«Hemos ampliado un 300% la red de cajeros gratuitos de Bankinter en Euskadi»

José Manuel Astigarraga en una oficina de Bankinter en San Sebastián./JOSÉ MARI LÓPEZ
José Manuel Astigarraga en una oficina de Bankinter en San Sebastián. / JOSÉ MARI LÓPEZ

El ejecutivo recuerda que la entidad no ha dejado de prestar, también en la crisis, y reclama igualdad de condiciones entre la banca y las 'fintech'

Julio Díaz de Alda
JULIO DÍAZ DE ALDASAN SEBASTIÁN.

Juan Manuel Astigarraga Capa (San Sebastián, 1961), director de Bankinter en el País Vasco y Cantabria, pone en valor el acuerdo que la entidad ha firmado con la red Euro 6000, que ha disparado la red de cajeros gratuitos para sus clientes en toda España, y repasa la actualidad del banco en Euskadi.

-¿Qué potencia de tiro tiene Bankinter en Euskadi? ¿Cómo les fue el 2017 y cómo marcha este año?

-El banco tiene 35 oficinas a pie de calle -once en Gipuzkoa- y otros seis centros especializados en empresas y otros cuatro, en banca privada, de los que dos y uno, respectivamente, están en el territorio. Bankinter ha superado con éxito la crisis y, en general, no hay grandes diferencias entre regiones, quizás en el ritmo. Aquí, a pesar de que todo el sistema se ha desendeudado, hemos crecido en el crédito neto en todos los años.

-¿Cuáles son los segmentos que mejor se comportan?

-El banco tiene cinco áreas: banca comercial, de empresas, Línea Directa, Portugal y Consumo, que han crecido de forma homogénea. Específicamente en el País Vasco, donde más fuertes estamos, también son los segmentos que más potenciamos y en los que más queremos crecer, es en los dos primeros. Ambos avanzan de forma equilibrada. Somos especialmente fuertes en la gestión de patrimonio, mientas en empresas tratamos de ser innovadores; por ejemplo, tenemos una cuenta de crédito que permite operar con 23 divisas diferentes.

-¿Y en crédito al consumo?

-Piense que aquí la renta per cápita y, por tanto, la capacidad de ahorro, es mayor que en el resto de España, con lo que la necesidad de financiación es menor.

-Ustedes que trabajan con las empresas, ¿cómo ven al tejido guipuzcoano? ¿Está invirtiendo?

-La crisis ha sido muy fuerte. Creo que no se puede hablar ni de sectores, es más correcto hablar de empresas concretas. No se puede generalizar. Lo único que sí se puede generalizar es que la crisis ha afectado a la capitalización de las compañías. Ya llevamos tres o cuatro años de recuperación clara del mercado, que con las mayores ventas han elevado el optimismo. Ya hay inversiones de largo plazo en inmovilizado y en activos productivos, lo que quiere decir que el empresario aprecia un horizonte positivo. Esto ya es una realidad. Optimismo, pero sin poder generalizar. Insisto.

«Nuestros datos también dicen que a Gipuzkoa le va un poquito mejor que al resto del País Vasco»

-Los datos macro indican que a Gipuzkoa le está yendo un poco mejor que a Bizkaia y Álava.

-Nuestros datos dicen lo mismo, un poquito mejor, pero sin grandes diferencias. El tejido está más diversificado. Si tu economía, como en el resto del País Vasco, depende de unas pocas empresas muy grandes, cuando a éstas les va mal, se nota. Aquí, salvo tres o cuatro excepciones que todos tenemos en mente, el crecimiento es más armónico. Una compensa lo de otra.

-¿Dan mucha hipoteca a tipo fijo?

-Llama la atención que en el resto de España está creciendo y aquí, no. Sigue siendo preponderante el tipo variable.

-¿Por qué?

-Supongo que el particular aquí calcula que será capaz de pagar una hipoteca de veinte años en doce con lo que prefiere endeudarse a tipo variable.

-¿Y lo hace? ¿paga mucho antes?

-En el caso de Bankinter, sí. La firma media está en entre quince y veinte años de plazo y el pago se da en entre diez y doce.

-¿Hay mucha competencia entre los bancos en Euskadi?

-Siempre piensas que estás en el momento de mayor pelea, pero la verdad es que hoy existe una cruda competencia. Hay mucha liquidez y mucho apetito por prestar dinero.

-¿Eso no es un riesgo? ¿Se podría caer en errores del pasado?

