Ibex: cuidado con la tentación de recoger beneficios a partir de este mes

Un panel en la Bolsa de Madrid. /Zipi (Efe)
Un panel en la Bolsa de Madrid. / Zipi (Efe)

'Sell in May and go awaya' o vender en mayo y salir corriendo, es la pauta temporal más famosa y el Ibex ya está subiendo un 10%

JOSÉ JIMÉNEZ ALVÁREZ

Las Bolsas mundiales han alcanzado el primer cuatrimestre del año marcando revalorizaciones de doble dígito, y en el caso del S&P500 liquidando máximos históricos. El rally que comenzó al final de la Navidad ha seguido su curso con paso firme, aunque en el caso de algunos mercados como el español parece haber perdido algo de intensidad, lo que se traduce en subidas del 10% en el año para el Ibex 35, frente al 17% que se revalorizan el Dax o el S&P500.

Nunca está de más extremar las precauciones, sobre todo ahora, que estrenamos el mes de mayo y comienza una de las pautas que se suele cumplir a largo plazo de manera consistente, el famoso 'Sell in May and go away.' Este patrón semestral, descubierto por Yale Hirsch, establece que el peor periodo para las Bolsas se da entre mayo y octubre y el mejor entre noviembre y abril.

Obviamente, hay algunos años en los que la pauta no se cumple, pero a largo plazo su efectividad está probada. Se han intentado ofrecer múltiples explicaciones al fenómeno, ninguna concluyente y casi todas relacionadas con la psicología inversora. Así, a partir de abril empiezan a desvanecerse en los mercados los efectos positivos que suelen tener las pagas extras, también los bonus que reciben muchos inversores a principios de año y que muchas veces colocan en el mercado.

Cambio psicológico

A su vez, llega el buen tiempo y las vacaciones, lo que induce un cambio en la psicología de los inversores, menos proclives a comprar. Esto se traduce en unos volúmenes de negociación más bajos. En el caso del Ibex, la pauta se ha cumplido en los tres últimos ejercicios. ¿Podemos esperar este año algo parecido?

La pauta «se basa en el escenario más favorable de recogida de beneficios tras la cercanía del verano para que los inversores puedan irse tranquilos, y sobre todo porque la legislación fiscal de EEUU permite las aportaciones en planes de pensiones con cargo al ejercicio pasado», dice Eduardo Bolinches, director de escueladetradingyforex.com.

Por ello, «suele funcionar bien y sobre todo se sobrealimenta, puesto que estamos hablando de la pauta estacional más conocida por parte de los inversores», explica este experto. Si bien es cierto que hay años que funciona bien, no ocurre así todos los ejercicios. De momento Wall Street se muestra fuerte: la economía estadounidense parece que está aguantando mucho mejor que el resto y la inflación está bajo control, lo que va a permitir a la Reserva Federal mantener su actual estrategia de esperar y ver, algo que gusta a los inversores.

Además, los resultados empresariales están superando lo esperado, si bien el listón está muy bajo. Por eso, Juan José Fernández-Figares, director de Análisis de Link Securities, ve «complicado que se produzca en este mercado una fuerte corrección», aunque no descarta que los índices entren en fase de consolidación a los actuales niveles. Una opinión muy similar sostiene Nicolás López, analista de MG Valores, cuando considera que «tendría sentido que la Bolsa tendiese a pararse un poco en los próximos meses, aunque lo que no veo es que estemos ante el riesgo de una gran caída». Contando con este factor estacional, «es posible que el mercado, a partir de mayo o junio, pueda entrar en una fase más lateral o de pausa», dice López.

Desde el punto de vista técnico, tampoco se anuncian fuertes tormentas pero habrá que ir con cuidado: «No encontramos señales de agotamiento en los diferentes gráficos, aunque no podemos descartar un retroceso dentro de estas tendencias alcistas a modo de recogidas de beneficios durante los próximos meses estivales, para volver a retomar luego la tendencia actual», opina Roberto Rojas, analista de Admiral Markets. A este respecto, Eduardo Bolinches apunta que hay «muchas divergencias bajistas en muchas Bolsas», aunque en su opinión, «la pauta de mínimos crecientes es señal clara de mantenerse dentro y disfrutar de las subidas» pero con cautela, pues «parece que estemos ya buscando la excusa o el detonante para cambiar de tendencia».

En el caso de España, Fernández-Figares considera que «la situación es diferente», pues «la economía de la zona euro no da síntomas de recuperación», lo que terminará por afectar a la española, muy dependiente de la del resto de Europa. Además, está el tema político, «con muchas dudas sobre en quién se va a apoyar el Partido Socialista para gobernar y, dependiendo de ello, cómo lo va a hacer». Por eso, tras las fuertes alzas del primer cuatrimestre del año, «no veo mal reducir algo la exposición a este mercado», sostiene el experto de Link Securities.

La corrección no será dura

Los expertos consultados ven posible una suave recogida de beneficios pero no contemplan a corto plazo una corrección severa, aunque mucho de lo que suceda dependerá del acuerdo que firmen EE UU y China sobre la guerra comercial. De hecho, las expectativas de una paz son las que han sustentado el rally alcista.

Por eso, hay que extremar las precauciones pues, como explica Nicolás López, «sería el clásico ejemplo de comprar con el rumor y vender con la noticia». Es más, añade Fernández-Figares, «creo que ya estamos viendo algo de esto, dado que las últimas noticias positivas filtradas sobre la marcha de las negociaciones no han tenido el impacto positivo en los mercados que tuvieron en el pasado».

A su modo de ver, «el riesgo es más a la baja si finalmente no se cierra un acuerdo», con lo que el fracaso en las negociaciones «sería de los pocos factores que podría hacer girar a la baja con fuerza la Bolsa estadounidense en estos momentos», apunta. Con este diagnóstico coincide Pedro Lino, CEO de Dif Broker, cuando apunta que «el principal riesgo es que no haya un acuerdo amplio, sólido y duradero entre EE UU y China o que no sea creíble», lo que podría aumentar la incertidumbre. Otro tema sin resolver, a juicio de este experto, es el de la banca europea, que sigue con elevados niveles de créditos impagados.

Además, Roberto Rojas también sugiere estar atento a la posibilidad de que «la guerra comercial se traslade a Europa». Recuerda también que no hay que perder de vista las elecciones europeas, ya que una subida de los partidos euroescépticos podría traer inestabilidad.