La mitad de las casas se compran a 'tocateja'

Unifamiliar en venta. /Ep
Unifamiliar en venta. / Ep

Las adquisiciones de vivienda financiadas solo representan un 48,2% del total, ya lejos del 30% al que cayeron en la crisis, pero aún distanciadas del 80% que supusieron en los años del 'boom'

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El sueño de una gran mayoría de los ciudadanos sería poder comprar una vivienda sin necesidad de acudir al banco para financiarla. Despojarse de la hipoteca desde el primer momento, como si le hubiera tocado la lotería. Curiosamente esa es la realidad en la que viven más de la mitad de quienes se lanzan a adquirir una casa, un piso o un chalet. Porque el 48,2% de las compras se realizan sin necesidad de solicitar un préstamo hipotecario. Es decir, un 51,8% de los compradores lo hacen de una sola vez, con todo el dinero disponible.

La cifra de viviendas financiadas ha alcanzado una cota histórica, que no se veía desde el peor año de la crisis. Entonces, a mediados de 2013, solamente un tercio de las compras que se realizaban incluían financiación. El 70% no precisaban la ayuda de los bancos. Esta realidad se explica por la entrada de numerosas empresas, fondos de inversión, sociedades y grandes compradores en el mercado hipotecario español, frente a la mayor parte de los ciudadanos de a pie, cuya renta les impedía acceder a la vivienda, aunque una parte sí ha optado por eludir la financiación con los ahorros que tenían disponibles. En estos últimos seis años, el porcentaje de operaciones financiadas ha ido ganando peso, aunque todavía no son la mayoría, según la última estadística del Consejo General del Notariado, con datos de febrero.

Desde 2013, la cifra de viviendas financiadas sobre el conjunto de las compras ha ido incrementándose hasta el 48,2% actual, aunque todavía se encuentra muy lejos de las estadísticas de los años de la burbuja inmobiliaria, cuando prácticamente todos los compradores -domésticos o empresas- acudían al banco para pedir dinero, en unas condiciones muy flexibles y con el grifo de las entidades prácticamente abierto a todas las solicitudes. Hasta el año 2010, más del 80% de esas transacciones pedían financiación, frente a poco más del 20% que no la precisaba.

También va disminuyendo con el paso del tiempo la cuantía que se solicita al banco para hipotecarse. Hasta febrero fue de 131.492 euros, de media, con una caída del 1,4% en términos interanuales.

Los registros de los notarios también reflejan otra realidad que muestra los cambios en el mercado hipotecario. Hasta febrero, la cuantía media de un préstamo hipotecario representaba un 75,7% del valor de tasación del inmueble. Este importe ha ido disminuyendo desde la crisis como consecuencia de la nueva política de riesgos de las entidades financieras, donde sus analistas se lo piensan más de dos veces a la hora de conceder un crédito, en función de las condiciones de los solicitantes (renta disponible, capacidad de pago, otros préstamos asociados, avales, etc.).

En el peor momento de la crisis, esta cuota llegaba a superar, de media, el 80% del valor de tasación, con operaciones que alcanzaban ampliamente el 100% del total, para poder financiar mobiliario, vehículos y otros bienes ajenos a la propia vivienda. De hecho, el último informe de Estabilidad Financiera del Banco de España indicaba que en 2018, casi la mitad de las hipotecas financiaron menos del 80% del valor de tasación; otro 40%, entre el 80% y el 100%; y una parte residual, más del 100%.