-No lo descarto. La memoria es fragil. Nosotros, básicamente, nos hemos anclado siempre en saber dar bien el crédito, en medir bien el riesgo. Lo propio de cualquier buen banquero. Junto a esto, hemos tratado de ser muy eficientes, apoyados en la tecnología. Desde el principio apostamos por no crecer intensivamente en oficinas, lo que nos diferencia claramente del resto, y sustituimos esa competencia por tecnología. Eso, y que nuestros equipos son muy profesionales.

-¿Fueron más prudentes?

-El banco no se dejó llevar por lo que estaba haciendo la competencia. Nuestra morosidad es del 3,05%, la menor del sistema. En Euskadi, del 2,05%. Somos el banco más rentable, con un ROE (rentabilidad sobre recursos propios) del 13%, los únicos por encima del 10%. Esto es fundamental en cualquier negocio.

-¿Esa es ahora la asignatura pendiente en España, después de haber asegurado la solvencia con los test de estrés en todo el sistema?

-El sistema es solvente, pero ahora al regulador le preocupa que seamos rentables y que tengamos un plan de negocio sostenible. Eso lo reconoce el mercado, pues somos el único banco que cotiza por encima del valor en libros del Ibex. Y la entidad con la mejor evolución del Eurostoxx. Eso quiere decir que el negocio es rentable de forma recurrente.

-¿Cómo se gana dinero con los tipos en negativo y una competencia a cara de perro?

-Ya le he comentado la buena marcha del crédito a lo largo de toda la crisis. Nunca hemos dejado de prestar, siendo solventes y, por lo tanto, con menores provisiones. Eso ha sido diferencial. Y respecto a los costes, teníamos menos red y por tanto menos personal que los demás...

-Pero, como todos, estarán esperando como agua de mayo que el BCE empiece a subir los tipos, ¿no?

-Como a todos, nos beneficiará que los tipos no sean negativos, que es algo completamente antinatura. Si el dinero no vale nada, rompes la confianza del sistema. A partir de ahí, la banca tiene que ser capaz de ser rentable con los tipos que haya. Tú no eliges el entorno.

-El BCE ya ha dicho que dejará de comprar activos. ¿Qué le sugiere?

-En principio, es positivo, pues significa que la situación le da confianza suficiente como para hacerlo.

-¿Pero no puede suponer un freno para la economía europea?

-Vamos a ver. Se irán produciendo ajustes a una situación que no era normal. ¿Cómo serán? No tenemos historia para saberlo, pero el regulador no ha dicho que desaparecerán las compas.

-Acaban de entrar en el capital de la red de cajeros Euro6000 con un 5%. Eso supondrá un incremento notable en el parque de terminales gratuitas para sus clientes vascos, ¿verdad?

-Sí. Absolutamente. El País Vasco es la comunidad autónoma que más beneficiada va a salir de este acuerdo, que rompe un poco los moldes (Euro 6000 es de las antiguas cajas de ahorros). Cuando otros empezaron la guerra de los cajeros, nosotros nos dedicamos a lo que consideramos importante, a pensar en el cliente y a labrar acuerdos con terceros. Ahora somos la entidad con más cajeros gratuitos de todo el sistema, más de 17.600.

«Como a todos nos beneficiará el que los tipos no sean negativos, que es algo antinatura»

-¿Cuál es el impacto en concreto en Euskadi?

-Ya teníamos pactos con Laboral Kutxa y todo el entorno de banca cooperativa. Y ahora, Euro 6000 incorpora también la red de Kutxabank. Pasamos a ser la entidad con más cajeros gratuitos para sus clientes de Euskadi, ya que hemos ampliado el número de máquinas un 300%, de 458 a 1.835. En Gipuzkoa pasamos de 177 cajeros a 688, con una mejora del 288%

-Dicen ustedes que son digitales desde hace veinte años...

-Fuimos los primeros en montar banca telefónica, y también los primeros en la banca electrónica. Fuimos pioneros de verdad. Y ya sabe que el que golpea primero golpea dos veces. Hoy, el 91,2% de nuestros clientes hace operaciones digitales, lo que no quiere decir que no pase por las oficinas. Hoy esta apuesta va por el móvil, para el que tenemos un montón de aplicaciones. Funcionamos de modo omnicanal o tenemos un e-broker desde hace diez años.

-¿Les incomoda la aparición de tantísimas 'fintech'?

-No. La banca puede competir hoy con cualquier 'fintech' que surja, no hay que despreciar su capacidad. El sector es muy competitivo. Hay que estar vigilante, pero competiremos con quien sea. Eso sí, en condiciones de igualdad. Hay determinados limbos que si se traspasan deberían de desatar la alerta en los consumidores y el regulador.

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