Pánico en las Bolsas: el Ibex-35 cae un 5%

El parqué madrileño./
El parqué madrileño.

El indicador dio un último cambio en los 9.756,60 puntos. Los mínimos del año están en los 9.719 puntos del 9 de enero

CRISTINA VALLEJOmadrid

Jornada de verdadero pánico en los mercados de renta variable globales. Se anticipó el viernes al cierre de Wall Street, que sufrió fuertes descensos, también el fin de semana, con las caídas de los mercados de Oriente Medio ante la pérdida de valor del barril de crudo hasta sus niveles más bajos desde 2009 y, sobre todo, con el hundimiento de las cotizaciones de las Bolsas de Shanghai y Shenzhen el lunes por la mañana entre un 7% y un 8%. En China, pues, pese al anuncio de las autoridades de que los fondos de pensiones podrán invertir en renta variable parte de su capital, se vivió la mayor caída de las Bolsas desde 2007. Japón tampoco se libró y el índice Nikkei de Tokio bajó un 4,61%.

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China y su desaceleración económica están en el origen del problema: el pinchazo de su burbuja bursátil, las noticias sobre su desaceleración económica, la devaluación del yuan. Aunque, como dice Daniel Pingarrón, de IG, no se sabe a ciencia cierta la dimensión de ese enfriamiento económico ni de su potencial efecto en la economía mundial, los mercados se están poniendo en lo peor, lo inversores están desarrollando un movimiento preventivo. La evolución futura de los mercados dependerá de lo que ocurra en China, según este experto. Descarta que los indicadores mundiales se vayan a estabilizar en estos niveles de pánico y espera, bien que sigan cayendo, bien que haya un rebote. Se inclina por esta segunda opción, pero ese repunte deberá ser dirigido por los indicadores del gigante asiático. Un mal síntoma en China es que las medidas que se están adoptando para contener las caídas bursátiles no están resultando eficaces y las que se toman para ayudar a la economía real no tienen un efecto inmediato.

Óscar Germade, de BNP Personal Investors, comenta que todo movimiento correctivo tiene tres patas: la primera caída, el rebote y la corrección siguiente. De momento, los indicadores sólo han recorrido la primera fase. Luego tendrán que rebotar y en la siguiente caída se tendrán que probar los mínimos de la primera. Sólo entonces se podrá comprobar si los mercados se enfrentan a un cambio de tendencia (de alcista a bajista). Él cree que no estamos en esa situación. Y quienes con él coinciden creen que ésta puede ser una buena oportunidad de compra. Pero ya se sabe que las mejores oportunidades aparecen siempre cuando los riesgos son más elevados.

¿"Momento Lehman" ocasionado por China?

Tras estos antecedentes, en este contexto, las Bolsas europeas iniciaron su andadura fuertemente a la baja. El selectivo español comenzó la jornada dando un primer cambio por debajo de los 10.000 puntos, pero se recuperó pronto y durante la mañana hasta la una de la tarde parecía dispuesto a no dejar escapar esa psicológica cota. Pero a partir de la una de la tarde se vino abajo. En un primer momento, hasta los 9.800 puntos. En ese nivel intentó estabilizarse. Pero a las tres de la tarde sufrió un nuevo correctivo que le llevó a marcar su nivel intradiario más bajo en los 9.500 puntos. En ese momento el selectivo español caía cerca de un 7%. Justo con este hecho coincidía que el Europe Stoxx 600 sufría un recorte del 7,3% en su peor día desde el año 2008. Nos vinieron a la mente oscurísimos recuerdos con lo peor de la crisis financiera. Se especulaba con un "momento Lehman" provocado por Grecia, y puede haber llegado de la mano de China.

La razón que llevó al Ibex-35 a sufrir tan gran correctivo había que buscarlo en Wall Street. Allí, desde el mediodía español, los indicadores de futuro estuvieron avanzando una apertura de la Bolsa de Nueva York con pérdidas que cada vez iban a más. Tal es así que el Dow Jones comenzaba la sesión perdiendo más de mil puntos (desde los 16.460 puntos hasta los 15.400); el S&P 500, desde los 1.970 hasta los 1.870; el Nasdaq Composite, de los 4.700 hasta los 4.300 puntos.

Desde los mínimos que marcó el Ibex-35 en los 9.500 puntos, rebotó gracias a que los indicadores de Wall Street también redujeron sus descensos. Al cierre de los índices del Viejo Continente, los indicadores estadounidenses cedían porcentajes «normales» de alrededor de un 2,5%.

En Europa, las pérdidas, de todas maneras, al cierre de la sesión fueron muy voluminosas. El selectivo español retrocedió un 5,01%, para dar un último cambio en los 9.756,60 puntos. Se trata de la mayor caída desde agosto de 2012. Con ello, además, el selectivo en el año ya pierde un 5%. El indicador aún se encuentra algo por encima los mínimos anuales que marcó el 9 de enero en los 9.719 puntos.

El peor de todos los indicadores fue el Ftse Mib de Milán, con un descenso del 5,96%. A continuación, el PSI-20 de Lisboa, que retrocedió un 5,80%. El Cac 40 francés, por su parte, retrocedió un 5,35%. El Dax alemán cedió un 4,70% y el Ftse 100 británico, un 4,67%.

Abengoa, el único valor del Ibex-35 en verde

En el selectivo español, Abengoa fue el único valor que se salvó de los recortes, con una revalorización del 3,34%. Entre los mejores, pero ya en negativo, Aena, que se dejó un 1,79%. A partir de ahí, todos los valores del indicador cerraron con descensos superiores a los dos puntos porcentuales.

ArcelorMittal fue el peor de todos, con un descenso del 9,31%. Después, Repsol, que se dejó un 8,81%. Las pérdidas del Santander rozaron el 7% y las de Acciona, el 6%. Técnicas Reunidas, ACS, Acerinox, Gamesa, IAG, Indra, Telefónica, Gas Natural y Enagás retrocedieron más de un 5%.

En el Índice General de la Bolsa de Madrid, Aperam fue el peor valor de la sesión, con un descenso del 10,78%. En verde, alguno más que en el Ibex-35, pero Codere fue el único que subió más que Abengoa, al anotarse un 7,89%.

En el mercado de deuda, vimos subidas en las rentabilidades de los bonos de la periferia. Muy limitadas, pero subidas: el rendimiento de los títulos españoles a diez años subió desde el 2,01% hasta el 2,04%, el de sus comparables italianos, desde el 1,85% hasta el 1,91%. En cambio, bajaron los intereses de los bonos «core». Por ejemplo, de los estadounidenses: desde el 2,05% hasta el 2%. Vimos, pues, una pequeña huida de dinero hacia los activos refugio, aunque no al oro, que bajaba en la jornada de ayer un 0,39%, hasta los 1.156 dólares la onza.

En el mercado de divisas ocurrió algo muy llamativo: el euro se apreció un 2% con respecto al dólar, para llegar al término de la sesión a superar el nivel de 1,16 unidades. Llegó a estar por encima de esa cota. Cuando más caían las Bolsas, el tipo de cambio entre la divisa comunitaria y la estadounidense llegó a superar el nivel de 1,17 dólares.

En el mercado de materias primas, el barril de Brent, de referencia en Europa, cayó un 4,5%, hasta los 43,42 dólares. El Brent, por tanto, se coloca por debajo de los 45 dólares por primera vez desde el año 2009. El de West Texas, de referencia en Estados Unidos, retrocedió otro 4%, para colocarse en los 38,65 dólares, mínimos también desde el año 2009.