Los Osinalde denunciarán a la Diputación por situarles como los mayores morosos

Fachada principal de la sede de la Hacienda foral de Gipuzkoa, en el barrio de Errotaburu de Donostia./MICHELENA
Fachada principal de la sede de la Hacienda foral de Gipuzkoa, en el barrio de Errotaburu de Donostia. / MICHELENA

Añaden que la minuta no proviene de la comisión de ningún fraude y avanzan que iniciarán acciones legales frente a la institución foral. Aseguran que el TSJPV suspendió su deuda de 50 millones en 2017 y Hacienda no recurrió

Alexis Algaba
ALEXIS ALGABASAN SEBASTIÁN.

No es plato de buen gusto desayunar, almorzar, cenar y volver a desayunar con la noticia de que el fisco de turno le ha colocado como el mayor deudor individual a Hacienda en toda España. Con esa sensación de ser señalados por todos se encontraron a finales del pasado mes los hermanos Osinalde, herederos del promotor inmobiliario beasaindarra José Osinalde. El fisco guipuzcoano les reclama, según la lista publicada, una minuta cercana a los 50 millones de euros a cada uno de ellos. Una deuda que tal y como ha apuntado el gabinete jurídico que representa a ambos a El Diario Vasco, se encuentra «suspendida cautelarmente» por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), mediante un auto dictado el 8 de julio de 2017. A consecuencia de este auto, la familia considera «ilegal e ilícita» la aparición de ambos hermanos en ese listado.

Desde el entorno de la familia destacan la sorpresa negativa que se han llevado tras acaparar todos los titulares después de la publicación de la tercera lista de morosos de las Haciendas vascas. «Ha supuesto un gravísimo y difícilmente reparable atentado contra el honor, la propia imagen y la intimidad de los Sres. Osinalde», explican en una nota remitida a este medio. En respuesta, el abogado de la familia adelanta que «emprenderán las acciones legales que sean procedentes frente a los responsables de la Institución foral».

Los hermanos Osinalde Echaniz, Jose Ramón y Juan Miguel, responden a una deuda de 49,7 millones cada uno según los registros del fisco foral, sobre la que pesa un auto del TSJPV que suspende dichas liquidaciones. El fallo, con fecha de 8 de junio de 2017, podía haber sido impugando mediante recurso de reposición por parte del ente foral, pero dicha alegación no fue presentada por la Diputación y el auto devino en firme.

La deuda, explica la sentencia, procede de unas liquidaciones por IRPF correspondientes a los años 1999 y 2000 realizadas a José Osinalde, que falleció en 2005. Del primero de esos ejercicios, la minuta asciende a 286.147 euros y en la segunda, roza los 26 millones de euros. Las nuevas liquidaciones además recogían intereses de suspensión respecto a las deudas tributarias, que alcanzaban, en relación con 1999, unos 165.000 euros más y, en relación con el ejercicio del 2000, otros 15 millones de euros.

Después de más de una década de litigios en distintas instancias, el 28 de diciembre de 2016, la Hacienda foral levantó la suspensión de la ejecución de la deuda. Los Osinalde solicitaron una nueva suspensión ante el Tribunal Económico-Administrativo Foral de Gipuzkoa (TEAF) en febrero del pasado año, en la que alegaron, según recoge la sentencia del TSJPV, que «la situación de los recurrentes no ha hecho más que sufrir un constrante y progresivo deterioro, hablando de drástico debilitamiento de la situación económico-patrimonial desde el año 2006».

Los antecedentes

El origen de la deuda
IRPF de 1999 y 2000
La cuantía que los hermanos Osinalde adeudan al fisco proviene, según explican, de discrepancias en las liquidaciones del IRPF del padre de ellos, el promotor inmobiliario José Osinalde, en los ejercicios 1999 y 2000.
La cuantía
El fisco reclama 286.147 euros por la liquidación del IRPF de 1999 y 26 millones de euros por la del 2000. Además de intereses por valor de 165.527 euros y 15 millones, respectivamente.
Tribunales
El TSJPV suspendió cautelarmente en junio de 2017 la liquidación, que todavía sigue pendiente de resolución judicial.
La alegación de la familia
En suspenso
Estiman que es «ilegal e ilícita» su presencia en la lista de deudores y «con unos cálculos más que discutibles».
49,7 millones
La familia defiende que el montante corresponde a la deuda por IRPF y que en ningún momento José Osinalde, fallecido en 2005, fue procesado por fraude.
Tribunales
Avanzan que iniciarán acciones legales contra la Hacienda foral por la publicación.

El TEAF no admitió a trámite la solicitud de suspensión por lo que recurrieron con éxito al TSJPV, que suspendió nuevamente la liquidación como medida cautelar. Por ese motivo, la defensa de los hermanos considera «ilegal e ilítica» esa inclusión en la lista de deudores ya que la misma Norma Foral General Tributaria de Gipuzkoa impide incluir deudas que se encuentren suspendidas. «Nada se debía, ni se debe, en tanto el Tribunal Superior no se pronuncie al respecto», señalan.

«Falsa apariencia»

Los hermanos Osinalde defienden que a fecha de 31 de diciembre de 2017, las deudas eran «inexigibles», por lo que la divulgación «ha supuesto un gravísimo y difícilmente reparable atentado contra el honor, la imagen y la intimidad». Perjuicios por los que emprenderán acciones legales contra el ente foral.

La familia también denuncia que «tampoco es cierto que la deuda global reclamada ascienda a prácticamente 100 millones de euros». Como ya explicó El Diario Vasco, es una deuda duplicada, ya que la minuta es indivisible y no se puede trocear a la hora de hacer la relación. Pero si uno respondiera por los 50 millones, la deuda quedaría subsanada. Sea como fuere, los hermanos destacan que «se ha creado una falsa apariencia de que se adeuda el doble de lo que la misma Hacienda reclama» y que además las deudas contraidas por el padre, José Osinalde, se han fijado con «cálculos más que discutibles», hasta alcanzar esos 49,7 millones (la suma de las liquidaciones de 1999 y 2000 y sus intereses de suspensión no alcanzarían una cuantía tan alta).

En la comunicación que ha trasladado el letrado de la familia también se quiere aclarar que la deuda por la que deben responder los hermanos no proviene de ninguna condena por delito contra la Hacienda impuesta a José Osinalde Peñagaricano, reconocido promotor inmobiliario que desde la década de los 60 y hasta los 2000 participó en la construcción de barrios enteros de la capital guipuzcoana, así como otros edificos en Madrid o en la costa andaluza -Torremolinos-. En un primer momento se habló de que la deuda de la que les resposabiliza el fisco partía de un fraude societario enjuiciado a finales del pasado año, una información errónea ya que, según apunta el abogado, «jamás ha sido condenado, ni imputado siquiera, por delito fiscal o cualquier otro delito, de manera que nunca fue abierta contra él ningún tipo de causa penal». El origen de la deuda son esas «discrepancias» en la las liquidaciones por IRPF de los ejercicios 1999 y 2000 que todavía se encuentran «pendientes de resolución judicial».

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