si no habría que eliminar las cotizaciones que dan derecho.

-La pensión de jubilación también se va a resentir.

-En aras a garantizar la sostenibilidad del sistema se han endurecido todos los requisitos. Progresivamente se va incrementando la edad de jubilación y a partir de 2027 se jubilarán con 67 años, salvo que hayan cotizado 38 años y 6 meses. Y en esa fecha coincide la generación del baby boom. Habrá mucha presion sobre el sistema porque habrá un montón de pensionistas y con una población muy envejecida; es decir, con menos proporción de cotizantes para sostenerlos.

-¿Podrá garantizar el sistema público unas pensiones dignas?

-Tiene que haber un sistema público que garantice unas pensiones dignas porque si no, nos cargamos el Estado de Bienestar, el Estado Social de Derechos, porque ¿quién va a poder ahorrar para tener una pensión privada?

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos