Patronal y sindicatos ven «complicada e ineficaz» la implantación del registro horario

Un empleado registra su salida laboral, una medida que a partir de mañana será obligatoria en todas las empresas del Estado./MIKEL FRAILE
Un empleado registra su salida laboral, una medida que a partir de mañana será obligatoria en todas las empresas del Estado. / MIKEL FRAILE

Las empresas de Gipuzkoa, «preparadas pero preocupadas» porque se fomentará el control | Representantes de los trabajadores aseveran que con este sistema no se garantiza que las horas extraordinarias vayan a ser ahora retribuidas

Mikel Madinabeitia
MIKEL MADINABEITIA

La implementación del nuevo registro del horario laboral, que entra en vigor este domingo en todo el país y que obligará a todas las empresas a incluir la hora de inicio y final de la jornada de trabajo de sus empleados, genera muchas dudas y críticas en la patronal y los sindicatos de Gipuzkoa, que ven su implantación «complicada e ineficaz». La tesis principal de las compañías del territorio, que están «preparadas pero preocupadas», se sustenta en que esta medida dejará de lado la confianza entre el empresario y el trabajador para ahondar en el control, lo que interpretan como un paso atrás. Los representantes de los trabajadores, por su parte, mantienen que este mecanismo no garantiza que el pago de las horas extraordinarias, uno de los objetivos principales de la ley, se vayan a producir a partir de ahora.

María José Irastorza, responsable de la asesoría jurídica de Adegi, asegura que las compañías guipuzcoanas están haciendo un gran esfuerzo para adaptarse a la nueva norma, pero detectan «complicaciones» porque no contempla los diferentes perfiles laborales que existen. La realidad empresarial en Gipuzkoa «es muy poliédrica» e incluso en una misma empresa -explican- no todos trabajan de la misma manera ni con las mismas dinámicas. Hay horarios rígidos o flexibles, jornadas reducidas o continuas, trabajos en la oficina o desde casa, gente que viaja...

LAS CLAVES

Nueva normativa
Las empresas están obligadas a partir de este domingo a llevar un registro horario diario del inicio y fin de la jornada laboral y de las horas efectivas de trabajo de todos sus empleados. La normativa establece una duración máxima de 40 horas semanales. Una obligación que deriva del Real Decreto-ley 8/2019, de 8 de marzo, de medidas urgentes de protección social y de lucha contra la precariedad laboral.
¿Puede la empresa implantar un sistema de registro sin negociarlo o consultarlo con los representantes de los trabajadores?
No, salvo que no exista representación legal de los trabajadores en el centro ni secciones sindicales. Si la empresa ya dispone de un sistema de registro que implantó unilateralmente, también deberá negociarlo para adecuar el sistema a las nuevas exigencias.
¿Debe también la empresa registrar la jornada del personal de alta dirección?
La posición mayoritaria apunta al no, pero se recomienda estudiar hacerlo en relación con las obligaciones vinculadas con la prevención de riesgos laborales.
¿Qué ocurre si se incumple la obligación?
Si se incumple la normativa, la Inspección extenderá acta de infracción grave de un máximo de 6.250 euros, según establece el nuevo Decreto.
¿Los registros diarios de jornada pueden revelar otros incumplimientos horarios de la empresa distintos de la realización encubierta de horas extras?
Si. Descansos entre jornadas o descansos semanales (con incidencia también en materia de prevención de riesgos laborales) o modificaciones de horario ordenadas por la empresa que pudieran constituir modificaciones sustanciales de condiciones de trabajo sin seguir los trámites requeridos. La empresa puede utilizar los datos recabados a través del registro para sancionar disciplinariamente (por ausencias o retrasos injustificados, etc.) siempre que lo tipifique en el cuadro de faltas del convenio colectivo y sin perjuicio del deber de información previa.
¿Debe realizar el trabajador los actos de fichaje diarios o prestar su conformidad a los mismos?
No. Es perfectamente posible que el acto de fichaje de cada trabajador lo realice la propia empresa o cualquier dispositivo automático sin intervención manual alguna del trabajador.
En caso de tiempos de no trabajo (mera presencia o espera, o descanso para bocadillo o jornadas partidas, etc) intercalados durante la jornada, ¿deberán registrarse el inicio y fin de cada uno?
Sí. El registro diario de la jornada lo es de «tiempo de trabajo». Los límites legales a la duración de la jornada se hacen siempre en relación con el trabajo efectivo.
¿Podrá la empresa excusar su obligación de registro por la dificultad de situaciones de flexibilidad de la jornada?
No. La norma señala que la obligación de garantizar el registro de la jornada existe sin perjuicio de la flexibilidad horaria que se aplique en la empresa.
¿En supuestos de trabajo con autonomía y flexibilidad horaria e, incluso, locativa, ¿cómo podría procederse al registro diario de la jornada ordinaria?
El encadenamiento, en el día, de tramos de tiempo de trabajo y de no trabajo, muchas veces a voluntad del trabajador, obligaría a una multiplicación de actos de fichaje difícil de verificar. Por ello, para cumplir con la exigencia de credibilidad del sistema de registro, es fundamental la intervención del propio trabajador para informar al sistema.
En el caso de teletrabajadores, ¿cabría el registro diario de la jornada a través de la actividad monitorizada de los dispositivos electrónicos a disposición del trabajador?
Sí, o bien de forma automática y en remoto o bien manualmente. Es importante garantizar el cumplimiento de las obligaciones de protección de datos. La empresa también tiene que establecer una política interna en materia de desconexión digital.
¿Debe la empresa registrar la jornada de los trabajadores de ETT que presten servicios físicamente en sus centros de trabajo?
Sí.

Desde Adegi, que revela que muchas empresas han expresado su malestar, aseguran que esta normativa va a contracorriente puesto que «es opuesta» a la nueva cultura de empresa, que incide en la flexibilidad y la confianza, mientras que lo que se implementará es un paso atrás porque «extenderá el control». Es volver a un sistema «antiguo y obsoleto», agregan, y ponen como ejemplo que en el resto de Europa sólo Italia y Portugal cuentan con este sistema -Alemania e Inglaterra carecen de él y Francia y Bélgica lo aplican únicamente en algunos sectores-.

Las empresas guipuzcoanas utilizarán dos vías para controlar el horario laboral de sus trabajadores. Por un lado, dispondrán de aplicaciones informáticas como las que se utilizan para registrar los gastos procedentes de las comidas de empresa y, por otro lado, de plantillas de Excel que completarán los empleados.

ELA, muy crítico

Pello Igeregi, responsable de la negociación colectiva de ELA, muestra también su escepticismo sobre el nuevo registro horario. Desde su punto de vista, queda «muy lejos» de las expectativas que se habían generado, porque las horas extraordinarias significan «una pequeña parte» del problema del mercado laboral de este país, donde «se ha legalizado la precariedad por culpa de las sucesivas reformas laborales».

El sindicato nacionalista considera que el propio decreto tampoco asegura que las empresas que han estado «manipulando y defraudando» con las horas extraordinarias no lo sigan haciendo a partir de ahora. Y no lo garantiza porque «no es necesario» llegar a acuerdos con los sindicatos para el control horario, aunque sí con los representantes de los trabajadores. Así que seguirá siendo un sistema «manipulable», sentencia. Y con las sanciones que se han previsto, que van desde los 600 hasta los 6.000 euros, a muchas empresas «les va a salir más rentable» no cumplir con la ley.

Con el objetivo de controlar de forma «veraz» que el registro laboral de los trabajadores coincide con lo que han completado realmente, ELA ultima una propuesta consistente en un sistema telemático -del que no aporta más detalles-. Pero mantiene que permitirá contabilizar las horas extraordinarias realizadas -la mitad de ellas no se pagaron en Euskadi en 2018, según Adecco-. El último dato actualizado de la EPA indica que los asalariados hacen más de 2,6 millones de horas extras sin remunerar ni cotizar cada semana en todo el Estado.

La Asociación de Empresarios de Hostelería de Gipuzkoa, por su parte, se muestra optimista porque confía en que el registro permitirá que los empresarios «sepan al detalle» cómo funcionan sus plantillas y sus negocios. Kino Martínez, su secretario general, cita el programa Mapal, útil para las empresas grandes, que gestiona las horas trabajadas, los calendarios anuales y las bajas, entre otras cuestiones. Los hosteleros de Gipuzkoa, que están mejor preparados que otros sectores económicos porque conocen esta mecánica desde 2016 al existir un control de los contratos a tiempo parcial, esperan que su implantación sea «gradual».

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