IBM destaca que el polo cuántico de Donostia funciona como «imán de talento, ciencia e industria»
Horacio Morell, presidente de IBM en España subraya en el XIX Foro Empresarial organizado por DV, Laboral Kutxa y EY que Euskadi dispone de la «joya de la corona» de la supercomputación cuántica a nivel mundial
«Estamos ante un momento histórico de la tecnología: por primera vez coinciden tres paradigmas de computación -la clásica, la inteligencia artificial y la cuántica-. En esa hibridación estará el futuro». Con esta idea, Horacio Morell, presidente de IBM en España, Portugal, Grecia e Israel, explicó en el XIX Foro Empresarial de Gipuzkoa -organizado por El Diario Vasco, Laboral Kutxa y EY- cómo la revolución cuántica que ha echado raíces en San Sebastián marcará el rumbo de la próxima década. A su juicio, el ecosistema cuántico será «un imán de talento, ciencia e industria» capaz de atraer a empresas globales y generar productividad en todo el territorio.
El directivo insistió en que el IBM Quantum System Two, inaugurado el pasado 14 de octubre en el Polo Cuántico de Ibaeta, no es solo una infraestructura tecnológica, sino «el inicio de una nueva etapa» para Euskadi. «Aquí hay algo diferente: una visión a largo plazo, estabilidad institucional y una apuesta por la ciencia que no vimos en otros lugares», señaló. Recordó que la capital guipuzcoana se impuso a varias ciudades del sur de Europa en la carrera por acoger el sistema gracias a su «determinación» y a una estrategia basada en la colaboración público-privada. «Este proyecto no es solo para Euskadi. Debemos mirar más allá. Es un ecosistema abierto para España, Europa y el mundo. Por ello, hoy Donostia dispone de la joya de la corona de la computación cuántica», aseguró.
Para Morell esa forma de hacer -más que la tecnología en sí- es lo que ha convertido a Donostia en un referente internacional. El superordenador cuántico, dijo, «no solo procesa cúbits, genera confianza, talento y una nueva cultura de innovación». En los próximos cinco años, anticipó, el Polo Cuántico Vasco será un espacio donde converjan empresas, investigadores y startups tecnológicas capaces de crear soluciones de impacto global. «Veremos compañías que hoy no existen, pero que nacerán aquí y serán globales», pronosticó.
Tres grandes aplicaciones
El ejecutivo español de la multinacional estadounidense ilustró cómo la computación cuántica ha pasado del laboratorio a los primeros casos de uso reales. Con Daimler (Mercedes-Benz), explicó, IBM trabaja en el desarrollo de baterías más eficientes mediante la combinación óptima de litio y sulfuro; con Mitsubishi, en la creación de pantallas Oled totalmente orgánicas, más flexibles y con mayor contraste; y con Boeing, en un programa que optimiza el fuselaje de los aviones para reducir la resistencia y mejorar la maniobrabilidad. «También colaboramos en un proyecto de optimización logística del transporte marítimo de gas a escala global», añadió.
Estos avances, señaló, se agrupan en tres grandes ámbitos de aplicación. El primero, el del modelado de la naturaleza, abarca el descubrimiento de nuevos materiales, el desarrollo de fármacos o la simulación química. El segundo se centra en los problemas de optimización, desde rutas logísticas hasta la gestión financiera o la detección de fraude. Y el tercero, el de las matemáticas complejas, aborda retos imposibles para los ordenadores clásicos, como la factorización de grandes números primos sobre la que se basa la criptografía actual. «Un ordenador clásico tardaría trillones de años en resolver ese cálculo, pero un cuántico puede hacerlo en minutos», advirtió, antes de recalcar la necesidad de proteger la información. IBM, explicó, ya ha certificado cuatro algoritmos poscuánticos, tres de ellos propios, para blindar los datos en la nueva era. «Que todo el mundo esté tranquilo», bromeó con una sonrisa.
Entre los casos recientes, Morell citó un proyecto con el banco HSBC, donde la cuántica se ha aplicado al trading de bonos para predecir con más precisión el precio de ejecución de las órdenes de venta. «Hemos detectado patrones ocultos que un ordenador clásico no podía ver», aseguró. El modelo, que combina inteligencia artificial y cuántica, ha mejorado la eficiencia y abre nuevas posibilidades en ciberseguridad y gestión de riesgos financieros.
Europa debe recuperar terreno
Todo ello, subrayó, forma parte de una hoja de ruta acelerada que prevé alcanzar la ventaja cuántica en 2026, cuando las primeras empresas comenzarán a obtener retornos comerciales reales, y lograr la corrección de errores en 2029, el punto en que la cuántica será plenamente útil para la industria. «Ya no es un problema de ciencia», concluyó, «sino de ingeniería y ejecución».
Durante su intervención, Morell también amplió el foco hacia la inteligencia artificial, que describió como la otra gran palanca de cambio. La IA, sostuvo, permitirá liberar a los trabajadores de tareas repetitivas y reorientar el talento hacia actividades de mayor valor añadido. «Nos va a desrobotizar», dijo, convencido de que el balance de empleo será positivo: «Vamos a crear más trabajo, y mejor». Europa, concluyó Morell, debe aprovechar este momento para recuperar terreno y crear tecnología propia. «Hemos perdido muchas olas de innovación, pero aún estamos a tiempo. Tenemos que asociarnos con quienes comparten nuestros valores y desarrollar estándares europeos», señaló. En ese sentido, reivindicó el modelo vasco de colaboración público-privada como ejemplo de cómo una región puede avanzar con coherencia y ambición tecnológica.
«El rigor periodístico, en cualquiera de sus plataformas, siempre tendrá valor»
Antes de cerrar su intervención, Morell dejó una reflexión sobre el futuro del talento y el papel de las personas en este cambio. «Buscamos gente que sepa aprender y desaprender, que tenga espíritu crítico y capacidad de adaptación», dijo. Y al ser preguntado por el impacto de la IA en el periodismo, lanzó una idea que resonó entre los asistentes: «El periodismo riguroso es caro; la opinión es barata. Pero el rigor periodístico, a través de cualquier plataforma, siempre tendrá valor. Probablemente, en el futuro veamos una oferta periodística mucho más personalizada gracias a los algoritmos de la IA», auguró. En cualquier caso, añadió que la IA «afectará a todas las profesiones».