Liberar los peajes de las autopistas costaría 450 millones al Estado, según el sector

Liberar los peajes de las autopistas costaría 450 millones al Estado, según el sector

Además de la reversión fiscal que se dejaría de ingresar desde las empresas, hay que tener en cuenta el coste de su mantenimiento

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

El Gobierno de Mariano Rajoy ya tenía la intención de ir recuperando todas las autopistas de peaje según vencieran las concesiones actuales y no prorrogarlas, salvo excepciones. No obstante, la intención del Ministerio de Fomento era volver a licitar parte de ellas -no concretaron más, dado que hablamos de un período largo-, aunque en condiciones distintas.

Esta postura preocupaba a las empresas del sector, representadas por la patronal Seopan, que el pasado mes de abril estimaron en 450 millones de euros anuales el coste para las arcas del Estado si se terminaran liberando todas de pago. En esa factura se incluye, además de la reversión fiscal que se dejaría de ingresar desde las empresas, el coste de su mantenimiento.

Por eso, las concesionarias de autopistas abogaban por mantener el modelo actual, aunque pueda haber algunas modificaciones. La AP-6 entre Villalba (Madrid) y Adanero (Ávila) ya ha cambiado de manos, aunque se mantiene el peaje, y el próximo 30 de noviembre será el turno de la AP-1 entre Burgos y Armiñón (Álava).

En Seopan defendían que, más allá de que su gestión se encargue a una empresa u otra del sector, se mantenga como vía de pago al vencer la concesión actual. Sostienen que hace falta una inversión de 320 millones para ampliación y mejora, obras que en caso contrario asumiría Fomento.

Ellos, sin embargo, defienden que es mejor dejarlo a la iniciativa privada. «No tiene sentido que los españoles sufraguen con sus impuestos el tráfico de vehículos extranjeros», afirmó el presidente de su patronal, Julián Núñez. Y es que la mitad de su tráfico durante el verano corresponde a vehículos de otros países.

Ya en 2019 finalizan las concesiones de otras dos vías de pago, la AP-7 entre Tarragona y Alicante y la AP-4 Sevilla-Cádiz. En 2021 le tocará al resto del trazo de la AP-7 y a la AP-2 Zaragoza-Mediterráneo. Y todas son de Abertis.

Vías quebradas

Respecto a las nueve autopistas de peaje ya en quiebra, en Seopan cifran en al menos unos 4.000 millones el coste final de su rescate, aunque el Gobierno de Rajoy lo redujo a la mitad (2.100 millones) en su última estimación enviada en octubre pasado a Bruselas. Aquella incluye en su cálculo las inversiones de las concesionarias para construirlas, y el coste de las expropiaciones de terrenos.

El Estado asumió la gestión de cinco; en otras tres lo hará antes de julio y la última tardará algo más. Preveían licitarlas a finales de año e ingresar 1.000 millones.

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